{"id":6646,"date":"2025-08-26T00:00:11","date_gmt":"2025-08-26T03:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6646"},"modified":"2025-08-25T08:03:26","modified_gmt":"2025-08-25T11:03:26","slug":"xxi-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxi-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXI Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6646-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/26-agosto-audio-XXI-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/26-agosto-audio-XXI-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/26-agosto-audio-XXI-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/26-agosto-audio-XXI-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas habl\u00f3 diciendo:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00a1Ay de ustedes, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: \u00a1la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. \u00a1Gu\u00edas ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00a1Ay de ustedes, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro est\u00e1n llenos de codicia y desenfreno! \u00a1Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y as\u00ed tambi\u00e9n quedar\u00e1 limpia por fuera.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por m\u00e1s que Jes\u00fas se haya encargado durante toda su vida de mostrar y ense\u00f1ar que Dios es Padre, y adem\u00e1s es misericordiosamente justo, no todos lo entendieron, ni antes, ni ahora y no siempre lo entender\u00e1n. Me refiero a que detr\u00e1s de la pregunta de esta persona que se le acerc\u00f3 preguntando si \u201cera verdad que son pocos los que se salvan\u201d, evidentemente hab\u00eda un prejuicio, una mala comprensi\u00f3n de la fe, ya sea por lo que hab\u00eda recibido por tradici\u00f3n de Israel, o por lo que escuchaba que dec\u00edan que dec\u00eda Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Sin embargo, Jes\u00fas no le respondi\u00f3 ni que s\u00ed, ni que no, sino que lo invit\u00f3 a pensar y a plantearse las cosas en serio, en profundidad, como siempre. La clave de la respuesta est\u00e1 en el final del evangelio: \u201cHay algunos que son los \u00faltimos y ser\u00e1n los primeros, y hay otros que son los primeros y ser\u00e1n los \u00faltimos.\u201d \u00bfPorqu\u00e9 le habr\u00e1 contestado eso? \u00bfHabr\u00e1 sido porque esta persona se cre\u00eda que estaba en el grupo de los salvados? O \u00bfSer\u00eda porque ten\u00eda una imagen de un Dios muy exigente y poco misericordioso? Si Jes\u00fas le contest\u00f3 eso, podr\u00edamos conjeturar que algo especial le quer\u00eda decir, a \u00e9l y otros tantos, a nosotros tambi\u00e9n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Muchas veces la religiosidad, los hombres y mujeres religiosos, son los que m\u00e1s peligro tienen de creerse \u201clos primeros\u201d y olvidarse que Dios Padre quiere que \u201ctodos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u201d, de otro modo no podr\u00eda ser Padre, no podr\u00eda ser el Dios que vino a mostrar y predicar Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En Algo del Evangelio de hoy seguimos escuchando los reproches de Jes\u00fas a los fariseos. El &#8220;farise\u00edsmo&#8221; es el gran mal del coraz\u00f3n de los hombres religiosos, y con esto no me refiero \u00fanicamente a los sacerdotes y a los consagrados <\/span><span class=\"cf1\">\u2013aunque por supuesto que es m<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1s grave cuando se da en nosotros<\/span><span class=\"cf1\">\u2013, sino a todo hombre que se jacta de tener fe y de creer en un Dios que es amor, tal como lo creemos nosotros los cristianos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Hoy te propongo que pensemos en el porqu<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9 muchas veces hacemos ciertas cosas; porqu\u00e9 nos mentimos y mentimos a los dem\u00e1s, o si <\/span><span class=\"cf0\">quer\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> podemos decirlo de otra manera; nos falta verdad o nos alejamos de la verdad, que nos libera, cuando desde un pensamiento enga\u00f1oso generamos palabras o frases falsas y actuamos muchas veces hip\u00f3critamente, incluso sin darnos cuenta, o bien, al rev\u00e9s; una acci\u00f3n que realizamos que est\u00e1 carente de verdad nos lleva a tener que justificarla con palabras falsas que hace que terminemos enga\u00f1\u00e1ndonos y justific\u00e1ndonos a nosotros mismos, \u00bfCu\u00e1ntas veces hacemos esto?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vuelvo a decirte y vuelvo a decirme: Jes\u00fas rechaza la mentira no solo porque quiere la verdad, as\u00ed en abstracto, sino porque \u00c9l es la verdad y la verdad nos hace libres, y la mentira nos hace mal, nos esclaviza. El ser veraces nos ayuda a dejar de esclavizarnos por la hipocres\u00eda. Qu\u00e9 dif\u00edcil que es vivir en la verdad; nos da miedo mostrarnos como somos, nos da miedo mostrarnos d\u00e9biles, fr\u00e1giles, nos da miedo reconocer que nos equivocamos, por orgullo, y, adem\u00e1s, porque estamos presionados por un deseo desenfrenado de ser &#8220;perfectos&#8221;, intachables, exitosos, aplaudidos, nosotros mismos nos presionamos por ser cuasi perfectos; y eso es una perfecci\u00f3n enga\u00f1osa. Y a esto debemos sumarle que el mundo aplaude al supuestamente exitoso y se r\u00ede del mal llamado fracasado, entonces vivimos m\u00e1s presionados todav\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Bueno, hoy vemos que los fariseos encarnan esta manera de vivir falsa e hip\u00f3crita, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> hace un fariseo? Dos cosas: descuida lo esencial y se preocupa por lo externo, por lo superficial. Descuida lo esencial, descuida la justicia, la misericordia, la fidelidad; &#8220;busca filtrar el mosquito&#8221; <\/span><span class=\"cf1\">\u2013que est<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1 en lo accesorio<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 y &#8220;se traga el camello de lo esencial&#8221;.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Por eso somos fariseos cuando criticamos y vemos los pecados ajenos y nosotros no podemos ni con nuestros propios pecados y debilidades que muchas veces son m<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1s grandes que los de los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n somos fariseos cuando estamos preocupados y criticamos por c\u00f3mo se hace esto o aquello, ac\u00e1 o all\u00e1 pensando que nuestra forma es la mejor y no amamos en lo concreto, como cuando vemos a un pobre y no tenemos caridad. Dice Jes\u00fas que hay que practicar esto sin descuidar aquello, lo accesorio y los detalles; no es que no sea importante, pero lo m\u00e1s importante es otra cosa, lo esencial.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y la segunda caracter\u00edstica del fariseo es que se preocupa por lo externo, lo superficial, que no es lo m\u00e1s importante. Todos creen que es bueno, puro, santo, humilde; pero por dentro no tiene misericordia, no es justo, no es fiel, y se olvida de que, si empieza por cuidar su coraz\u00f3n, lo de afuera vendr\u00e1 por s\u00ed solo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Se olvida que tiene mucho que cambiar en s\u00ed mismo y se distrae fij\u00e1ndose en las peque\u00f1eces de los dem\u00e1s. El d\u00eda que se ponga de manifiesto <\/span><span class=\"cf1\">\u2013como dice San Pablo\u2013 los corazones y las intenciones de cada uno de nosotros, nos daremos cuenta el tiempo que perdimos &#8220;matando mosquitos&#8221; porque nos enojaban y no nos d<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1bamos cuenta que se nos llenaba la casa del coraz\u00f3n de camellos, se nos llenaba el coraz\u00f3n invadido por la hipocres\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Que Jes\u00fas hoy nos libre de este virus del farise\u00edsmo que nos ataca a todos y que lo \u00fanico que logra es enfermar y matar nuestra vida de fe que tiene que ser libre y sencilla, humilde y amorosa.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas habl\u00f3 diciendo: \u00a1Ay de ustedes, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: \u00a1la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. \u00a1Gu\u00edas ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! \u00a1Ay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6647,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-6646","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6646"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6646\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6650,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6646\/revisions\/6650"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}