{"id":6184,"date":"2025-06-01T00:00:15","date_gmt":"2025-06-01T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6184"},"modified":"2025-05-31T08:39:43","modified_gmt":"2025-05-31T11:39:43","slug":"solemnidad-de-la-ascension-del-senor-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-de-la-ascension-del-senor-2\/","title":{"rendered":"Solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6184-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/01-junio-audio-SolemnidadAscensionSenor-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/01-junio-audio-SolemnidadAscensionSenor-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/01-junio-audio-SolemnidadAscensionSenor-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/01-junio-audio-SolemnidadAscensionSenor-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito: el Mes\u00edas deb\u00eda sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer d\u00eda, y comenzando por Jerusal\u00e9n, en su Nombre deb\u00eda predicarse a todas las naciones la conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto. Y yo les enviar\u00e9 lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto.\u00bb<\/p>\n<p>Despu\u00e9s Jes\u00fas los llev\u00f3 hasta las proximidades de Betania y, elevando sus manos, los bendijo. Mientras los bendec\u00eda, se separ\u00f3 de ellos y fue llevado al cielo.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos, que se hab\u00edan postrado delante de \u00e9l, volvieron a Jerusal\u00e9n con gran alegr\u00eda, y permanec\u00edan continuamente en el Templo alabando a Dios.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Celebramos hoy en toda la Iglesia esta gran Solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or a los cielos. Jes\u00fas, despu\u00e9s de resucitar, a los cuarenta d\u00edas, dej\u00e1ndose ver por sus disc\u00edpulos, ascendi\u00f3 a los cielos y se ocult\u00f3 o se dej\u00f3 ocultar por una nube, como dice la primera lectura de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. \u00c9l parti\u00f3 para estar junto al Padre, para ser premiado por el Padre, dir\u00edamos, despu\u00e9s de haber venido a cumplir su voluntad, y al mismo tiempo ascendi\u00f3 para ayudarnos a nosotros a empezar un camino nuevo, una nueva etapa de la historia, de la historia de la humanidad, de tu historia y de la m\u00eda.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n dice la primera lectura que unos hombres vestidos de blanco, unos \u00e1ngeles, dijeron a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 siguen mirando al cielo? Este Jes\u00fas que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendr\u00e1 de la misma manera que lo han visto partir\u00bb. Los disc\u00edpulos hicieron lo que cualquiera de nosotros hubiese hecho, miraron a Jes\u00fas mientras part\u00eda y seguramente Jes\u00fas los segu\u00eda mirando mientras ascend\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 imagen tan maravillosa!, pero no quer\u00edan quitarle la mirada al Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfRecord\u00e1s en tu vida alguna despedida, esas partidas en las que te quedaste mirando al que se iba mientras \u00e9l te miraba, o al rev\u00e9s, vos te ibas y todos te miraban mientras te ibas? En las despedidas, tanto el que se va como el que se queda, de alguna manera, se siguen mirando, quieren retenerse con la mirada. Cuando uno no mira, es porque no quiere sufrir demasiado, pero en el fondo desea mirar. Quiere retener la \u00faltima imagen de esa persona que ama.<\/em><\/p>\n<p><em>Es triste ver en las terminales de \u00f3mnibus o en los aeropuertos las despedidas de los familiares o amigos. Uno se da cuenta cuando es una partida por turismo, que cuando es una partida por quedarse a vivir en otro lugar. Las despedidas son distintas. En los \u00f3mnibus, el que va arriba se queda mirando por la ventana como queriendo abrazar al que se queda, y los que se quedan, saludan desde abajo como queriendo retener al que se va. En los aeropuertos es distinto, pero existen estas despedidas antes de embarcar a los aviones, miradas que quieren retener el amor que parece que no vuelve. Podr\u00edamos imaginar algo as\u00ed en este d\u00eda de la Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, una especie de partida, despedida, pero sin un transporte, sin aviones ni \u00f3mnibus y con una gran diferencia, una despedida que, en realidad, era una permanencia asegurada. Algo extra\u00f1o para nuestro entendimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, dice Algo del Evangelio de hoy que los disc\u00edpulos, despu\u00e9s de verlo elevarse hacia los cielos, \u00abvolvieron llenos de gozo a Jerusal\u00e9n, y continuamente estaban en el Templo alabando a Dios\u00bb. Algo extra\u00f1o a una mirada superficial y r\u00e1pida. \u00bfAlegr\u00eda al ver que se iba el que m\u00e1s amaban? \u00bfQui\u00e9n puede alegrarse al ver partir a alguien que ama? Solo el que sabe que esa partida es necesaria y que al mismo tiempo dar\u00e1 frutos mucho m\u00e1s grandes todav\u00eda, solo el que tiene la certeza, esa partida redundar\u00e1 en un amor m\u00e1s grande. Por eso ser\u00eda bueno que nosotros pidamos la gracia que pide san Pablo en la segunda lectura de hoy: \u00abQue el Dios de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el Padre de la gloria, nos conceda un esp\u00edritu de sabidur\u00eda y de revelaci\u00f3n que nos permita conocerlo verdaderamente. Que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados, la extraordinaria grandeza del poder con el que \u00e9l obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza\u00bb. Solo se llena de alegr\u00eda el que recibe esta gracia. Como siempre, hay que pedirla y mucho, el regalo de saber que Jes\u00fas no se fue en realidad, sino que \u00abla nube\u00bb pasajera de este mundo lo tap\u00f3 por un tiempo. En realidad, s\u00ed, se \u00abfue a los cielos\u00bb, pero para estar en todos lados. No se desentendi\u00f3 de nosotros, sino que se fue junto al Padre para \u00abinterceder por cada uno de nosotros\u00bb. No se escap\u00f3 del tiempo, sino que est\u00e1 fuera del tiempo, para estar \u00aben todos los tiempos\u00bb, en cada segundo de la historia, en cada instante.<\/em><\/p>\n<p><em>Se\u00f1or, \u00a1qu\u00e9 lindo es saber y creer esto! Est\u00e1s en todo lugar y en todo momento.<\/em><\/p>\n<p><em>El cielo est\u00e1 en mi vida, no \u00fanicamente cuando estoy en un lugar en especial, sino cuando creo que est\u00e1s en donde yo estoy. Si Jes\u00fas que es la Cabeza y nosotros somos su Cuerpo y \u00e9l est\u00e1 \u00aben el cielo\u00bb junto al Padre, quiere decir que cada uno de nosotros est\u00e1 tambi\u00e9n un poquito \u00aben el cielo\u00bb, o todo. Si estamos en el Camino, ya estamos un poco, por lo menos con el coraz\u00f3n, en el final del Camino. El cielo comenz\u00f3 a estar en la tierra desde que Jes\u00fas vino a pisarla y a estar con nosotros y la tierra est\u00e1 \u00aben el cielo\u00bb desde que Jes\u00fas ascendi\u00f3 y nos llev\u00f3 a todos con \u00e9l. \u00bfCreemos esto?<\/em><\/p>\n<p><em>Hagamos el intento de mirar hoy al cielo, simb\u00f3licamente, para cruzar nuestras miradas con la de Jes\u00fas, que est\u00e1 en el cielo, pero en realidad est\u00e1 en nosotros. Miremos a Jes\u00fas que est\u00e1 en el cielo de nuestro coraz\u00f3n, en la Eucarist\u00eda, en cada hombre que lo ama y en cada ser humano que sufre. \u00bfCreemos esto? No nos quedemos mirando al cielo como llorando, como creyendo que no est\u00e1, miremos al cielo de nuestro interior y alrededor, y confiemos que \u00e9l estar\u00e1 siempre con nosotros, hasta que vuelva triunfante y glorioso.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abAs\u00ed est\u00e1 escrito: el Mes\u00edas deb\u00eda sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer d\u00eda, y comenzando por Jerusal\u00e9n, en su Nombre deb\u00eda predicarse a todas las naciones la conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto. 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