{"id":6162,"date":"2025-05-28T00:00:06","date_gmt":"2025-05-28T03:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6162"},"modified":"2025-05-28T08:49:07","modified_gmt":"2025-05-28T11:49:07","slug":"vi-miercoles-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-miercoles-de-pascua\/","title":{"rendered":"VI Mi\u00e9rcoles de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6162-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/28-mayo-audio-VI-MiercolesPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/28-mayo-audio-VI-MiercolesPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/28-mayo-audio-VI-MiercolesPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/28-mayo-audio-VI-MiercolesPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Todav\u00eda tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Esp\u00edritu de la Verdad, \u00e9l los introducir\u00e1 en toda la verdad, porque no hablar\u00e1 por s\u00ed mismo, sino que dir\u00e1 lo que ha o\u00eddo y les anunciar\u00e1 lo que ir\u00e1 sucediendo.<\/p>\n<p>El me glorificar\u00e1, porque recibir\u00e1 de lo m\u00edo y se lo anunciar\u00e1 a ustedes.<\/p>\n<p>Todo lo que es del Padre es m\u00edo. Por eso les digo: &#8220;Recibir\u00e1 de lo m\u00edo y se lo anunciar\u00e1 a ustedes&#8221;.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Saber que el mism\u00edsimo Dios puede habitar en nuestro interior deber\u00eda ser motivo suficiente para alegrarnos y serenarnos el coraz\u00f3n. De hecho, Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos \u2013del evangelio del domingo, \u00bfte acord\u00e1s? \u2013, y a nosotros tambi\u00e9n: \u00ab\u00a1No se inquieten ni teman!\u00bb. No hay nada que temer, ni por qu\u00e9 inquietarse para aquel que se siente amado y habitado por el mism\u00edsimo Dios, Uno y Trino. El inconveniente es que lo \u00absabemos\u00bb con la cabeza, pero no siempre con el coraz\u00f3n. Se da eso de que los treinta cent\u00edmetros que separan la cabeza del coraz\u00f3n son la mayor distancia del mundo, aunque en la realidad es muy cortita.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1C\u00f3mo cuesta abrazar con el coraz\u00f3n lo que se comprende o acepta con la cabeza! No alcanza con saber las cosas para vivirlas y asimilarlas, al contrario, muchas veces el \u00absaber\u00bb muchas cosas, atenta contra la sencillez y la espontaneidad de la fe. \u00bfCu\u00e1ntas personas hay que \u00absaben\u00bb muchas cosas, pero que tienen el coraz\u00f3n duro e inconmovible? \u00bfA cu\u00e1ntos de nosotros nos pasa que incluso nos da impotencia el saber cosas con la cabeza, como decimos, pero no podemos vivirlas con el coraz\u00f3n? Bueno, por eso deber\u00edamos pedirle a nuestro Se\u00f1or que nos conceda la gracia de aceptar esta verdad de fe y que se haga carne en nuestra vida, disfrutando de que Dios nos hable al coraz\u00f3n en cada instante de nuestro d\u00eda, descansando con la certeza de que jam\u00e1s estaremos solos si sabemos escuchar el amor que nos anima desde adentro; de que es imposible estar en un lugar en donde Dios no est\u00e9, porque en realidad \u00e9l est\u00e1 con nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Ven\u00edamos reflexionando en estos d\u00edas sobre el tema de la \u00absoledad\u00bb. Esa que a veces sentimos, y en el hecho de que Jes\u00fas viene a sanarla. Querer sanar o quitar soledades a los dem\u00e1s nos ayuda a comprender el sentido de nuestras soledades; esos sentimientos de soledad que nos puede invadir a veces se pueden transformar en oportunidad para darnos cuenta de que no vale la pena quejarse porque alguien nos dej\u00f3 solos, por esto o por lo otro, sino que lo mejor que podemos hacer es dedicarnos a consolar las soledades y tristezas de los que no se dan cuenta que est\u00e1n solos porque en realidad se aislaron. Cuando nos aislamos no vemos ni percibimos las compa\u00f1\u00edas lindas de la vida, la de nuestro buen Jes\u00fas que est\u00e1 siempre y la de nuestros seres queridos que tambi\u00e9n en general, est\u00e1n siempre cuando los necesitamos. Podr\u00edamos decir que estas son las soledades mal elegidas, o las soledades muy sufridas que no sabemos manejar y nos hacen equivocarnos en la vida, nos hacen tomar malas decisiones, nos hacen victimistas y quejosos, hacen que no veamos lo lindo de la vida. Cuando no sabemos manejar esas sensaciones de soledad, es cuando tomamos caminos incorrectos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso un buen remedio para la soledad es, por un lado, aprender a convivir con nosotros mismos cuando la sentimos, a pesar de sentirlas acept\u00e1ndolas y sabiendo que siempre debemos luchar contra ellas. Y por otro lado, el salir de nosotros mismos para darnos cuenta que no estamos solos y que hay muchos que necesitan de nuestras compa\u00f1\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos vuelve a ense\u00f1ar que \u00abse aprende de a poco\u00bb. Las cosas de la vida y las cosas del Esp\u00edritu, no hay otro camino que aprenderlas lentamente. En el camino de la fe no sirve la ansiedad, no hay lugar para el estr\u00e9s. El mismo Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos que ten\u00eda muchas cosas por decirles, pero que no pod\u00edan comprenderlas en ese momento y que ser\u00eda el Esp\u00edritu el que los introducir\u00eda en la verdad. Paciencia, en el fondo les dijo: \u00abPaciencia\u00bb, no se puede todo de golpe. Jes\u00fas no les dijo todo \u00abde un momento a otro\u00bb a sus amigos, sino que les dijo lo que pod\u00edan comprender en ese momento y le dej\u00f3 lo dem\u00e1s para el Esp\u00edritu Santo para que siga trabajando en su ausencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Nosotros a veces somos como \u00abgolosos\u00bb de la vida y de las cosas, incluso de la verdad, pretendemos todo y de una vez y para siempre, queremos saber todo y r\u00e1pido; sin embargo, es lindo darle el lugar a Dios en nuestro propio camino, dejar que sea el mismo Esp\u00edritu quien nos vaya ense\u00f1ando e introduciendo en la verdad de nuestra vida. \u00c9l sabe m\u00e1s que nosotros, much\u00edsimo m\u00e1s de lo que nosotros sabemos, \u00bfsab\u00edas? \u00bfPor qu\u00e9 a veces pretendemos andar m\u00e1s r\u00e1pido que Dios o a otro ritmo? Si supi\u00e9ramos la verdad de nuestra vida en un instante, no nos dar\u00eda el coraz\u00f3n, por eso \u00e9l nos va introduciendo a su modo, a su manera, a su tiempo. Es necesario encontrar el espacio y el tiempo para escuchar en silencio, para descubrir ese \u00abMaestro\u00bb interior que es el Esp\u00edritu Santo, ese \u00abMaestro\u00bb que nos dej\u00f3 Jes\u00fas y nos va ense\u00f1ando lentamente lo que nos hace bien, lo que debemos dejar, lo que debemos decidir, lo que debemos abrazar. Por eso es necesario que nos hagamos tiempo y nos quedemos solos a veces, porque sin soledad fecunda ese \u00abMaestro\u00bb interior habla, pero no es escuchado, habla, pero no sirve lo que dice, ya no sabe qu\u00e9 hacer con nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe imaginas si nos tom\u00e1ramos el tiempo necesario cada d\u00eda para escuchar la verdad que hay en nuestro interior, para escuchar a Jes\u00fas que nos quiere ense\u00f1ar por medio de su Esp\u00edritu? \u00bfTe imaginas? Empecemos a probarlo. Un d\u00eda con tiempo en silencio y soledad fecunda es un d\u00eda distinto.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Todav\u00eda tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Esp\u00edritu de la Verdad, \u00e9l los introducir\u00e1 en toda la verdad, porque no hablar\u00e1 por s\u00ed mismo, sino que dir\u00e1 lo que ha o\u00eddo y les anunciar\u00e1 lo que ir\u00e1 sucediendo. 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