{"id":6295,"date":"2025-06-22T00:00:42","date_gmt":"2025-06-22T03:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6295"},"modified":"2025-06-21T09:15:41","modified_gmt":"2025-06-21T12:15:41","slug":"solemnidad-del-cuerpo-y-la-sangre-del-senor-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/solemnidad-del-cuerpo-y-la-sangre-del-senor-2\/","title":{"rendered":"Solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6295-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/22-junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/22-junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/22-junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/22-junio-audio-SolemnidadCuerpoSangreSenor-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas habl\u00f3 a la multitud acerca del Reino de Dios y devolvi\u00f3 la salud a los que ten\u00edan necesidad de ser curados.<\/p>\n<p>Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: \u00abDespide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caser\u00edos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto.\u00bb<\/p>\n<p>El les respondi\u00f3: \u00abDenles de comer ustedes mismos.\u00bb Pero ellos dijeron: \u00abNo tenemos m\u00e1s que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente.\u00bb<\/p>\n<p>Porque eran alrededor de cinco mil hombres.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abH\u00e1ganlos sentar en grupos de cincuenta.\u00bb Y ellos hicieron sentar a todos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 sobre ellos la bendici\u00f3n, los parti\u00f3 y los fue entregando a sus disc\u00edpulos para que se los sirviera a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobr\u00f3 se llenaron doce canastas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Una imagen de la escena de hoy, una vivencia nuestra, y una respuesta de Jes\u00fas; eso es lo que te propongo para Algo del Evangelio.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Una imagen de la palabra de Dios: gente con &#8220;hambre&#8221;. Jes\u00fas se da cuenta, percibe el hambre de la gente, y la quiere saciarla, quiere utilizar a sus disc\u00edpulos para saciar esa hambre. Esa imagen de la palabra de Dios, esta realidad que Jes\u00fas percibi\u00f3, tambi\u00e9n se debe transformarse en una vivencia nuestra, en algo que debemos descubrir: nosotros tambi\u00e9n tenemos hambre&#8230;, y no hambre de pan, aunque sea verdad que algunos sufren hambre en serio, por las injusticias de este mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando tenemos hambre, sentimos un &#8220;vac\u00edo&#8221; en el est\u00f3mago, incluso sentimos como nos cruje o hace ruido pidi\u00e9ndonos alimento; bueno, esa vivencia corporal tiene que ser de alguna manera, algo que nos ayude a pensar en nuestro &#8220;hambre espiritual&#8221;, en esa hambre de algo m\u00e1s grande y que a veces no nos damos cuenta, aunque muchas veces nos cruje el coraz\u00f3n por la falta de amor y de Jes\u00fas. Cuando Dios no est\u00e1 en nuestra vida, tambi\u00e9n sentimos hambre, sentimos un vac\u00edo, y cuando sentimos ese vac\u00edo, tenemos que darnos cuenta de que nos falta algo que no puede saciarse con cualquier cosa; que solo puede saciar el amor de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando experimentamos hambre f\u00edsica; el est\u00f3mago nos cruje y ese crujido nos hace buscar alimentarnos, no podemos vivir sin alimentarnos. As\u00ed como escuchamos esos crujidos de nuestra panza, tambi\u00e9n podemos experimentar otro tipo de &#8220;crujidos&#8221;, los crujidos de nuestra vida, los del coraz\u00f3n, que nos hacen darnos cuenta de que nos falta algo m\u00e1s grande y profundo. Esos &#8220;crujidos&#8221; pueden ser un dolor, una ca\u00edda fuerte, un pecado, una angustia, una desesperaci\u00f3n, un abandono, una tristeza; todo este tipo de vivencias nos hacen darnos cuenta de que nuestra sensaci\u00f3n de hambre es mucho m\u00e1s profunda y que a veces buscamos saciarla con alimentos perecederos y no el alimento que da la Vida Eterna.\u00a0 \u00a0 Por eso hoy, en el d\u00eda de la Eucarist\u00eda, el d\u00eda del Cuerpo y la Sangre de Cristo; tenemos que percibir que es Jes\u00fas quien viene a saciarnos, el que viene a darnos lo que realmente necesitamos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l les dice a sus disc\u00edpulos: &#8220;Denles ustedes de comer&#8221;; tambi\u00e9n a nosotros. Somos los que tenemos que dar de comer a los dem\u00e1s y saciarlos del hambre que tienen, y al mismo tiempo eso nos sacia a nosotros. El amor, no se compra ni se vende, es gratuito, y sacia al que lo recibe y al que lo da. El hambre verdadero no se soluciona &#8220;comprando&#8221; cosas, el hambre verdadero de nuestra vida, solamente puede saciarlo Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy celebramos la Fiesta del Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or, que se qued\u00f3 con nosotros para saciar los vac\u00edos m\u00e1s profundos de nuestra vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta solemnidad exalta, alaba, se alegra y se maravilla del misterio m\u00e1s grande de la fe: &#8220;Este es el misterio de la fe&#8221;, -decimos en la misa-, &#8220;Anunciamos tu muerte y proclamamos tu Resurrecci\u00f3n hasta que vuelvas&#8221;, contestamos. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de nosotros, sin la Eucarist\u00eda?&#8230; Sin la Eucarist\u00eda, sin el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or presente realmente en nuestra vida; no habr\u00eda Iglesia, no ser\u00edamos nada, no podr\u00edamos nada, \u00bfPara qu\u00e9 nos reunir\u00edamos hoy en nuestros templos?; s\u00f3lo nos puede convocar y reunir: \u00c9l. Nos reunimos por \u00c9l y en \u00c9l. \u00c9l hace la Iglesia d\u00eda a d\u00eda, con su amor, entreg\u00e1ndose siempre, sin condiciones. Aunque vos y yo no nos demos cuenta, aunque a veces lo tenga en mis ljlj y aun as\u00ed no me d\u00e9 cuenta. Incluso sabiendo que muchas veces no lo valoramos ni los fieles, ni nosotros los sacerdotes; no terminamos de comprender&#8230; Si supi\u00e9ramos, si comprendi\u00e9ramos realmente con el coraz\u00f3n, que \u00c9l est\u00e1 ah\u00ed en la Eucarist\u00eda; \u00a1c\u00f3mo nos emocionar\u00edamos!<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, a veces lo traicionamos, lo cambiamos por cualquier cosa; queremos &#8220;comprar&#8221; esa hambre con otras cosas; con nuestros caprichos, con un partido de f\u00fatbol, con la pereza, por ego\u00edsmo. \u00a1Cu\u00e1nto amor nos falta Se\u00f1or!, \u00a1perd\u00f3nanos hoy, en este d\u00eda, nuestra falta de amor!\u00a0 Podemos reconocerlo; sin darnos cuenta a veces, nos pusimos en el centro, pusimos excusas del tipo de: &#8220;si lo sentimos o no&#8221;, &#8220;no siento ir a Misa&#8221;, &#8220;no me gust\u00f3&#8221;, &#8220;no me gusta esto o lo otro\u201d. \u00bfNo ser\u00e1 que a veces nos ponemos en el centro, y por eso no terminamos de saciarnos nunca? No terminamos de comprender&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cDanos Se\u00f1or la gracia de proclamar con firmeza y alegr\u00eda, que sos el centro, sos el centro de la vida de la Iglesia y sos el centro del mundo; en ese pedacito de Pan. Y por eso, hoy te sacamos a las calles; para alabarte, para adorarte, para reconocerte vivo y presente, y para decirte: Se\u00f1or: vivimos por Vos, gracias a Vos y queremos vivir por Vos, para Vos y para los dem\u00e1s. Queremos descubrir, que ese vac\u00edo que a veces sentimos, que esos &#8220;crujidos&#8221; del coraz\u00f3n, solamente pueden saciarse, arrodill\u00e1ndonos frente a tu Presencia real, y tambi\u00e9n &#8220;arrodill\u00e1ndonos&#8221;, por as\u00ed decirlo; ante el amor de los dem\u00e1s, por amor a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Tenemos que amar a los dem\u00e1s, porque tambi\u00e9n est\u00e1s ah\u00ed; te adoramos en la Eucarist\u00eda, para poder amarte en los que tenemos a nuestro alrededor.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas habl\u00f3 a la multitud acerca del Reino de Dios y devolvi\u00f3 la salud a los que ten\u00edan necesidad de ser curados. 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