{"id":6480,"date":"2025-07-27T00:00:54","date_gmt":"2025-07-27T03:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6480"},"modified":"2025-07-26T09:18:12","modified_gmt":"2025-07-26T12:18:12","slug":"xvii-domingo-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xvii-domingo-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XVII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6480-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/27-julio-audio-XVII-DomingoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/27-julio-audio-XVII-DomingoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/27-julio-audio-XVII-DomingoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/27-julio-audio-XVII-DomingoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2583 size-full\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un d\u00eda, Jes\u00fas estaba orando en cierto lugar, y cuando termin\u00f3, uno de sus disc\u00edpulos le dijo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, as\u00ed como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00c9l les dijo entonces: \u00abCuando oren, digan:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Padre, santificado sea tu Nombre,<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">que venga tu Reino,<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">danos cada d\u00eda nuestro pan cotidiano;<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">perdona nuestros pecados,<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">a aquellos que nos ofenden;<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">y no nos dejes caer en la tentaci\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas agreg\u00f3: \u00abSupongamos que algunos de ustedes tiene un amigo y recurre a \u00e9l a medianoche, para decirle: &#8220;Amigo, pr\u00e9stame tres panes, porque uno de mis amigos lleg\u00f3 de viaje y no tengo nada que ofrecerle,&#8221; y desde adentro \u00e9l le responde: &#8220;No me fastidies; ahora la puerta est\u00e1 cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para d\u00e1rtelos&#8221;.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Yo les aseguro que aunque \u00e9l no se levante para d\u00e1rselos por ser su amigo, se levantar\u00e1 al menos a causa de su insistencia y le dar\u00e1 todo lo necesario.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Tambi\u00e9n les aseguro: pidan y se les dar\u00e1, busquen y encontrar\u00e1n, llamen y se les abrir\u00e1. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrir\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00bfHay entre ustedes alg\u00fan padre que da a su hijo una piedra cuando le pide pan? \u00bfY si le pide un pescado, le dar\u00e1 en su lugar una serpiente? \u00bfY si le pide un huevo, le dar\u00e1 un escorpi\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, <\/span><span class=\"cf0\">\u00a1cu\u00e1nto<\/span><span class=\"cf0\"> m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a aquellos que se lo pidan!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a rezar, ens\u00e9\u00f1anos a orar, Se\u00f1or, que en este domingo podamos desear verdaderamente aprender cada d\u00eda m\u00e1s lo que significa orar, la necesidad que tenemos de orar\u00bb. Qu\u00e9 lindo imaginar esta escena en la cual supongo que los disc\u00edpulos al ver a Jes\u00fas, se habr\u00e1n emocionado y conmovido al verlo rezar, al verlo elevar su coraz\u00f3n y su mirada al cielo, para hablar con su Padre. Que esta imagen nos ayude a nosotros tambi\u00e9n para que en este domingo, d\u00eda del Se\u00f1or, en el cual disponemos un poco m\u00e1s de nuestro coraz\u00f3n para elevarlo hacia \u00c9l, podamos decirle desde lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n: \u00abSe\u00f1or ens\u00e9\u00f1anos a orar, necesitamos aprender a orar una vez m\u00e1s\u00bb. No basta con \u00abrepetir\u00bb palabras, no basta con \u00abdecir\u00bb el Padrenuestro.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No basta con decir las cosas sin saber lo que estamos diciendo, sin experimentar lo que estamos diciendo de la boca para afuera, y mucho menos sin vivirlo. La oraci\u00f3n es la respiraci\u00f3n de nuestra alma, es la respiraci\u00f3n del cristiano que quiere d\u00eda a d\u00eda escuchar a su Padre y hablarle. La oraci\u00f3n es di\u00e1logo. La oraci\u00f3n es, como dec\u00eda Santa Teresita, \u00abla elevaci\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n al cielo\u00bb, un suspiro del alma, una mirada desde lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n, para decirle a nuestro Padre: \u00abPadre, queremos que tu nombre sea santificado\u00bb. Queremos que tu nombre sea conocido en todo el mundo, que hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de la tierra, los hombres te conozcan de una vez por todas, para que tu Reino finalmente triunfe en los corazones de tantas personas, en los nuestros, que muchas veces se dejaron invadir tambi\u00e9n por la maleza y por la ciza\u00f1a que tambi\u00e9n habita en este mundo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abDanos el pan de cada d\u00eda\u00bb. \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadanos a perdonar\u00bb, as\u00ed como perdonas nuestros pecados, porque nosotros queremos perdonar. Queremos pedirte que esta oraci\u00f3n nos ayude a desear perdonar a aquellos que nos ofendieron y nos ofenden. \u00abY nunca nos dejes caer en la peor tentaci\u00f3n\u00bb. La tentaci\u00f3n de pensar que no somos hijos tuyos, la tentaci\u00f3n de vivir como seres aut\u00f3nomos, pensando que somos nosotros los que nos damos la vida a nosotros mismos, \u00a1no!, no permitas que caigamos en esta tentaci\u00f3n, en la tentaci\u00f3n del olvido de que tenemos un Padre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La tentaci\u00f3n de vivir en este mundo casi como hu\u00e9rfanos, sin darnos cuenta que el Padre nos tiene siempre en sus manos de cada d\u00eda m\u00e1s lo que significa orar, la necesidad que tenemos de orar\u00bb. Qu\u00e9 lindo imaginar esta escena en la cual supongo que los disc\u00edpulos al ver a Jes\u00fas, se habr\u00e1n emocionado y conmovido al verlo rezar, al verlo elevar su coraz\u00f3n y su mirada al cielo, para hablar con su Padre. Que esta imagen nos ayude a nosotros tambi\u00e9n para que en este domingo, d\u00eda del Se\u00f1or, en el cual disponemos un poco m\u00e1s de nuestro coraz\u00f3n para elevarlo hacia \u00c9l, podamos decirle desde lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n: \u00abSe\u00f1or ens\u00e9\u00f1anos a orar, necesitamos aprender a orar una vez m\u00e1s\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No basta con \u00abrepetir\u00bb palabras, no basta con \u00abdecir\u00bb el Padrenuestro. No basta con decir las cosas sin saber lo que estamos diciendo, sin experimentar lo que estamos diciendo de la boca para afuera, y mucho menos sin vivirlo. La oraci\u00f3n es la respiraci\u00f3n de nuestra alma, es la respiraci\u00f3n del cristiano que quiere d\u00eda a d\u00eda escuchar a su Padre y hablarle. La oraci\u00f3n es di\u00e1logo. La oraci\u00f3n es, como dec\u00eda Santa Teresita, \u00abla elevaci\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n al cielo\u00bb, un suspiro del alma, una mirada desde lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n, para decirle a nuestro Padre: \u00abPadre, queremos que tu nombre sea santificado\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Queremos que tu nombre sea conocido en todo el mundo, que hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de la tierra, los hombres te conozcan de una vez por todas, para que tu Reino finalmente triunfe en los corazones de tantas personas, en los nuestros, que muchas veces se dejaron invadir tambi\u00e9n por la maleza y por la ciza\u00f1a que tambi\u00e9n habita en este mundo. \u00abDanos el pan de cada d\u00eda\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abSe\u00f1or, ay\u00fadanos a perdonar\u00bb, as\u00ed como perdonas nuestros pecados, porque nosotros queremos perdonar. Queremos pedirte que esta oraci\u00f3n nos ayude a desear perdonar a aquellos que nos ofendieron y nos ofenden. \u00abY nunca nos dejes caer en la peor tentaci\u00f3n\u00bb. La tentaci\u00f3n de pensar que no somos hijos tuyos, la tentaci\u00f3n de vivir como seres aut\u00f3nomos, pensando que somos nosotros los que nos damos la vida a nosotros mismos, \u00a1no!, no permitas que caigamos en esta tentaci\u00f3n, en la tentaci\u00f3n del olvido de que tenemos un Padre. La tentaci\u00f3n de vivir en este mundo casi como hu\u00e9rfanos, sin darnos cuenta que el Padre nos tiene siempre en sus manos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Se\u00f1or desde Algo del Evangelio de hoy queremos pedirte que \u00abnos ense\u00f1es a orar\u00bb y a pedir lo importante. Ens\u00e9\u00f1anos que nuestro Padre del Cielo no nos negar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a aquellos que se lo pidamos. Es lo mejor que podemos pedir. Pidamos como el amigo insistente de la par\u00e1bola de hoy. Seamos insoportables, seamos cargosos, seamos inoportunos con Dios, que es nuestro Padre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abSe\u00f1or, danos el Esp\u00edritu Santo\u00bb. Sabemos que si nosotros, que somos malos y ego\u00edstas y aun as\u00ed les damos a nuestros hijos lo que nos piden: c\u00f3mo nuestro Padre del Cielo no nos dar\u00e1 su mismo Esp\u00edritu para darnos vida, para ense\u00f1arnos a comunicarnos con \u00c9l, para darnos sus dones. El don de la paz, de la alegr\u00eda, de la serenidad, de la paciencia, del consuelo de todo lo que necesitamos para vivir en este mundo como verdaderos hijos de Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">A veces el Evangelio no hay que analizarlo demasiado. A veces la Palabra de Dios es para rezar. Por eso todos los d\u00edas trato de decir: \u00abRecemos con el Evangelio de este d\u00eda\u00bb. Recemos con Algo del Evangelio en el cual Jes\u00fas nos ense\u00f1a a orar. Arrodill\u00e9monos hoy en alg\u00fan momento mirando al cielo y digamos otra vez: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb. Y despu\u00e9s de decir esto, saquemos desde lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n la mejor oraci\u00f3n, la oraci\u00f3n m\u00e1s grande y sagrada que tenemos en nuestra vida cristiana, que es el Padrenuestro.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abPadrenuestro que est\u00e1s en el cielo, danos tu Esp\u00edritu Santo, danos lo mejor que podemos pedirte y lo mejor que podemos tener, porque si tenemos tu Santo Esp\u00edritu, en realidad lo tenemos todo\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Que tengamos un buen domingo y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda, Jes\u00fas estaba orando en cierto lugar, y cuando termin\u00f3, uno de sus disc\u00edpulos le dijo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, as\u00ed como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u00bb. \u00c9l les dijo entonces: \u00abCuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada d\u00eda nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque tambi\u00e9n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6481,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6480","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6480"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6484,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6480\/revisions\/6484"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}