{"id":6460,"date":"2025-07-23T00:00:58","date_gmt":"2025-07-23T03:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6460"},"modified":"2025-07-22T10:46:29","modified_gmt":"2025-07-22T13:46:29","slug":"xvi-miercoles-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvi-miercoles-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XVI Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6460-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/23-julio-audio-XVI-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/23-julio-audio-XVI-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/23-julio-audio-XVI-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/23-julio-audio-XVI-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Aquel d\u00eda, Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00e9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Les dec\u00eda: \u00abEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los p\u00e1jaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no hab\u00eda mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando sali\u00f3 el sol, se quemaron y, por falta de ra\u00edz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. \u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Mientras Marta, vos y yo, corremos de ac\u00e1 para all\u00e1 pensando que por correr y hacer m\u00e1s cosas, m\u00e1s trabajos, Jes\u00fas se va a sentir mejor, nos amar\u00e1 m\u00e1s, o como seguro pens\u00f3 ella en su interior, iba a amarlo m\u00e1s y mejor; Mar\u00eda, estaba sentada a los pies de Jes\u00fas, convencida de que lo mejor que pod\u00eda hacer en ese momento, era aprovechar su presencia, eligiendo lo que su coraz\u00f3n le dictaba como lo mejor, aunque seguro ten\u00eda mil cosas por hacer.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfCu\u00e1ntas veces experimentamos que correr y correr, haciendo mil cosas a la vez no da fruto, si nosotros no estamos bien con nosotros mismos y con Jes\u00fas, si al mismo tiempo no estamos conectados con nuestro coraz\u00f3n? \u00bfCu\u00e1ntas veces experimentamos que estando a los pies de Jes\u00fas, todo se acomoda, todo se detiene, aunque el mundo se est\u00e9 viniendo abajo? Marta y Mar\u00eda eran hermanas, viv\u00edan en la misma casa. Mar\u00eda no se enoj\u00f3 con Marta por el hecho de que ella estaba haciendo mil cosas, en vez de estar con Jes\u00fas, no se molest\u00f3 con ella porque no estaba aprovechando la presencia del Maestro. En cambio, Marta si se enoj\u00f3 con Mar\u00eda porque ella parec\u00eda que no estaba haciendo lo que ten\u00eda que hacer, o lo que ella consideraba que deb\u00eda hacer.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Marta y Mar\u00eda conviven en la misma casa de nuestro coraz\u00f3n, ese mismo que a veces vive una lucha interior. Hay algo que nos dice, a veces, que frenar para reflexionar, que rezar m\u00e1s tiempo, que olvidarse de todo por un rato, que dedicar m\u00e1s horas a la adoraci\u00f3n, hay algo que le dice a la Marta del coraz\u00f3n, o las Martas que corren a nuestro alrededor, que eso no vale la pena, que en realidad vale lo que se ve y se puede medir, que vale la pena el n\u00famero, cu\u00e1ntos somos, cu\u00e1ntos me gusta tenemos, cu\u00e1ntos seguidores y tantas cosas m\u00e1s que le fascinan al coraz\u00f3n y al mundo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero tambi\u00e9n hay algo que nos dice a veces; \u00a1es necesario frenar! \u00bfNo nos damos cuenta que tenemos a Jes\u00fas al frente? \u00bfNo nos damos cuenta que, si no nos arrojamos a los pies de Jes\u00fas a disfrutar, al fin de cuentas, no vamos a disfrutar nada? \u00bfNo terminamos de convencernos que lo que se ve no es todo, al contrario, es mucho m\u00e1s grande y duradero lo que no se ve? El modo Marta est\u00e1 de moda en este mundo y en la Iglesia. El mundo aplaude a las \u201cMartas\u201d y se r\u00ede de las \u201cMar\u00e1s\u201d. Hay cat\u00f3licos, que incluso, no entienden o desprecian a la \u201cMar\u00edas\u201d, a los monjes y monjas que dedican su vida a la oraci\u00f3n y al trabajo. No pueden entenderlo, les parece una p\u00e9rdida de tiempo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es verdad, es m\u00e1s atrayente ser un sacerdote que hace mil cosas y parece un gran \u201chacedor\u201d, que ser un sacerdote que adem\u00e1s reza y reza por sus fieles. Es m\u00e1s tentador ser un laico que sirve y sirve, que da limosna y limosna, que uno que anda queriendo ser santo en silencio en medio del mundo, o dedicando tambi\u00e9n mucho tiempo a su oraci\u00f3n personal. Es as\u00ed. Pero en definitiva seremos buenos trabajadores del Se\u00f1or, si sabemos ser Martas y Mar\u00edas al mismo tiempo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfQueremos ser una buena Marta, ser trabajadores por Jes\u00fas? Debemos ser una MAR\u00cdA con may\u00fascula. \u00bfQueremos ser una buena Mar\u00eda? Escuchemos otra vez la par\u00e1bola que acabamos de escuchar de algo del evangelio de hoy. Debemos ser tierra f\u00e9rtil, tenemos que ser tierra de la buena, de la que recibe la Palabra, de la que le da un buen espacio de crecimiento, le quita las espinas, la abona y sabe esperar para ver el fruto a su debido tiempo. \u00c9sta es la din\u00e1mica de la Palabra de Dios en nuestra vida, es como la de la semilla y la tierra. Es un ejemplo tan gr\u00e1fico y sencillo, que a veces nos parece un cuentito que no dice mucho, y no vale la pena explicar, pero es as\u00ed de profunda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La semilla tiene todo para crecer, todo lo necesario, todo su potencial. La Palabra es as\u00ed, lo que escuchamos d\u00eda a d\u00eda tiene toda la Verdad, toda la Vida, todo el Camino por delante para ayudarnos a crecer, a ser felices, a dar buenos pasos en nuestra vida. La semilla es la perfecta creaci\u00f3n de Dios, algo que ning\u00fan cient\u00edfico puede imitar, ni crear. La Palabra est\u00e1 ah\u00ed, lista para ser sembrada y dar fruto. Nosotros somos la tierra, nosotros para ser tierra en serio, tenemos que ser \u201cMar\u00edas\u201d, tenemos que intentar hacer crecer la \u201cMar\u00eda\u201d del coraz\u00f3n. En la medida que no escuchamos somos camino duro, somos tierra pedregosa, o tierra sucia llena de espinas. \u00bfNos damos cuenta porqu\u00e9 es necesario ser como Mar\u00eda al mismo tiempo que Marta? \u00bfNos damos cuenta del porqu\u00e9 Jes\u00fas alab\u00f3 a Mar\u00eda y corrigi\u00f3 a Marta? Mar\u00eda eligi\u00f3 lo \u00fanico necesario, la mejor parte. Escuchar a Jes\u00fas cuando lo tuvo enfrente. Nosotros tenemos que aprender a elegir.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Cada d\u00eda tenemos que volver a elegir lo mejor. A cada instante tenemos que volver a elegir escuchar a Jes\u00fas o escuchar la Marta del coraz\u00f3n o la Marta de afuera que siempre intenta sacarnos de los pies de Jes\u00fas, para hacernos creer que por hacer muchas cosas estaremos mejor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ojal\u00e1 que la palabra de cada d\u00eda nos vaya amasando la tierra-coraz\u00f3n, para que Mar\u00eda sea la que le ense\u00f1e a la Marta de nuestro coraz\u00f3n, que no vale la pena correr y hacer, sino escuchar y escuchar al Maestro.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquel d\u00eda, Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00e9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00e9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas. 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