{"id":6407,"date":"2025-07-13T00:00:33","date_gmt":"2025-07-13T03:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6407"},"modified":"2025-07-13T09:53:17","modified_gmt":"2025-07-13T12:53:17","slug":"xv-domingo-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-domingo-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XV Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6407-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/13-julio-audio-XV-DomingoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/13-julio-audio-XV-DomingoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/13-julio-audio-XV-DomingoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/13-julio-audio-XV-DomingoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un doctor de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> tengo que hacer para heredar la Vida eterna?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a su vez: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00c9l le respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu esp\u00edritu, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abHas respondido exactamente, -le dijo Jes\u00fas-; obra as\u00ed y alcanzar\u00e1s la vida\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervenci\u00f3n, le hizo esta pregunta: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas volvi\u00f3 a tomar la palabra y le respondi\u00f3: \u00abUn hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dej\u00e1ndolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y sigui\u00f3 de largo. Tambi\u00e9n pas\u00f3 por all\u00ed un levita: lo vio y sigui\u00f3 su camino. Pero un samaritano que viajaba por all\u00ed, al pasar junto a \u00e9l, lo vio y se conmovi\u00f3. Entonces se acerc\u00f3 y vend\u00f3 sus heridas, cubri\u00e9ndolas con aceite y vino; despu\u00e9s lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encarg\u00f3 de cuidarlo. Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y se los dio al due\u00f1o del albergue, dici\u00e9ndole: &#8220;Cu\u00eddalo, y lo que gastes de m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 al volver&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00bfCu\u00e1l de los tres te parece que se port\u00f3 como pr\u00f3jimo del hombre asaltado por los ladrones?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abEl que tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l\u00bb, le respondi\u00f3 el doctor.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Y Jes\u00fas le dijo: \u00abVe, y procede t\u00fa de la misma manera\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfTe diste cuenta que el evangelio, en realidad, es mucho m\u00e1s simple de lo que a veces imaginamos? \u00bfTe diste cuenta que, en realidad, nosotros somos los que complicamos las palabras del evangelio o a veces las cambiamos o edulcoramos? \u00bfNos damos cuenta de qu\u00e9 Jes\u00fas en sus palabras y en sus explicaciones es mucho m\u00e1s simple de lo que a veces parece ser a simple vista? En Algo del Evangelio de hoy, esta par\u00e1bola con la que Jes\u00fas le responde a este Doctor de la Ley, es un claro ejemplo de esto que quiero transmitirte.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La pregunta de Jes\u00fas es sencilla, y va al meollo de la cuesti\u00f3n, va a la m\u00e9dula \u00bfCu\u00e1l de los tres te parece que se port\u00f3 como pr\u00f3jimo de ese hombre que fue asaltado? Y este hombre termina respondiendo con simpleza, con sentido com\u00fan, como deber\u00eda responder cualquier persona de buena voluntad: \u201cEl que tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l\u201d. Por eso podr\u00edamos decir que Jes\u00fas termina respondiendo tambi\u00e9n con sentido com\u00fan y simpleza, nos termina diciendo: \u201cVe y procede t\u00fa de la misma manera\u201d. Ese es el mensaje central de la escena de hoy y de todo el Evangelio, en su totalidad, no hay muchas vueltas, aunque como dije, a veces nosotros se las encontremos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vos y yo tambi\u00e9n nos preguntaremos muchas veces qu\u00e9 debemos hacer, c\u00f3mo debemos actuar, qui\u00e9n es nuestro pr\u00f3jimo. \u00bfQui\u00e9n es el pr\u00f3jimo en nuestra vida? \u00bfQui\u00e9n es el pr\u00f3jimo? Finalmente, y sencillamente es el que nos encontramos en nuestro camino, el que nos mueve a compasi\u00f3n, el que nos mueve el coraz\u00f3n y al cual le ofrecemos nuestra ayuda, le ofrecemos nuestro coraz\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero para dar ese paso, lo primero que deber\u00edamos experimentar, es que Jes\u00fas es nuestro Buen Samaritano. \u201c\u00c9l\u201d con may\u00fasculas. Es Jes\u00fas, y por eso \u00c9l puede pedirnos y pedirte que \u201cvayas y hagas lo mismo\u201d. <\/span><span class=\"cf0\">Acordate<\/span><span class=\"cf0\"> que Jes\u00fas nunca pide nada que antes no haya hecho por vos y por m\u00ed; no exige nada que antes no nos haya dado como don. No nos puede pedir algo que no nos haya dado antes, no puede pedir nada que en el fondo sea ajeno a nuestro coraz\u00f3n, y nuestro coraz\u00f3n en el fondo, quiere dar amor y pide amor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00c9l se acerc\u00f3 a vos y a m\u00ed. \u00c9l se hizo cargo y nos carg\u00f3 sobre su montura, sobre sus hombros, nos vend\u00f3 las heridas, se encarg\u00f3 de que est\u00e9s bien y, por si fuera poco, pag\u00f3 por vos y por m\u00ed. Jes\u00fas es el gran y el buen Samaritano. El mandamiento no est\u00e1 lejos nuestro, est\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n en la medida que percibimos esta realidad que a veces se nos hace un poco \u201cescurridiza\u201d. \u00bfCu\u00e1l realidad? Que vos y yo somos el hombre ca\u00eddo al costado del camino, d\u00e9biles y golpeados por la vida (que a veces se hace dura por el pecado, por los sufrimientos, por tantas cosas). Hay que descubrir el don de haber sido rescatados del costado del camino, para vivir lo que Jes\u00fas manda, sino, no deja de ser algo m\u00e1s que est\u00e1 fuera de nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfCu\u00e1ntos samaritanos buenos pasaron por nuestra vida? Pensemos en eso. \u00bfCu\u00e1ntos se hicieron cargo de nosotros cuando no and\u00e1bamos bien, cuando sufrimos, cuando lloramos, cuando ca\u00edmos por el pecado, cuando estuvimos en alg\u00fan vicio, cuando no encontr\u00e1bamos el rumbo? Bueno, ese era Jes\u00fas. Jes\u00fas es Buen Samaritano, con may\u00fascula, pero se hace peque\u00f1o, se hace un peque\u00f1o samaritano cada d\u00eda, en cada gesto de amor recibido por otro, que nos anima a seguir; de tantas personas que nos ayudan.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Hagamos lo mismo! Todos podemos ser buenos samaritanos los unos entre los otros. Para eso estamos, para hacernos cercanos, para dejar de pasar de largo cada d\u00eda ante nuestra familia, ante los que tenemos alrededor, ante los desconocidos, ante los compa\u00f1eros de trabajo. Ah\u00ed est\u00e1 el pr\u00f3jimo. En ese que vemos necesitado. S\u00ed, es verdad, caridad organizada en la Iglesia, pero tambi\u00e9n caridad espont\u00e1nea y diaria, sin propaganda, sin publicaciones, sin muchos \u201cme gusta\u201d, ni fotos. Debemos hacernos \u201cpr\u00f3jimo\u201d de los que necesitan. Jes\u00fas Buen Samaritano, danos la gracia de hacernos tambi\u00e9n como Vos: cercanos a los que andan ca\u00eddos por el camino. Como Vos te hiciste cercano a nosotros, como Vos lo <\/span><span class=\"cf0\">hac\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> cada d\u00eda.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un doctor de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para heredar la Vida eterna?\u00bb Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a su vez: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?\u00bb \u00c9l le respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6408,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6407"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6417,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6407\/revisions\/6417"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}