{"id":6438,"date":"2025-07-19T00:00:30","date_gmt":"2025-07-19T03:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6438"},"modified":"2025-07-18T08:32:47","modified_gmt":"2025-07-18T11:32:47","slug":"xv-sabado-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xv-sabado-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XV S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6438-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/19-julio-audio-XV-SabadoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/19-julio-audio-XV-SabadoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/19-julio-audio-XV-SabadoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/19-julio-audio-XV-SabadoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al enterarse de esto, Jes\u00fas se alej\u00f3 de all\u00ed. Muchos lo siguieron, y los cur\u00f3 a todos. Pero \u00e9l les orden\u00f3 severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isa\u00edas:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Este es mi servidor, a quien eleg\u00ed, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilecci\u00f3n. Derramar\u00e9 mi Esp\u00edritu sobre \u00e9l y anunciar\u00e1 la justicia a las naciones. No discutir\u00e1 ni gritar\u00e1, y nadie oir\u00e1 su voz en las plazas. No quebrar\u00e1 la ca\u00f1a doblada y no apagar\u00e1 la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondr\u00e1n la esperanza en su Nombre.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfPensaste alguna vez o en estos d\u00edas de escucha de la Palabra lo importante que es empezar el d\u00eda escuchando la Palabra De Dios y lo que Dios tiene para decirnos? \u00bfPensaste qu\u00e9 diferencia existe cuando uno empieza el d\u00eda tratando de escuchar lo que \u00e9l nos quiere decir? \u00a1C\u00f3mo te cambia!<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Hoy es un d\u00eda m\u00e1s que Dios nos regala, para poder escucharlo, para que algunos disfruten; tambi\u00e9n un poco de descanso. Otros tendr\u00e1n que trabajar, pero disfrutando de las cosas que Dios Padre nos va a presentar, por eso tenemos que estar preparados para asombrarnos de su amor. Y para eso, como me dijeron una vez con una frase tan linda, \u00abuno abre los o\u00eddos a quien primero abre el coraz\u00f3n\u00bb. Entonces, para abrir nuestros o\u00eddos a Jes\u00fas y escucharlo verdaderamente, \u00a1abramos nuestro coraz\u00f3n!, \u00a1cambiemos de actitud! D\u00e9monos cuenta de la importancia que tiene escuchar a Dios Padre en su Palabra, manifestada en Jes\u00fas. \u00abQuien no conoce las Escrituras desconoce a Cristo\u00bb, dec\u00eda san Jer\u00f3nimo. Hay que conocer lo que \u00e9l nos dice, de alguna manera, en la medida que uno pueda en sus posibilidades. As\u00ed que en eso estamos, vos y yo, y los miles que escuchan cada d\u00eda la Palabra.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso hoy escuchamos de Algo del Evangelio que contin\u00faa un poco con el de ayer, y simplemente quer\u00eda remarcar dos actitudes: una la de los fariseos y la otra la de Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Los fariseos siguen en su empecinamiento, no se contentan con haber juzgado a Jes\u00fas, sino que ahora, dice el Evangelio, \u00abbuscan la forma de acabar con Jes\u00fas\u00bb. Otras traducciones dicen de terminar con \u00e9l, de eliminarlo, de matarlo en definitiva (que es finalmente lo que van a lograr). Eso quiere decir que, cuando no hay misericordia, terminamos de alg\u00fan modo matando. Los fariseos terminan matando porque no tienen misericordia, no sienten lo que Jes\u00fas siente, no pueden empatizar con su amor. Acord\u00e9monos de lo que dec\u00eda ayer: \u00abSi hubiesen comprendido lo que significa misericordia y no sacrificios, no hubiesen condenado a los inocentes\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Nosotros tambi\u00e9n de alg\u00fan modo matamos cuando no tenemos misericordia. No matamos a Jes\u00fas directamente, ni a los dem\u00e1s, no somos tan malos; pero <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfcu\u00e1ntas<\/span><span class=\"cf0\"> veces matamos en la forma de vivir, de pensar, de sentir?, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfcu\u00e1ntas<\/span><span class=\"cf0\"> veces matamos con la mirada? Matamos a nuestra esposa, a nuestro marido, a nuestros hijos, a los que no nos caen bien cuando nos enojamos, a alg\u00fan vecino, alguien que nos hizo alg\u00fan mal, haciendo de alg\u00fan modo esto, \u00bfno?, mirando, despreciando con nuestro coraz\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntas veces matamos a nuestros hermanos, a nuestros hijos, pegando un portazo, y\u00e9ndonos, no queriendo hablar? \u00bfCu\u00e1ntas veces matamos cuando criticamos, juzgamos o incluso a veces caer en la calumnia?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vamos matando la vida del coraz\u00f3n, vamos matando la vida que hay tambi\u00e9n en nosotros, y que \u00e9l nos regala, la que Dios nos dio; que nos la dio para que la disfrutemos, no para que matemos a nadie. Por eso la falta de misericordia, en definitiva, mata. Te mata a vos, me mata a m\u00ed tambi\u00e9n, porque nos hace vivir tristes, si no tenemos esa misericordia en el coraz\u00f3n, si no miramos a los otros como Jes\u00fas los mira.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y, por otro lado, la actitud de Jes\u00fas totalmente contraria. \u00c9l prefiere que no le digan lo que \u00e9l hace, no quiere ser reconocido. El profeta Isa\u00edas anunciaba un Dios diferente: \u00abNo discutir\u00e1 ni gritar\u00e1 y nadie oir\u00e1 su voz en las plazas\u00bb. No discute, a Dios no le gusta discutir. Dios propone, Dios nos propone, a vos y a m\u00ed. Hoy nos propone vivir en paz, vivir con misericordia. Eso es lo que nos propone Jes\u00fas d\u00eda a d\u00eda. \u00c9l no grita, no nos grita nunca y no quiere que gritemos a los dem\u00e1s, no quiere que nos gritemos entre nosotros; \u00e9l quiere que hoy vivamos un d\u00eda en paz. Por eso, no nos olvidemos de lo que venimos desmenuzando desde el Evangelio del domingo, en donde Jes\u00fas nos enviaba de dos en dos, para que hagamos lo mismo que \u00e9l. En definitiva, ser cristiano es hacer eso, es hacer lo mismo que Jes\u00fas en la tierra, es ser otros \u00abCristos\u00bb en la tierra. Esa es la idea de fondo que nos acompa\u00f1\u00f3 en estos d\u00edas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Vos y yo somos Iglesia!, <\/span><span class=\"cf0\">acordate<\/span><span class=\"cf0\">.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No podemos echar las culpas afuera, no podemos decir que la Iglesia hizo esto, que la Iglesia hace lo otro; y vos, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> haces?, y yo, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> hago? No sirve criticar a la Iglesia porque, en definitiva, nos criticamos a nosotros mismos. Si nos olvidamos que somos enviados y que \u00e9l nos envi\u00f3 de dos en dos, en definitiva, nos estamos sintiendo fuera de la Iglesia, y la Iglesia es nuestra familia. Dios quiera que el Se\u00f1or nos conceda hoy esa gracia a todos, vivir un d\u00eda lleno de misericordia sinti\u00e9ndonos enviados por Jes\u00fas, a hacer lo mismo que \u00e9l, a curar, a sanar, a liberar a los que est\u00e1n oprimidos, angustiados, tristes, a los que no se dan cuenta cu\u00e1nto nos ama Dios y cu\u00e1nto necesita de cada uno de nosotros.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con \u00e9l. Al enterarse de esto, Jes\u00fas se alej\u00f3 de all\u00ed. Muchos lo siguieron, y los cur\u00f3 a todos. Pero \u00e9l les orden\u00f3 severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isa\u00edas: Este [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6439,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-6438","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6442,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6438\/revisions\/6442"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}