{"id":6152,"date":"2025-05-26T00:00:51","date_gmt":"2025-05-26T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6152"},"modified":"2025-05-25T18:14:44","modified_gmt":"2025-05-25T21:14:44","slug":"vi-lunes-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-lunes-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"VI Lunes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6152-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/26-mayo-audio-VI-LunesPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/26-mayo-audio-VI-LunesPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/26-mayo-audio-VI-LunesPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/26-mayo-audio-VI-LunesPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abCuando venga el Par\u00e1clito que yo les enviar\u00e9 desde el Padre, el Esp\u00edritu de la Verdad que proviene del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed. Y ustedes tambi\u00e9n dan testimonio, porque est\u00e1n conmigo desde el principio.<\/p>\n<p>Les he dicho esto para que no se escandalicen.<\/p>\n<p>Ser\u00e1n echados de las sinagogas, m\u00e1s a\u00fan, llegar\u00e1 la hora en que los mismos que les den muerte pensar\u00e1n que tributan culto a Dios.<\/p>\n<p>Y los tratar\u00e1n as\u00ed porque no han conocido ni al Padre ni a m\u00ed.<\/p>\n<p>Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo hab\u00eda dicho. No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezar la semana rezando, escuchando y hablando con el Se\u00f1or, es fundamental, es necesario para todos. No me canso de escuchar testimonios de personas que escuchan d\u00eda a d\u00eda la Palabra de Dios y me dicen llenos de alegr\u00eda que escuchar el Evangelio cada d\u00eda les cambi\u00f3, literalmente, la vida y no es exageraci\u00f3n. Muchos me dicen que no me canse, que lo siga haciendo, y siempre les digo que hasta que Jes\u00fas no me demuestre lo contrario, no lo dejar\u00e9. Pero en realidad, quiero decirte a vos que no te cansen, que no bajes los brazos, que escuches y vuelvas a escuchar si es necesario, porque s\u00ed es necesario, realmente. Y si todav\u00eda no experimentaste cambios, es porque ten\u00e9s que seguir escuchando, luchando y teniendo paciencia, no se cambia de un d\u00eda para el otro. Eso solamente pasa en las pel\u00edculas. Tenemos que seguir escuchando, escuch\u00e1 mientras vas en el auto, en el trabajo, de madrugada, cuando sale el sol o en el medio del ruido de la ciudad, mientras est\u00e1s trabajando en el campo, mientras est\u00e1s en la cocina, mientras hac\u00e9s lo que ten\u00e9s que hacer. Bueno, no dejes de escuchar. O tomate tu tiempo, fren\u00e1 y hacete ocho, diez o quince minutos de espera, de escucha paciente de lo que el Se\u00f1or nos dice.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo te pasa que los d\u00edas parece que \u00abpasan volando\u00bb, como decimos a veces? \u00bfNo ser\u00e1 que se pasan \u00abvolando\u00bb porque en realidad andamos \u00abvolando\u00bb por la vida, por decir as\u00ed? Son comunes esas frases entre nosotros que expresan esto que nos pasa; decimos a veces: \u00abNo puedo creer que ya estemos casi a la mitad del a\u00f1o\u00bb, \u00abeste a\u00f1o se pas\u00f3 volando\u00bb, se dice ac\u00e1, en Argentina. Es as\u00ed, un poco la vida es as\u00ed, el tiempo pasa volando, el tiempo no lo podemos detener, es lo \u00fanico que no podemos parar; lo que s\u00ed podemos detener o podemos modificar es el modo de vivirlo, lo que s\u00ed podemos modificar son nuestras decisiones que nos ayudan a vivir cada d\u00eda de una manera diferente, asimilando mejor lo que nos pasa y lo que pasa alrededor. Cada uno en lo suyo, cada uno con lo suyo, pero empezar el d\u00eda o la semana escuchando la Palabra de Dios, vuelvo a decir, nos ayuda a vivir las cosas diferentes. Terminar el d\u00eda escuchando o simplemente agradeciendo lo vivido tambi\u00e9n nos ayuda a darle al tiempo un valor distinto. \u00abEl tiempo es superior al espacio\u00bb, dec\u00eda muchas veces el papa Francisco. Ojal\u00e1 podamos empezar todos as\u00ed este lunes, ojal\u00e1 que escuchemos la voz del Se\u00f1or que a todos nos quiere decir algo.<\/em><\/p>\n<p><em>Empecemos este d\u00eda rezando con el Salmo 104: \u00abEnv\u00edanos, Se\u00f1or, tu esp\u00edritu y renueva la faz de la tierra\u00bb. Nos acercamos a la Fiesta de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, nos acercamos tambi\u00e9n a la Fiesta de Pentecost\u00e9s y por eso, en todos estos d\u00edas, much\u00edsimas veces aparecer\u00e1 la persona del Esp\u00edritu en boca de Jes\u00fas, del Esp\u00edritu Santo en muchas lecturas. Ser\u00e1n lindas semanas para invocarlo en el silencio de nuestro coraz\u00f3n, para buscarlo, para reconocerlo, para reavivarlo en nuestras vidas, para redescubrirlo, para no olvidarnos que Jes\u00fas no nos dej\u00f3 solos, todo lo contrario, se qued\u00f3 con nosotros d\u00e1ndonos su propio Esp\u00edritu. \u00abEnv\u00edanos, Se\u00f1or, tu esp\u00edritu y renueva la faz de la tierra\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo que solo comprende aquel que cree y lo vive, aquel que cree en esta promesa de Jes\u00fas de Algo del Evangelio de hoy; promesa que ya se hizo realidad en la historia, en la historia de los ap\u00f3stoles, en la historia de tantos a lo largo de estos milenios: \u00abCuando venga el Par\u00e1clito que yo les enviar\u00e9 desde el Padre, el Esp\u00edritu de la verdad que proviene del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed&#8230;\u00bb. Todos los bautizados \u2013vos y yo\u2013 recibimos el Esp\u00edritu de la verdad que proviene del Padre, y \u00e9l es el que en nuestro interior nos conduce a Jes\u00fas y al Padre. Pero no todos los bautizados nos damos cuenta de esta verdad, de esta realidad; no todos los bautizados dialogamos en nuestro interior con el Esp\u00edritu de amor que nos habita y nos anima cada d\u00eda, pero todos lo recibimos. Nada bueno podemos hacer sin \u00e9l, y por eso, aunque la mayor\u00eda no se d\u00e9 cuenta, solo \u00e9l es la causa de nuestras buenas acciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Dentro de la Iglesia muchas veces se dan ciertas confusiones u oposiciones haciendo afirmar cosas que son parte de la verdad; como, por ejemplo: cuando se habla del Esp\u00edritu Santo como si fuese exclusividad de ciertos movimientos, o que sopla en lugares especiales. Algunos creen que es patrimonio de un grupo o que solo generando ambientes propicios el Esp\u00edritu se manifiesta. Esto es parte de la verdad, porque todos debemos tomar conciencia de que recibimos el Esp\u00edritu, el Esp\u00edritu no es patrimonio de un grupo, sino que es \u00e9l que nos hace a todos \u00abuno\u00bb, es \u00e9l que hace a la Iglesia \u00abuna\u00bb y es \u00e9l que sostiene a la Iglesia, silenciosa y misteriosamente, es \u00e9l el que est\u00e1 haciendo que ahora escuchemos la Palabra de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy te propongo que recordemos esto: ya no somos hijos del mundo; somos hijos de Dios, porque todos recibimos el Esp\u00edritu de Dios y Dios quiere habitar en nosotros por su amor, por sus inspiraciones que nos motivan a seguir a su Hijo, Jes\u00fas. Intentemos en este d\u00eda, en estos d\u00edas, afinar el o\u00eddo del coraz\u00f3n para percibir la voz del Esp\u00edritu de Dios que habita en nuestras almas y que nos conduce a la paz, a la alegr\u00eda, a la serenidad, a la entrega, al servicio; en definitiva: al amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Miremos a nuestro alrededor, en nuestro interior, siempre se puede ver todo de otra manera, siempre se puede ver todo con los ojos del Padre. \u00abEnv\u00edanos, Se\u00f1or, tu esp\u00edritu y renueva la faz de la tierra, la faz de nuestros corazones\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abCuando venga el Par\u00e1clito que yo les enviar\u00e9 desde el Padre, el Esp\u00edritu de la Verdad que proviene del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed. Y ustedes tambi\u00e9n dan testimonio, porque est\u00e1n conmigo desde el principio. Les he dicho esto para que no se escandalicen. Ser\u00e1n echados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6153,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6152","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6152"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6156,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6152\/revisions\/6156"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6153"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}