{"id":6618,"date":"2025-08-21T00:00:23","date_gmt":"2025-08-21T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6618"},"modified":"2025-08-20T21:26:36","modified_gmt":"2025-08-21T00:26:36","slug":"xx-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xx-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XX Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6618-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/21-agosto-audio-XX-JuevesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/21-agosto-audio-XX-JuevesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/21-agosto-audio-XX-JuevesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/21-agosto-audio-XX-JuevesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas les habl\u00f3 otra vez en par\u00e1bolas, diciendo: \u00abEl Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envi\u00f3 entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">De nuevo envi\u00f3 a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: &#8220;Mi banquete est\u00e1 preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo est\u00e1 a punto: Vengan a las bodas.&#8221; Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitaci\u00f3n, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los dem\u00e1s se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al enterarse, el rey se indign\u00f3 y envi\u00f3 a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: &#8220;El banquete nupcial est\u00e1 preparado, pero los invitados no eran dignos de \u00e9l. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llen\u00f3 de convidados.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando el rey entr\u00f3 para ver a los comensales, encontr\u00f3 a un hombre que no ten\u00eda el traje de fiesta. &#8220;Amigo, le dijo, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfc\u00f3mo<\/span><span class=\"cf0\"> has entrado aqu\u00ed sin el traje de fiesta?&#8221; El otro permaneci\u00f3 en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: &#8220;Atenlo de pies y manos, y arr\u00f3jenlo afuera, a las tinieblas. All\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Si el amor de Jes\u00fas no nos divide el coraz\u00f3n, es porque todav\u00eda no lo conocemos, no lo escuchamos, no lo estamos siguiendo. Si todav\u00eda no sufrimos alg\u00fan rechazo a causa de ser sus disc\u00edpulos, es porque todav\u00eda no lo somos. No quiere decir que debemos buscar la confrontaci\u00f3n por la confrontaci\u00f3n misma, como queriendo pelear, pero elegirlo a \u00c9l inevitablemente nos produce una lucha en el coraz\u00f3n, una lucha por elegir siempre el amor, que no es f\u00e1cil. Elegirlo a \u00c9l tambi\u00e9n nos trae divisiones en nuestras propias familias, no porque busquemos la divisi\u00f3n, sino porque no nos entienden, porque algunos no lo conocen. Son miles los casos de familias divididas por el hecho de seguir a Jes\u00fas, pero al mismo tiempo, millones de familias \u201csalvadas\u201d por un miembro que lo sigue verdaderamente. Es as\u00ed, el amor de uno, puede salvar la vida de muchos, como fue la misma vida de Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">De Algo del Evangelio de hoy, primero recordemos algo m\u00e1s sobre las par\u00e1bolas; hay dos clases de personas que reciben las par\u00e1bolas y con ellas dos formas distintas de recibirlas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Est\u00e1n los que quieren entender, los que buscan o intentan escuchar, escudri\u00f1ar, ir m\u00e1s all\u00e1 y por eso preguntan. Por eso debemos que preguntarle a Dios cuando habla, no hay que dar nada por entendido. Preguntarse mientras escuchamos, o despu\u00e9s de haber escuchado: \u00bfQu\u00e9 dice la Palabra? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 diciendo? \u00bfA qu\u00e9 se refiere lo que acabo de escuchar? Esa es la manera de escuchar con el coraz\u00f3n, de \u201cmeter\u201d el coraz\u00f3n en lo que uno escucha.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y despu\u00e9s est\u00e1n los que oyen, pero no escuchan, los que oyen sin atender, los que est\u00e1n escuchando pensando en otra cosa, escuchamos mientras hacemos otra cosa y no terminamos de prestar atenci\u00f3n, o\u00edmos como si estuvi\u00e9ramos escuchando a alguien sin importancia. Los que oyen y no escuchan son los ricos de coraz\u00f3n y mente; los que se creen que no necesitan nada, saben casi todo, saben de todo, de todos los temas, conocen todas las reglas, son los \u201ciluminados en la fe\u201d, pueden conocer mucho de teolog\u00eda o saber muy bien el catecismo, pero no saben de Cristo, no lo saborearon verdaderamente.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Para ese tipo de personas, Jes\u00fas termina siendo una regla, una norma, una moral, una doctrina, y la palabra de Dios termina siendo solo eso: un requisito por cumplir. Son los que tienen la mente cerrada pero la boca bien abierta, hablan mucho y escuchan poco. Por eso, ojal\u00e1 podamos escuchar la par\u00e1bola de hoy con otra actitud.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ayer escuch\u00e1bamos que la par\u00e1bola estaba dirigida a los disc\u00edpulos; hoy est\u00e1 dirigida a los fariseos de ese tiempo, a los fariseos de hoy, a los cristianos que tenemos el coraz\u00f3n duro como los de los fariseos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y hoy nos dice el Se\u00f1or que el Reino de los Cielos es como una gran invitaci\u00f3n; una invitaci\u00f3n con amor, una invitaci\u00f3n a participar de un gran casamiento, de unas bodas: de las bodas del Hijo de Dios con la humanidad. Para eso envi\u00f3 Dios Padre a su Hijo, para establecer una alianza de amor con toda la humanidad. Acord\u00e9monos que Jes\u00fas no vino a condenar; vino a salvar, vino a invitar, no a obligar, porque nadie va a Padre si no es a trav\u00e9s de Jes\u00fas y si no es atra\u00eddo por el Padre, sino se siente invitado, enamorado por su amor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso Dios Padre, utiliza servidores para invitarnos, a vos y a m\u00ed, a todos y a tantos, a semejante fiesta, la fiesta del Reino de Dios que empieza ac\u00e1 en la tierra y terminar\u00e1 un d\u00eda en el Cielo, disfrutando durante toda la eternidad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">&#8220;Todo est\u00e1 a punto&#8221; <\/span><span class=\"cf1\">\u2013dice el texto de hoy\u2013, Jes<\/span><span class=\"cf0\">\u00fas ya vino, ya est\u00e1 entre nosotros, y el banquete empieza en tu vida <\/span><span class=\"cf1\">\u2013en la m<\/span><span class=\"cf0\">\u00eda<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 cuando conocemos a Jes<\/span><span class=\"cf0\">\u00fas, cuando lo amamos, cuando empezamos a descubrirlo en la familia, en el trabajo, ahora mientras estamos prepar\u00e1ndonos para salir de nuestra casa, en el estudio, en la oraci\u00f3n, en los pobres <\/span><span class=\"cf1\">\u2013no nos olvidemos de los pobres\u2013, en la Misa que es la momento por excelencia donde celebramos el banquete. La invitaci<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3n es a disfrutar, a amar como \u00c9l ama y por eso es una gran fiesta.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y \u00c9l nos invita; pero muchos no quieren escuchar ni aceptar esa invitaci\u00f3n, y entonces se lo pierden; es m\u00e1s lo que se pierden, que el mal que hacen. \u00a1No nos podemos perder esta invitaci\u00f3n!<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Nos podemos pasar la vida sin amar, sin participar de estas bodas de Dios con los hombres, por pasarnos el d\u00eda pensando en nuestras cosas, solo en nosotros mismos; y dejar pasar mil oportunidades de invitaciones que el Se\u00f1or nos hace, para estar junto con \u00c9l.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas les habl\u00f3 otra vez en par\u00e1bolas, diciendo: \u00abEl Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. 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