{"id":6217,"date":"2025-06-07T00:00:12","date_gmt":"2025-06-07T03:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6217"},"modified":"2025-06-06T18:50:20","modified_gmt":"2025-06-06T21:50:20","slug":"vii-sabado-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-sabado-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"VII S\u00e1bado de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6217-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/07-junio-audio-VII-SabadoPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/07-junio-audio-VII-SabadoPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/07-junio-audio-VII-SabadoPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/07-junio-audio-VII-SabadoPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Pedro, volvi\u00e9ndose, vio que lo segu\u00eda el disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba, el mismo que durante la Cena se hab\u00eda reclinado sobre Jes\u00fas y le hab\u00eda preguntado: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el que te va a entregar?\u00bb<\/p>\n<p>Cuando Pedro lo vio, pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00bfy qu\u00e9 ser\u00e1 de este?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSi yo quiero que \u00e9l quede hasta mi venida, \u00bfqu\u00e9 importa? T\u00fa s\u00edgueme.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces se divulg\u00f3 entre los hermanos el rumor de que aquel disc\u00edpulo no morir\u00eda, pero Jes\u00fas no hab\u00eda dicho a Pedro: \u00abEl no morir\u00e1\u00bb, sino: \u00abSi yo quiero que \u00e9l quede hasta mi venida, \u00bfqu\u00e9 te importa?\u00bb<\/p>\n<p>Este mismo disc\u00edpulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.<\/p>\n<p>Jes\u00fas hizo tambi\u00e9n muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastar\u00eda todo el mundo para contener los libros que se escribir\u00edan.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hemos resucitado con Cristo. En este tiempo pascual se nos invitaba a resucitar con Jes\u00fas. Ya hemos resucitado m\u00edsticamente por el bautismo, pero debemos resucitar cada d\u00eda. Tambi\u00e9n nos invitaba a ascender a los cielos. Ya ascendimos a los cielos con Jes\u00fas, porque \u00e9l nos llev\u00f3 a la derecha del Padre, de alguna manera estamos junto con \u00e9l, pero \u00e9l intercede por nosotros para que en esta tierra sigamos caminando con pasos firmes hasta llegar al cielo. \u00bfPensaste alguna vez el sentido de tu vida, el miedo de llegar al cielo? \u00abEl fin de nuestras vidas es alabar, hacer reverencia y servir al Se\u00f1or, para de esa manera salvarnos y llegar al cielo\u00bb, as\u00ed lo expresa san Ignacio tan claramente. No te olvides, no nos olvidemos de cu\u00e1l es el fin de nuestra vida y el fundamento. No tiene sentido desgastarnos en cosas que no construyen, cosas que no nos dar\u00e1n la salvaci\u00f3n ni la felicidad.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas ascendi\u00f3 a los cielos y eso meditamos en esta semana para llevarnos con \u00e9l, para que tengamos una meta clara, un rumbo bien claro. Por eso te propongo que hoy demos gracias, de alguna manera, por estas semanas tan lindas de Pascua que vivimos. Demos gracias al Se\u00f1or porque nos eligi\u00f3, demos gracias porque nos dio la fe y nos la da cada d\u00eda, demos gracias porque nos da la vida y porque dio la vida por nosotros y pid\u00e1mosle que siga completando en nosotros la obra que \u00e9l comenz\u00f3 y que podamos decir en esta noche de Pentecost\u00e9s que se acerca, hoy s\u00e1bado, una gracia nueva de poder nacer de lo alto recibiendo el don del Esp\u00edritu Santo una vez m\u00e1s, el don y lo que ese don trae, sus dones. Que podamos decir con verdad: \u00abJes\u00fas est\u00e1 vivo y presente en mi vida y esto me llena de alegr\u00eda\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>No desaprovechemos este d\u00eda esta oportunidad de agradecer, porque conocer a Jes\u00fas da todo y no quita nada, porque seguirlo da todo y no nos quita nada, porque, aunque muchas veces cueste \u00absudor y l\u00e1grimas\u00bb, como decimos, siempre es mejor seguir al Se\u00f1or que andar perdidos en este mundo que anda en tinieblas o caminar a la deriva pensando que somos nosotros los que sabemos a d\u00f3nde vamos. No se puede seguir igual cuando se experiment\u00f3 realmente la presencia de Jes\u00fas en el coraz\u00f3n. Es imposible\u2026 y si no hubo cambio, es porque en realidad no hubo encuentro real.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, lo lindo de este d\u00eda, adem\u00e1s de agradecer este tiempo de Pascua, es que nos preguntemos si nosotros nos encontramos realmente con Jes\u00fas alguna vez en nuestras vidas. No solo si nos decimos cristianos, si estamos o no bautizados, o tenemos una idea de \u00e9l. Si no, si realmente experimentamos un cambio, si deseamos estar con \u00e9l todos los d\u00edas de nuestra vida, si le damos el tiempo que se merece alegr\u00e1ndonos con el bien que nos hace, transmitiendo su alegr\u00eda y su amor. Lo importante es eso. En definitiva, ah\u00ed est\u00e1 el n\u00facleo de nuestra fe. Para eso se escribieron los evangelios, para que vos y yo creamos, para que nos enamoremos de esa persona que es Jes\u00fas, para que podamos seguirlo y tengamos ganas de que todos y otros lo conozcan, como nosotros, sin importarnos c\u00f3mo van caminando los otros. En el sentido de que no hace falta compararse, sino alegr\u00e1ndonos de que podamos ayudar a otros a caminar. Si no, lo importante es que estemos tambi\u00e9n caminando nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy creo que nos puede orientar en este sentido, una frase fuerte de Jes\u00fas a Pedro: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa?\u00bb. Le dijo \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa?\u00bb ante su pregunta \u00abSe\u00f1or, \u00bfy qu\u00e9 ser\u00e1 de este?\u00bb, refiri\u00e9ndose al disc\u00edpulo amado. Creo que Jes\u00fas le dijo algo as\u00ed: \u00abPreoc\u00fapate por tu camino, de los dem\u00e1s\u2026 de lo dem\u00e1s tambi\u00e9n me ocupo yo\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 lindo y consolador es escuchar esto: \u00abPreoc\u00fapate por tu camino\u00bb! En el sentido de que no vale la pena, a veces, mirar c\u00f3mo van los otros, si no estamos bien nosotros, concentrados en lo nuestro. Jes\u00fas le hab\u00eda anticipado a Pedro c\u00f3mo morir\u00eda y se empez\u00f3 a \u00abmeter\u00bb en la vida de los otros, seguro que, con muy buena intenci\u00f3n por amor, como siempre la tuvo Pedro. Sin embargo, Jes\u00fas es claro: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te importa?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas veces perdemos el tiempo en la fe por meternos en lo que no nos tenemos que meter. Demasiado trabajo tenemos con nosotros mismos como para andar indagando sobre la vida de los dem\u00e1s. Imagin\u00e9monos si invirti\u00e9ramos todo el esfuerzo que muchas veces invertimos en cuestionar, en averiguar, preguntar, chusmear, curiosear y tantas otras cosas m\u00e1s. Miremos si en realidad estamos ocupando bien. Mir\u00e1 si ocup\u00e1ramos m\u00e1s el tiempo en amar y seguir a Jes\u00fas de todo coraz\u00f3n. \u00a1Nos har\u00eda tanto bien! Es triste a veces ver c\u00f3mo dentro de la Iglesia otros se ocupan de la vida de los dem\u00e1s, pero no por amor, sino por no ser due\u00f1o de sus propias vidas. Es tan dif\u00edcil a veces ocuparse por lo justo y necesario, es triste ver incluso, y me sorprende, p\u00e1ginas web ocup\u00e1ndose de la vida de los otros dentro de la Iglesia, criticando a ver qu\u00e9 dijo y qu\u00e9 no dijo el otro, no est\u00e1n viviendo la vida de fe como deber\u00edan vivirla, con videos y tantas cosas m\u00e1s que lo \u00fanico que hacen es alarmar y sembrar ciza\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p><em>El Evangelio de Juan termina ense\u00f1\u00e1ndonos esto: que muchas veces no hace falta m\u00e1s, ni pretender m\u00e1s, sino saborear bien lo que hay, lo que tenemos. Dice que hubo much\u00edsimas cosas m\u00e1s que Jes\u00fas hizo y que no alcanzar\u00edan los libros del mundo para contenerlas. Sin embargo, escribi\u00f3 esas, las suficientes, las necesarias para creer y seguirlo. Dir\u00edamos nosotros: \u00abAlgo del Evangelio\u00bb, \u00abAlgo de la vida de Jes\u00fas\u00bb. \u00bfPara qu\u00e9 m\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 nos importa lo otro que no escribieron? Es lindo aprender de la sencillez de Jes\u00fas y de los evangelios. Pedro tambi\u00e9n tuvo que aprender a ser sencillo, a conformarse con lo suyo, a no saber tanto de la vida de los otros. \u00bfSer\u00e1 que a nosotros tambi\u00e9n nos hace falta eso?<\/em><\/p>\n<p><em>Terminemos esta semana alegr\u00e1ndonos con tantos dones recibidos y no pretendiendo m\u00e1s de lo que nuestro coraz\u00f3n hoy puede necesitar, solo \u00e9l sabe lo que necesitamos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro, volvi\u00e9ndose, vio que lo segu\u00eda el disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba, el mismo que durante la Cena se hab\u00eda reclinado sobre Jes\u00fas y le hab\u00eda preguntado: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es el que te va a entregar?\u00bb Cuando Pedro lo vio, pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00bfy qu\u00e9 ser\u00e1 de este?\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSi yo quiero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6218,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6217","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6217","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6217"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6217\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6221,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6217\/revisions\/6221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6218"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6217"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6217"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6217"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}