{"id":6253,"date":"2025-06-14T00:00:43","date_gmt":"2025-06-14T03:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6253"},"modified":"2025-06-13T08:25:38","modified_gmt":"2025-06-13T11:25:38","slug":"x-sabado-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/x-sabado-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"X S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6253-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/14-junio-audio-X-SabadoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/14-junio-audio-X-SabadoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/14-junio-audio-X-SabadoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/14-junio-audio-X-SabadoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Ustedes han o\u00eddo tambi\u00e9n que se dijo a los antepasados: No jurar\u00e1s falsamente, y cumplir\u00e1s los juramentos hechos al Se\u00f1or. Pero yo les digo que no juren de ning\u00fan modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusal\u00e9n, porque es la Ciudad del gran Rey. No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos.<\/p>\n<p>Cuando ustedes digan \u00abs\u00ed\u00bb, que sea s\u00ed, y cuando digan \u00abno\u00bb, que sea no. Todo lo que se dice de m\u00e1s, viene del Maligno.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Terminemos esta semana en este s\u00e1bado. Un d\u00eda lindo para recapitular, para mirar para atr\u00e1s, para descansar, como siempre decimos. Bueno, y aunque lo decimos siempre, no todos lo podemos hacer, no todos tenemos los d\u00edas que queremos, pero s\u00ed podemos decir que hemos caminado esta semana de la mano de las Bienaventuranzas, hemos tratado de a poquito de desmenuzar algunas, de explicarlas un poquito mejor, de darnos cuenta que, en definitiva, no somos felices porque no hemos aprendido a escuchar la Palabra de Dios y a llevarla a la pr\u00e1ctica.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Aquel que escucha la Palabra de Dios y la practica siente gozo en su coraz\u00f3n, aprende a vivir; aprende a vivir como un ser humano creado por Dios, como un hijo de Dios, mejor dicho, y aprende a ser cristiano. Y cuando vivimos verdaderamente nuestra fe, todo se vuelve distinto, empezamos a vivir mucho m\u00e1s felices. Por eso, podemos terminar este s\u00e1bado con la cuarta Bienaventuranza, en donde Jes\u00fas nos dec\u00eda que seremos felices si tenemos hambre y sed de justicia, porque seremos saciados, seremos felices si aprendemos a buscar siempre, a no bajar los brazos, a seguir caminando hacia el horizonte, esa imagen que escuchamos en estos d\u00edas, la del horizonte, como diciendo que tambi\u00e9n llegar a la santidad es llegar al horizonte. Siempre est\u00e1 ah\u00ed, seguimos caminando y parece que se aleja, pero nos acercamos cada vez m\u00e1s. Seremos felices si aprendemos a tener hambre y sed de santidad cada d\u00eda. Jes\u00fas es nuestro Pan verdadero bajado del cielo que sacia nuestra hambre y nuestra sed. Por eso, sigamos buscando, no bajemos los brazos, no creamos que ya est\u00e1 todo hecho, que ya est\u00e1 todo dicho. Vos y yo podemos ser santos. Vos y yo debemos desear ser santos, porque ah\u00ed est\u00e1 la clave de la felicidad. No es feliz el que se acomoda, el que cree que ya est\u00e1 todo. No es feliz el que cree que ya alcanz\u00f3 todo ac\u00e1, en la tierra, sino que es feliz aquel que sabe que siempre le falta, y por eso sigue caminando pero con una sonrisa por el camino, aunque cueste, aunque muchas veces duela, aunque se haga muy dif\u00edcil.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy podr\u00edamos escucharlo muchas veces para que nos quede bien claro que todo lo que se le agrega a esas dos simples palabras: s\u00ed y no\u2026 todo lo que se le agrega a esas dos palabras para que nos crean no viene de Dios. No es de Dios. Si para que alguien nos crea tenemos que poner de \u00abgarant\u00eda\u00bb al mism\u00edsimo Dios, a nuestros hijos, a nuestra mujer, a nuestra madre, a las cosas, o, incluso, a nuestra propia vida, quiere decir que nuestra palabra perdi\u00f3 la confianza y que nosotros somos inseguros. Que no hay confianza, o que nunca la hubo, o porque nuestra palabra perdi\u00f3 el valor por tambi\u00e9n no haberla cumplido o que con aquel con quien estoy hablando no es digno de mi confianza, porque \u00e9l no conf\u00eda y entonces, aunque le diga la verdad, aunque le jure, no vale la pena.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando juramos, para avalar lo que decimos, en el fondo nos estamos menospreciando a nosotros mismos, obviamente sin darnos cuenta. Tu Padre del cielo, y el m\u00edo, lo que quiere es que nos amemos los unos a los otros y que nos amemos a nosotros mismos. Y, por eso, cuando nuestras palabras no reflejan lo que hay en el coraz\u00f3n, es un signo de que no estamos amando bien ni a nosotros ni a los otros. No estamos siendo sinceros. El amor es transparente. Es dejar relucir lo que somos y lo que tenemos en nuestro coraz\u00f3n, pero, al mismo tiempo, tiene que ir acompa\u00f1ado de la verdad, que nos ense\u00f1a el que mejor sabe amar, que es Jes\u00fas. El amor es sincero. El amor no es rebuscado, no tiene doblez. El amor no anda con ambig\u00fcedades, no manipula, no vive de la iron\u00eda, de la chanza, de las rebuscadas, de la viveza criolla. Cuando es s\u00ed, es s\u00ed, y cuando es no, es no. Y tiene el amor las dos palabras: la posibilidad del s\u00ed y la del no. Por eso, el que es sincero muchas veces sale perdiendo en este mundo, que es un poco hip\u00f3crita y, a veces, bastante mentiroso.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, el que quiere andar en la verdad, sin jurar ni poner nada como pantalla, termina siendo despreciado por una sociedad o por un pensamiento, en el cual estamos incluidos, vos y yo, y que, muchas veces, a este pensamiento mundano le encanta vivir de la superficialidad y de la mentira. Una sociedad supuestamente muy abierta y liberal, hasta que a veces empez\u00e1s a pensar distinto a ella. Todo es relativo, hasta que alguien se topa \u00abcon el relativo\u00bb del otro. Hoy en d\u00eda a muchos, incluso cristianos, les encanta decir que no hay verdad, que cada uno tiene su verdad, que la verdad est\u00e1 en el coraz\u00f3n de cada uno. Obviamente porque es mucho m\u00e1s f\u00e1cil creer que lo que uno piensa es verdad, que hacer el esfuerzo por saber cu\u00e1l es la verdad no vale la pena.<\/em><\/p>\n<p><em>Una vez, con un grupo de amigos, me acuerdo, discut\u00edamos sobre el tema tan puesto de boga en estos tiempos, del aborto, y uno dec\u00eda: \u00abLa verdad solo est\u00e1 en el coraz\u00f3n de quien determina hacer o no un aborto en un pa\u00eds avanzado\u00bb. Y bueno, la verdad que, si pensamos as\u00ed, como piensan muchos, estamos complicados, porque la verdad depende del pensamiento de cada uno, entonces esto es un caos. Porque si la verdad es siempre lo que siente mi coraz\u00f3n, cuando se me antoje sentir matar o no al otro con mi palabra, con mi pensamiento, incluso con el cuerpo\u2026 y es verdad; cuando se me antoje robar, robo y esa es mi verdad, y as\u00ed podr\u00edamos seguir con miles de ejemplos, estamos complicados. El tema de la verdad es complicado y no es para un solo audio, pero creo que nos ayuda a reflexionar en medio de este mundo que dej\u00f3 de lado las \u00abdictaduras\u00bb pol\u00edticas o no tanto, y odia todo tipo de dictaduras \u2013y est\u00e1 bien\u2013 pero, sin querer o queriendo, se aferr\u00f3 a una nueva dictadura: la del \u00abrelativismo\u00bb, la del que \u00abcada uno tiene su verdad mientras sea feliz\u00bb, la del \u00abno hay ninguna verdad absoluta, excepto la m\u00eda\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Nosotros, mientras tanto, los cristianos, para no complicarnos la vida y no complic\u00e1rsela a los dem\u00e1s, aprendamos de Jes\u00fas, un hombre hecho y derecho y de palabra. Aprendamos a decir que s\u00ed y a cumplir con nuestra palabra. Aprendamos a decir que no y a saber que el amor muchas veces es decir que no a tiempo y mantener esa posici\u00f3n por el bien del otro. No hay que tenerle miedo. Solo hay que sentirse hijo y vivir como el Hijo, considerando a los otros como hermanos merecedores de nuestra confianza y de nuestra sinceridad.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen s\u00e1bado y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ustedes han o\u00eddo tambi\u00e9n que se dijo a los antepasados: No jurar\u00e1s falsamente, y cumplir\u00e1s los juramentos hechos al Se\u00f1or. 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