{"id":6168,"date":"2025-05-29T00:00:54","date_gmt":"2025-05-29T03:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6168"},"modified":"2025-05-27T13:18:51","modified_gmt":"2025-05-27T16:18:51","slug":"vi-jueves-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-jueves-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"VI Jueves de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6168-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/29-mayo-audio-VI-JuevesPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/29-mayo-audio-VI-JuevesPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/29-mayo-audio-VI-JuevesPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/29-mayo-audio-VI-JuevesPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abDentro de poco, ya no me ver\u00e1n, y poco despu\u00e9s, me volver\u00e1n a ver.\u00bb Entonces algunos de sus disc\u00edpulos comentaban entre s\u00ed: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa esto que nos dice: &#8220;Dentro de poco ya no me ver\u00e1n, y poco despu\u00e9s, me volver\u00e1n a ver&#8221;? \u00bfY qu\u00e9 significa: &#8220;Yo me voy al Padre&#8221;?\u00bb Dec\u00edan: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: \u00abUstedes se preguntan entre s\u00ed qu\u00e9 significan mis palabras: &#8220;Dentro de poco, ya no me ver\u00e1n, y poco despu\u00e9s, me volver\u00e1n a ver&#8221;.<\/p>\n<p>Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrar\u00e1. Ustedes estar\u00e1n tristes, pero esa tristeza se convertir\u00e1 en gozo.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Vivimos en un tiempo que es de alguna manera muy contradictorio. Me refiero a \u00abtiempo\u00bb al modo en que la sociedad de hoy nos plantea vivir y que muchas veces nosotros por no discernir caemos sin darnos cuenta, porque nos lleva como la ola de este mundo, de este pensamiento, de esta cultura, la ola de las modas, de la tecnolog\u00eda. Digo que es contradictorio porque a pesar de ser el tiempo en donde m\u00e1s comunicados estamos, o por lo menos m\u00e1s posibilidades, mejor dicho, de comunicarnos tenemos, es el tiempo tambi\u00e9n en que m\u00e1s personas se sienten solas, m\u00e1s personas se quitan la vida, m\u00e1s personas viven con depresiones y tantas enfermedades que parecen ser nuevas, parecen ser de estos tiempos, m\u00e1s sin sentido vive tanta gente. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1, no? \u00bfTe lo preguntaste alguna vez? \u00bfNo ser\u00e1 justamente porque no sabemos discernir, porque nos subimos al tren de la supuesta comunicaci\u00f3n y nos olvidamos que el sentirse o no solos no depende tanto de la cantidad de gente que tengamos al lado, de la cantidad de seguidores o no que tenemos en las redes sociales, sino que depende de otra cosa mucho m\u00e1s profunda? \u00bfNo te cansas de ver amigos o familiares? Incluso te puede estar pasando ahora que est\u00e1n al lado, pero sin embargo est\u00e1 cada uno con su celular, con su tablet, con su m\u00f3vil, comunic\u00e1ndose con otra persona.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Esas im\u00e1genes que vemos a diario en los medios de transporte, en nuestras comidas familiares, en todo momento y en todo lugar nos muestran que en el fondo no nos damos cuenta que la verdadera comunicaci\u00f3n no tiene que ser a trav\u00e9s de aparatos tecnol\u00f3gicos, sino que es la comunicaci\u00f3n del amor. \u00bfNo ser\u00e1 que mucha gente se siente sola en el fondo porque no sabe amar, porque hemos perdido cierta capacidad de amar y no terminamos de darnos cuenta que el \u00fanico que nos ense\u00f1a a amar es el mism\u00edsimo Dios? Por eso el Se\u00f1or nos promete y nos prometi\u00f3 desde el Evangelio del domingo que, si amamos, \u00c9l va a habitar en nosotros con el Padre. Aquel que ama nunca se sentir\u00e1 solo. Aquel que levanta la cabeza un poco y deja de pretender que todos vengan a amarlo y sale a amar, ese es el \u00fanico que jam\u00e1s se sentir\u00e1 solo, aunque por momentos est\u00e9 solo, aunque los dem\u00e1s lo dejen solo, aunque otros lo abandonen, nunca estar\u00e1 solo, porque nunca est\u00e1 solo el que ama.<\/em><\/p>\n<p><em>Dentro de poco celebraremos la Fiesta de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or a los Cielos, el momento hist\u00f3rico en que los disc\u00edpulos vieron con sus ojos a Jes\u00fas volver al Padre. Hab\u00edan dejado de verlo con su muerte, volvieron a verlo de una manera distinta, resucitado, y dejaron de verlo despu\u00e9s de su ascensi\u00f3n. Un ir y venir de presencia hacia ausencia de Jes\u00fas. Algo que nosotros no vivimos en carne propia, no vivimos con nuestros propios ojos, pero que de alg\u00fan modo lo vivimos espiritualmente, m\u00edsticamente lo experimentamos o lo experimentaremos alg\u00fan d\u00eda. As\u00ed es la vida. Jes\u00fas no se deja ver por nuestros ojos, pero s\u00ed se nos manifiesta de muchas maneras y podr\u00edamos decir que tambi\u00e9n \u00ablo dejamos de ver\u00bb y despu\u00e9s \u00ablo volvemos a ver\u00bb, momento a momento, d\u00eda a d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>La vida de la fe, nuestra vida espiritual, muchas veces es un vaiv\u00e9n de distintos momentos en los que, por momentos, valga la redundancia, vemos a Jes\u00fas claramente y eso nos llena de gozo y muchas otras dejamos de verlo y eso nos puede conducir a la tristeza, a la desesperanza; es as\u00ed la din\u00e1mica de la fe. No hay por qu\u00e9 asustarse. Si pretendemos \u00abver\u00bb siempre a Jes\u00fas, experimentarlo en todo momento y lugar, a la larga, nuestra fe tendr\u00e1 que pasar por el tamiz de la crisis del \u00abno ver\u00bb, del dejarlo de experimentar, como les pas\u00f3 a los disc\u00edpulos. Es as\u00ed, no le busquemos m\u00e1s vueltas, no busquemos el pelo al huevo. Hay ausencias de Jes\u00fas que son necesarias para dejar lugar a algo mejor. Nada hay mejor que \u00c9l, sino que me refiero a un gozo m\u00e1s grande que vendr\u00e1 despu\u00e9s de otra manera. \u00abUstedes estar\u00e1n tristes, pero esa tristeza se convertir\u00e1 en gozo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo lindo de Algo del Evangelio de hoy es que Jes\u00fas les asegura a los disc\u00edpulos y a nosotros que esa \u00abtristeza se convertir\u00e1 en gozo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>La tristeza para el cristiano debe ser siempre pasajera, jam\u00e1s puede llegar para instalarse en el alma, para echar ra\u00edz en el coraz\u00f3n, \u00a1no!, hay que cortarla de ra\u00edz. Puede golpear la puerta de nuestra casa, puede entrar por un momento, pero no puede acomodarse en el \u00abliving\u00bb de nuestro coraz\u00f3n. \u00a1No, no hay que dejarla! No pienses que esa tristeza que ten\u00e9s ahora va a durar para siempre. Deb\u00e9s mirar m\u00e1s all\u00e1. Sab\u00e9 esperar. Sab\u00e9 confiar en que Jes\u00fas te convertir\u00e1 ese sentimiento en un gozo imborrable cuando menos lo esperes, incluso cuando menos lo busques. Seguro que alguna vez ya te pas\u00f3, seguro que lo viviste; por eso, no te olvides que la tristeza es pasajera y que salir de esa tristeza tambi\u00e9n depende de nuestros deseos de salir del aislamiento que puede convertirse en soledad instalada y hace tanto mal a nosotros y a la Iglesia. Es triste ver cristianos tristes, no estamos hechos para la tristeza. Por otro lado, lo lindo del gozo es que jam\u00e1s puede ser pleno si no es compartido y eso ayuda a otros a salir de sus encierros. Todos vivimos esa experiencia de alguna manera. Todos hemos alegrado a otros y todos hemos sido alegrados por otros. Todos necesitamos compartir la alegr\u00eda. Es esencial a la alegr\u00eda que se derrame y que se comparta.<\/em><\/p>\n<p><em>Una vez me acuerdo unos novios, con fecha ya de casamiento, me contaron que algunas dificultades de distancia con sus familias evitaban que puedan avisar a todos juntos la fecha de su matrimonio, y eso hac\u00eda que no pudieran disfrutar de la noticia que ten\u00edan en el coraz\u00f3n. La alegr\u00eda del matrimonio no era solo para ellos. Es as\u00ed, las alegr\u00edas son para compartirlas, los gozos son para darlos, las alegr\u00edas espantan, las tristezas y los gozos quitan las soledades. Si and\u00e1s alegre, contalo, compartilo porque hace bien. Si and\u00e1s triste, pens\u00e1 de d\u00f3nde viene esa tristeza, qu\u00e9 fue lo que la origin\u00f3, para poder tambi\u00e9n compartirla, pero mientras tanto, and\u00e1 y quedate un momento con Jes\u00fas, mientras tanto, and\u00e1 y busc\u00e1 la compa\u00f1\u00eda de alguien que est\u00e9 alegre. Eso te va a ayudar tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abDentro de poco, ya no me ver\u00e1n, y poco despu\u00e9s, me volver\u00e1n a ver.\u00bb Entonces algunos de sus disc\u00edpulos comentaban entre s\u00ed: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa esto que nos dice: &#8220;Dentro de poco ya no me ver\u00e1n, y poco despu\u00e9s, me volver\u00e1n a ver&#8221;? \u00bfY qu\u00e9 significa: &#8220;Yo me voy al Padre&#8221;?\u00bb [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6169,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6168"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6172,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6168\/revisions\/6172"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6169"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}