{"id":6233,"date":"2025-06-10T00:00:06","date_gmt":"2025-06-10T03:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6233"},"modified":"2025-06-09T08:22:01","modified_gmt":"2025-06-09T11:22:01","slug":"x-martes-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/x-martes-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"X Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6233-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-junio-audio-X-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-junio-audio-X-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-junio-audio-X-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-junio-audio-X-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, \u00bfcon qu\u00e9 se la volver\u00e1 a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.<\/p>\n<p>Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una monta\u00f1a. Y no se enciende una l\u00e1mpara para meterla debajo de un caj\u00f3n, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que est\u00e1n en la casa.<\/p>\n<p>As\u00ed debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Lentamente, despu\u00e9s de haber escuchado las Bienaventuranzas, las promesas del Padre para que seamos felices, esas promesas que vienen del cielo, iremos poco a poco \u2013as\u00ed como se desgaja una cebolla capa por capa hasta llegar al coraz\u00f3n\u2013 desgajando el Serm\u00f3n de la monta\u00f1a, en el que nuestro Maestro nos ir\u00e1 mostrando su coraz\u00f3n para ense\u00f1arnos lo que significa ser hijos, c\u00f3mo llegar a ser hijos del Padre. Y eso lo ir\u00e1 haciendo mostr\u00e1ndonos, como dije, su coraz\u00f3n y mostr\u00e1ndonos nuestro coraz\u00f3n, para que sepamos quienes somos realmente; ser\u00e1 como un espejo donde nos veremos reflejados.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Te aseguro que durante estas semanas vas a disfrutar much\u00edsimo la Palabra de Dios, de estas palabras de Jes\u00fas desde la monta\u00f1a. La monta\u00f1a es signo de que esta sabidur\u00eda no es sabidur\u00eda humana, sino que es sabidur\u00eda que viene de lo alto, del cielo y viene a iluminar nuestras vidas, a darle sentido, a mostrarnos la verdad. Por eso, volv\u00e9 a recargar las pilas, la bater\u00eda del coraz\u00f3n para escuchar verdaderamente. Si dejaste de escuchar la Palabra de Dios, volv\u00e9 a escucharla. Si estabas escuchando en piloto autom\u00e1tica, volv\u00e9 a conectarte. Si ven\u00edas escuchando con el coraz\u00f3n, segu\u00ed de esa manera.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas veces no podemos ser lo que queremos ser, porque en realidad \u2013\u00bfsab\u00edas qu\u00e9?\u2013 no sabemos lo que ya somos. Muchas veces vivimos en un eterno querer ser alguien distinto de lo que ya somos y nos olvidamos de lo que ya somos. Muchas veces privilegiamos en nuestras vidas el hacer antes que el ser. Esto nos pasa mucho. Nos cuesta much\u00edsimo reconocernos a nosotros mismos y por lo tanto no terminamos de querernos bien, no terminamos de dar frutos en nuestras vidas. Como disc\u00edpulos, como cristianos tambi\u00e9n puede pasarnos esto. Creemos que ser buenos cristianos es simplemente \u00abhacer cosas buenas\u00bb, hacer muchas cosas por los otros, ser buenos, como se dice. Es verdad, pero no toda la verdad o es parte de la verdad. Cosas buenas pueden hacer, incluso hacen much\u00edsimas personas, gente de bien hay por todos lados. Son muchas las personas buenas en este mundo que hacen y viven para los dem\u00e1s, incluso personas que no creen en nada. Nosotros hacemos cosas buenas seguramente, pero \u00bfno ser\u00e1 que hacemos en realidad porque ya somos de alg\u00fan modo buenos? Entonces\u2026 \u00bfcu\u00e1l es el distintivo de un cristiano? \u00bfNos distingue algo de los dem\u00e1s, nos deber\u00eda distinguir algo? \u00bfQu\u00e9 es lo que Jes\u00fas dice que debe vivir un disc\u00edpulo de \u00e9l? El Serm\u00f3n de la monta\u00f1a que empezamos a escuchar ayer nos ir\u00e1 dando la respuesta poco a poco a esta gran pregunta. Te vas a sorprender. Te lo aseguro. Este Serm\u00f3n es el coraz\u00f3n del Evangelio porque es el coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Voy a insistir much\u00edsimo en esta idea durante estos d\u00edas. Hay cosas que hay que repetirlas mucho para que queden grabadas para siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>Recuerdo que conoc\u00ed en profundidad o empec\u00e9 a meterme en profundidad en el Serm\u00f3n de la monta\u00f1a y las Bienaventuranzas cuando entr\u00e9 al seminario en mi primer ejercicio espiritual, y para m\u00ed fue como descubrir algo nuevo, que nunca hab\u00eda escuchado. Hab\u00eda ido a misa toda mi vida, pero jam\u00e1s hab\u00eda escuchado estas palabras de Jes\u00fas con tanta atenci\u00f3n y jam\u00e1s alguien me las hab\u00eda explicado con tanta claridad y sabidur\u00eda como el sacerdote que dio ese primer retiro en el seminario. Agradezco siempre que se haya cruzado en mi vida para abrir los ojos del coraz\u00f3n. Vos y yo somos sal y luz. Nosotros, los que escuchamos a Jes\u00fas, los disc\u00edpulos de \u00e9l, dice Jes\u00fas que ya somos sal y luz.<\/em><\/p>\n<p><em>Estas palabras no est\u00e1n dirigidas a todos, sino a los disc\u00edpulos, a los que estaban m\u00e1s cerca de \u00e9l. Si te consider\u00e1s disc\u00edpulo entonces, seguidor, seguidora de \u00e9l, ya sos sal, ya sos luz. Jes\u00fas no nos dice: ustedes ser\u00e1n sal, ustedes deber\u00e1n ser luz, sino que nos dice que ya lo somos. No dice: deben serlo, tienen que serlo. Ya somos sal, ya somos la sal que sala el mundo, ya somos la luz que ilumina el mundo. Tenemos todo para ser sal y luz.<\/em><\/p>\n<p><em>La pregunta es: \u00bfestamos salando? \u00bfEstamos siendo lo que debemos ser? \u00bfEstamos iluminando? \u00bfPara qu\u00e9 salamos e iluminamos? Salamos e iluminamos para que los dem\u00e1s \u2013dice Jes\u00fas\u2013 den gloria al Padre. Eso es lo que nos debe distinguir. No hacemos cosas buenas para ser buenos ante los dem\u00e1s, porque es lindo hacer cosas buenas porque nos hace sentir bien. Debemos hacer obras buenas para que los dem\u00e1s descubran que son hijos del Padre, para que descubran que son ni\u00f1os ante Dios y que dependen de ese Padre, que es Dios. Somos sal que sala pero que no se ve, una vez que se mezcla con la comida deja de verse, pero le da ese toque de exquisitez que nadie puede explicar. Somos luz que ilumina pero que en realidad somos iluminados; la luz nos la da el mismo Dios. Somos hijos del Padre que descubrimos la maravilla de ser hijos y vivimos en medio de un mundo que no quiere depender mucho de \u00e9l. Nosotros con nuestras vidas queremos que el mundo descubra que es una maravilla sentirse y ser hijos de Dios, es lindo ser dependientes del Padre, es lindo vivir como hermanos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ustedes son la sal de la tierra. 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