{"id":6195,"date":"2025-06-03T00:00:08","date_gmt":"2025-06-03T03:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6195"},"modified":"2025-06-02T08:20:46","modified_gmt":"2025-06-02T11:20:46","slug":"vii-martes-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-martes-de-pascua\/","title":{"rendered":"VII Martes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6195-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/03-junio-audio-VII-MartesPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/03-junio-audio-VII-MartesPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/03-junio-audio-VII-MartesPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/03-junio-audio-VII-MartesPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas levant\u00f3 los ojos al cielo, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abPadre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que \u00e9l diera Vida eterna a todos los que t\u00fa les has dado. Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.<\/p>\n<p>Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorif\u00edcame junto a ti, con la gloria que yo ten\u00eda contigo antes que el mundo existiera.<\/p>\n<p>Manifest\u00e9 tu Nombre a los que separaste del mundo para confi\u00e1rmelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra. Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqu\u00e9 las palabras que t\u00fa me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo sal\u00ed de ti, y han cre\u00eddo que t\u00fa me enviaste.<\/p>\n<p>Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. Todo lo m\u00edo es tuyo y todo lo tuyo es m\u00edo, y en ellos he sido glorificado. Ya no estoy m\u00e1s en el mundo, pero ellos est\u00e1n en \u00e9l; y yo vuelvo a ti.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Los d\u00edas que transcurrieron entre la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y su ascensi\u00f3n no fueron infructuosos, no pasaron por pasar. Fueron cuarenta d\u00edas en los que Jes\u00fas se junt\u00f3, como uno m\u00e1s, con sus disc\u00edpulos, y como dice la palabra de Dios \u201cles habl\u00f3 del Reino\u201d. Busc\u00f3 incesantemente demostrarles a sus amigos que estaba vivo, que la resurrecci\u00f3n era tan real como su nacimiento y su muerte. Se dedic\u00f3 a abrirles la mente y el coraz\u00f3n para que se convencieran de esa realidad tan maravillosa. Por eso, los disc\u00edpulos que al principio estaban turbados y tristes, fueron fortaleci\u00e9ndose de tal modo, que, al ascender a los cielos, lejos de entristecerse, se llenaron de gozo, de hecho, dec\u00eda el evangelio del domingo que \u201cvolvieron a Jerusal\u00e9n con gran alegr\u00eda, y permanec\u00edan continuamente en el Templo alabando a Dios\u201d. \u00bfCu\u00e1l pudo ser ese gozo tan grande que experimentaron los disc\u00edpulos, cu\u00e1l fue la causa de semejante alegr\u00eda, si en realidad sus ojos dejaban de verlo? Dice un santo, que esa alegr\u00eda, esa inmensa alegr\u00eda, se debi\u00f3 al hecho de que la naturaleza humana ascendi\u00f3 para ser elevada y recibida junto al Padre y asociada a la naturaleza divina. Es cierto que no lo dice la escritura directamente, no podemos asegurarlo con plena seguridad, pero creo que s\u00ed es lindo pensar que los disc\u00edpulos a esa altura, ya comprend\u00edan un poco m\u00e1s lo que estaba pasando, y la ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, era para ellos el triunfo definitivo del amor, que no solo nos salv\u00f3 haci\u00e9ndose hombre, sino que llev\u00f3 a la humanidad en s\u00ed mismo junto a Dios Padre, para siempre.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, escuchamos una oraci\u00f3n de Jes\u00fas que qued\u00f3 en el evangelio y evangelio que se puede transformar en oraci\u00f3n para nosotros. Qu\u00e9 fecundo puede ser para todos imaginar esta escena en la que Jes\u00fas mira al cielo, mira a su Padre, lo busca con la mirada y el coraz\u00f3n para hablarle, para decirle todo lo que sent\u00eda. En la \u00faltima cena se despidi\u00f3 de sus disc\u00edpulos y se los encomend\u00f3 a su Padre, pero al mismo tiempo les dej\u00f3 a sus amigos el mejor legado que pod\u00eda dejarles, sus palabras que se har\u00edan eternas porque no fueron solamente palabras, sino que fueron al mismo tiempo, gestos de amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 lindo imaginar a Jes\u00fas mirando al cielo diciendo esto. Te propongo que hagas algo similar, que hagas lo mismo, que eleves tus ojos al cielo, a una imagen, a un lugar que te ayude a transportarte a ese momento. Las palabras de Dios se pueden hacer vida si buscamos que las escenas del evangelio de alguna manera se hagan presentes, y para eso podemos usar todos nuestros sentidos. Toda la espiritualidad cristiana, la de todos los tiempos, nos recomienda esto. Somos una unidad, cuerpo y alma, somos coraz\u00f3n y pensamiento, somos por decirlo de alguna manera, todo junto. Antes de pensar en lo que podr\u00edas decirle vos mismo a Dios Padre, a Jes\u00fas, pens\u00e1 en lo que dijo Jes\u00fas, en algunas de las palabras que escuchamos reci\u00e9n y si es necesario volvamos a escucharlas.<\/em><\/p>\n<p><em>A m\u00ed me ayudan las que voy a repetir ahora, las que repito interiormente en cada consagraci\u00f3n de la misa, las que rezo al elevar la hostia en el altar, son \u00e9stas: \u201cEsta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo\u201d Pero fijate si a vos te sirven otras, las que m\u00e1s te ayuden a rezar.<\/em><\/p>\n<p><em>Dec\u00eda al principio que la oraci\u00f3n de Jes\u00fas qued\u00f3 para siempre en la sagrada escritura, sus palabras se hicieron evangelio y que, por eso, y porque no, el evangelio para nosotros se deber\u00eda transformar en oraci\u00f3n, en elevaci\u00f3n del alma hacia Dios, eso es rezar, elevar nuestra alma a Dios para que no solo camine por este suelo, por las cosas de cada d\u00eda, sino que se anime a elevarse un poco m\u00e1s, cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestra alma, nuestro esp\u00edritu fue creado para cosas m\u00e1s grandes todav\u00eda, mucho m\u00e1s de lo que imaginamos. Eso es la Vida Eterna en la tierra, buscar conocer d\u00eda a d\u00eda al \u00fanico Dios verdadero, al Padre de todos, y a su enviado Jesucristo. Vivir en serio, es desear conocer a Dios, al Padre y a su Hijo, o tambi\u00e9n podemos decirlo al rev\u00e9s. Conociendo a Cristo conocer al Padre. Toda nuestra fe cristiana podr\u00eda sintetizarse en esto. Conocer y amar a Cristo para poder conocer el amor del Padre. Pensemos si en nuestra vida estamos buscando esto. Pensemos si estamos intentando esto d\u00eda a d\u00eda. Todo lo dem\u00e1s es pasajero y secundario. \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo? \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo en nuestra vida, en la Iglesia? \u00bfPara qu\u00e9 creemos que es la Iglesia? \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo en nuestras familias? \u00bfEstamos buscando la Vida eterna mientras vivimos esta vida terrena y pasajera? La vida en serio, la eterna, esa que dan ganas de vivir, la que nos ayuda a seguir cada d\u00eda es esta: Conocer al \u00fanico Dios verdadero y a Jes\u00fas su enviado. No a un dios hecho a nuestra medida, no a cualquier \u00eddolo humano, ni siquiera a un santo; mucho menos a un pol\u00edtico, a un pr\u00f3cer, sino a Jes\u00fas que es Camino, Verdad y Vida. Te aseguro que eso nos va a dar paz, la paz verdadera, te aseguro que eso va a reorientar nuestra vida. Escuchemos a Jes\u00fas todos los d\u00edas y vamos a empezar a entender lo que es la Vida Eterna.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas levant\u00f3 los ojos al cielo, diciendo: \u00abPadre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que \u00e9l diera Vida eterna a todos los que t\u00fa les has dado. 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