{"id":6285,"date":"2025-06-20T00:00:07","date_gmt":"2025-06-20T03:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6285"},"modified":"2025-06-19T08:37:22","modified_gmt":"2025-06-19T11:37:22","slug":"xi-viernes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xi-viernes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XI Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6285-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20-junio-audio-XI-ViernesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20-junio-audio-XI-ViernesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20-junio-audio-XI-ViernesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20-junio-audio-XI-ViernesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. All\u00ed donde est\u00e9 tu tesoro, estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo est\u00e1 sano, todo el cuerpo estar\u00e1 iluminado. Pero si el ojo est\u00e1 enfermo, todo el cuerpo estar\u00e1 en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, \u00a1cu\u00e1nta oscuridad habr\u00e1!<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Cuando subimos a la monta\u00f1a y vamos avanzando en el camino, dec\u00edamos que a veces las cosas se ponen dif\u00edciles, porque todo tiene su dificultad; subir cuesta, pero a veces tambi\u00e9n encontramos, dec\u00edamos, \u00abrespiros\u00bb por el camino, y es bueno frenar en la monta\u00f1a para respirar, no se puede subir todo de golpe. Dice un viejo lema en aquellos que andan por la monta\u00f1a: \u00abHay que subir como ancianos para llegar como j\u00f3venes\u00bb. La monta\u00f1a no se puede correr, en la monta\u00f1a no vale la pena acelerar el paso. Simplemente hay que mantener un paso constante y firme, pero lento. As\u00ed es como se sube tambi\u00e9n en el camino de la fe, de a poquito, despacio.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y ayer utiliz\u00e1bamos esa imagen del respirar para pensar en la gran oraci\u00f3n del Padrenuestro, el modelo de toda oraci\u00f3n cristiana que nos ense\u00f1aba Jes\u00fas como un respiro para nuestra alma en el camino de la vida, en el camino de cada d\u00eda, como un respiro del coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Y hoy podemos seguir utilizando la imagen de la monta\u00f1a para pensar que en la monta\u00f1a, entonces, si tenemos que ir ligeros y despacio, no vale la pena llevar muchas \u00abcosas\u00bb, vale la pena llevar estrictamente lo necesario, lo indispensable para caminar, alimentarnos y seguir.<\/em><\/p>\n<p><em>A la monta\u00f1a no hay que llevar cosas que no utilizaremos, no hay que cargar de m\u00e1s, no hace falta cargar tanto peso; porque, en definitiva, si seguimos con la imagen de la monta\u00f1a para llegar a Jes\u00fas, lo importante es llegar a \u00e9l. No importa llevar muchas cosas, sino estar con \u00e9l y escucharlo, por eso \u00bfqu\u00e9 sentido tiene llevar tantas \u00abcosas\u00bb si nos queremos encontrar solo con Jes\u00fas? \u00bfNo es acaso \u00e9l nuestro tesoro, no es acaso \u00e9l nuestra meta, la cumbre?<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, en Algo del Evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita a que pensemos d\u00f3nde tenemos nuestro coraz\u00f3n; porque, en definitiva, donde est\u00e9 nuestro coraz\u00f3n, estar\u00e1 nuestro tesoro y al rev\u00e9s, donde est\u00e9 nuestro tesoro, estar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n. All\u00ed donde ponemos nuestras fuerzas, nuestros deseos, nuestras metas, logros y proyectos; ah\u00ed en definitiva est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n, ah\u00ed ponemos, como decimos, todas nuestras energ\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Y por eso Jes\u00fas nos dice: \u00bfqu\u00e9 sentido tiene que acumulen cosas: t\u00edtulos, fama, \u00abpalmaditas en la espalda\u00bb, aplausos, elogios, cosas materiales?, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene?, si, en definitiva, lo que importa es que tu Padre, que ve en lo secreto, te recompense. \u00a1C\u00f3mo nos cuesta esta palabra en el mundo de hoy!, donde, todo lo contrario, se nos invita a acumular y acumular, se nos hace tener miedo porque no sabemos nunca lo que pasar\u00e1 y por eso es bueno estar seguros a trav\u00e9s de las cosas materiales y a trav\u00e9s del prestigio que el mundo nos dice que tenemos que ir ganando. Las ense\u00f1anzas del mundo son totalmente contrarias a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, por lo menos en este aspecto. No sirve de nada acumular si en realidad no acumulamos lo m\u00e1s importante, no acumulamos amor, no acumulamos deseos de estar con Jes\u00fas. En definitiva, nuestro camino en esta vida se puede truncar en cualquier momento, no lo sabemos.<\/em><\/p>\n<p><em>Si lo que importa es encontramos con Jes\u00fas, entonces \u00bfpor qu\u00e9 seguimos poniendo nuestro coraz\u00f3n en las cosas de la tierra, cosas que son pasajeras, muy buenas por ah\u00ed, pero que en definitiva nos la pueden robar?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo es que tengamos la \u00abl\u00e1mpara\u00bb del cuerpo que es el ojo, puro para ver lo que realmente importa en nuestra vida, puro para descubrir en d\u00f3nde tenemos que poner nuestra fuerza, nuestro tesoro, puro para poder ver que somos hijos de Dios y que, en definitiva, no podemos olvidarnos de lo m\u00e1s importante, lo \u00fanico importante, esencial en nuestra vida es que vivamos como hijos y que sintamos la alegr\u00eda del Padre hacia nosotros porque vivimos y nos comportamos como hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso en el camino de la vida te habr\u00e1 pasado que podemos encontrarnos muchos hijos de Dios que son felices con muy poco, que no necesitan mucho para ser felices, y todo lo contrario, podemos encontrar, incluso vos y yo, muchas personas que tienen todo, que no les falta nada, incluso lograron todo lo que desearon en la vida y, sin embargo, no terminan de estar felices, porque en definitiva no aprendimos a poner nuestro tesoro, nuestro coraz\u00f3n en lo que realmente importa.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, la l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo, tenemos que aprender a ver con ojos de hijos de Dios toda la realidad, aprender a aceptar lo que nos toca vivir, aprender a caminar despacito, sin frenar para poder llegar, a no bajar los brazos, a levantarlos cuando estamos ca\u00eddos, a animarnos cuando estamos cansados.<\/em><\/p>\n<p><em>El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a es un peque\u00f1o caminito para que descubramos lo esencial de nuestra vida y que no acumulemos cosas que ac\u00e1 en la tierra son pasajeras. Todo es pasajero, lo \u00fanico que no pasa es que somos hijos y que tenemos que imitar al Hijo del Padre que es Jes\u00fas y que tenemos que llegar a nuestro Padre del cielo para darnos un abrazo que dure toda la eternidad. Ese es el verdadero tesoro.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. 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