{"id":6280,"date":"2025-06-19T00:00:37","date_gmt":"2025-06-19T03:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6280"},"modified":"2025-06-17T09:23:01","modified_gmt":"2025-06-17T12:23:01","slug":"xi-jueves-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-jueves-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XI Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6280-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/19-junio-audio-XI-JuevesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/19-junio-audio-XI-JuevesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/19-junio-audio-XI-JuevesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/19-junio-audio-XI-JuevesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que est\u00e1 en el cielo sabe bien qu\u00e9 es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.<\/p>\n<p>Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que est\u00e1s en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo.<\/p>\n<p>Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del mal.<\/p>\n<p>Si perdonan sus faltas a los dem\u00e1s, el Padre que est\u00e1 en el cielo tambi\u00e9n los perdonar\u00e1 a ustedes. Pero si no perdonan a los dem\u00e1s, tampoco el Padre los perdonar\u00e1 a ustedes.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Subiendo la monta\u00f1a vivimos diferentes sensaciones y estados de \u00e1nimo, dec\u00edamos el otro d\u00eda. Empezamos en general entusiasmados, con ganas de llegar, mirando la meta, mirando la cumbre. La cumbre se transforma como el im\u00e1n que nos atrae para que, cuando nos gane el cansancio, pensemos \u00fanicamente en lo m\u00e1s importante, en llegar.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En este camino espiritual que venimos haciendo estas semanas, escuchando el Serm\u00f3n del Monte, la cumbre es para nosotros, los hijos de Dios, llegar a estar con Jes\u00fas, llegar a disfrutar de su presencia, de sus palabras, que nos conducen al Padre, pero, en definitiva, vivir como \u00e9l, vivir como hijos de Dios. Acord\u00e9monos que dec\u00edamos que por momentos la monta\u00f1a se vuelve escabrosa, dif\u00edcil, cansadora, como la vida, como la vida espiritual de los que tenemos fe. Lo que al principio era entusiasmo, de a momentos se vuelve tedio, nos tira para abajo, nos desanima. No estamos siempre igual, no podemos ser tan ingenuos. No somos m\u00e1quinas, no somos robots. Cuando se est\u00e1 cansado, tambi\u00e9n es lindo frenar en el camino para tomar un poco de aire, para descansar un poco y mientras se descansa mirar el paisaje, mirar y contemplar lo caminado para recobrar fuerzas y \u00e1nimo y poder seguir.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo parecido creo que pasa hoy en este discurso de Jes\u00fas, pareciera que hoy nos da un respiro, nos viene un poco de aire fresco. Despu\u00e9s de escuchar palabras dif\u00edciles, complicadas de aceptar y vivir, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a respirar. S\u00ed, a respirar. Porque la oraci\u00f3n, el di\u00e1logo con el Padre es el aire de nuestra vida interior, de nuestra vida de fe, el aire para los pulmones del alma. Pareciera como que Jes\u00fas nos ense\u00f1a a tomar aire, quiere que aprendamos c\u00f3mo hablarle a nuestro Padre, c\u00f3mo debe hablarle un hijo de Dios a su Padre. No nos ense\u00f1a una f\u00f3rmula m\u00e1gica para que podamos conseguir lo que queremos; no nos ense\u00f1a una oraci\u00f3n para que aprendamos de memoria y la recemos todos los d\u00edas solamente para cumplir con nuestra obligaci\u00f3n de cristianos; no nos ense\u00f1a simplemente una serie de palabras que nos aseguran la salvaci\u00f3n. Nos ense\u00f1a algo m\u00e1s grande, m\u00e1s profundo, nos ense\u00f1a a respirar, nos ense\u00f1a lo esencial de la vida de hijos, de la vida sobrenatural. Nos ense\u00f1a a desear lo fundamental, nos ense\u00f1a a pedir lo esencial y por lo tanto, nos ense\u00f1a, abri\u00e9ndonos su coraz\u00f3n, lo m\u00e1s importante para vivir como hijos del Padre; desear primero, antes que nada, lo mejor para nuestro Padre y, finalmente, pedir lo necesario para ser hijos de coraz\u00f3n y no solo de palabra.<\/em><\/p>\n<p><em>El Padrenuestro, es verdad, es sencillo, simple, pero contiene todo. Justamente ah\u00ed est\u00e1 su maravilla, en la simplicidad y en la sencillez. Todo est\u00e1 en estas palabras. Toda nuestra vida deber\u00eda ser un desear y pedir lo que nos ense\u00f1a el Padrenuestro, lo que dice el Padrenuestro. El Padre sabe todo, \u00e9l, que ve en lo secreto, sabe el secreto de nuestras vidas, de la tuya y de la m\u00eda, el secreto que ni siquiera nosotros a veces podemos descubrir.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy, por eso, respiremos aliviados, respiremos en medio de la monta\u00f1a, aire fresco. Dejemos que la brisa nos toque la cara y nos d\u00e9 un poco de paz. Respiremos con la mejor oraci\u00f3n que podr\u00edamos imaginar, la oraci\u00f3n que sali\u00f3 de los labios del mismo Jes\u00fas, nada ni nadie puede superar la oraci\u00f3n salida del coraz\u00f3n del mism\u00edsimo Hijo de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Padre Nuestro, Padre de los que amamos y de los que nos cuesta tambi\u00e9n amar. Padre de buenos y de los malos. Padre de todos, ens\u00e9\u00f1anos a respirar con esta oraci\u00f3n salida de los labios de tu hijo Jes\u00fas, de nuestro buen hermano. Ens\u00e9\u00f1anos a que cada d\u00eda aprendamos a rezar con el coraz\u00f3n, de verdad. Basta de palabras vac\u00edas, basta de palabras repetitivas que no llegan al alma y no llegan al coraz\u00f3n. Basta de hijos que le rezan a un Padre que no conocen ni quieren conocer. Nosotros, Se\u00f1or, queremos conocerte y darte gloria. Padre, queremos dar gloria a tu nombre, que tu nombre sea conocido. Queremos dar gloria con nuestra propia vida, con nuestras obras, queremos que tu nombre sea santificado, conocido, amado. Queremos ser hijos y vivir como hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Queremos reconocer a todos como hermanos. Por eso, Padre, te volvemos a decir con todo el coraz\u00f3n: Ens\u00e9\u00f1anos a rezar. \u00bfTe acord\u00e1s, Padre, que los disc\u00edpulos le pidieron a Jes\u00fas que les ense\u00f1e a rezar? Bueno, hoy nosotros, todos los que escuchamos tu Palabra cada d\u00eda, tu Palabra que nos llega a trav\u00e9s de las Escrituras, queremos tambi\u00e9n pedirte que nos ense\u00f1es a rezar, que Jes\u00fas nos ense\u00f1e a rezar en el Esp\u00edritu Santo, porque nada puede salir de nuestros labios bueno si no es movido por el Esp\u00edritu Santo. Solo el Esp\u00edritu Santo nos hace clamar, en el fondo, \u00abAbba\u00bb, es decir, Padre. Papito, sos nuestro pap\u00e1. Queremos vivir como hijos y comportarnos como hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Que hoy el Padrenuestro sea la respiraci\u00f3n de nuestra alma, sea ese breve descanso para juntar fuerzas y seguir caminando.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. 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