{"id":6701,"date":"2025-09-04T00:00:26","date_gmt":"2025-09-04T03:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6701"},"modified":"2025-09-03T09:26:27","modified_gmt":"2025-09-03T12:26:27","slug":"xxii-jueves-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxii-jueves-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6701-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/04-septiembre-audio-XXII-JuevesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/04-septiembre-audio-XXII-JuevesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/04-septiembre-audio-XXII-JuevesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/04-septiembre-audio-XXII-JuevesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios, y \u00e9l estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde all\u00ed vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores hab\u00edan bajado y estaban limpiando las redes. Jes\u00fas subi\u00f3 a una de las barcas, que era de Sim\u00f3n, y le pidi\u00f3 que se apartara un poco de la orilla; despu\u00e9s se sent\u00f3, y ense\u00f1aba a la multitud desde la barca. Cuando termin\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: \u00abNavega mar adentro, y echen las redes.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Sim\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abMaestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si t\u00fa lo dices, echar\u00e9 las redes.\u00bb As\u00ed lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hund\u00edan.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al ver esto, Sim\u00f3n Pedro se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas y le dijo: \u00abAl\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un pecador.\u00bb El temor se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de los que lo acompa\u00f1aban, por la cantidad de peces que hab\u00edan recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compa\u00f1eros de Sim\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo temas, de ahora en adelante ser\u00e1s pescador de hombres.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandon\u00e1ndolo todo, lo siguieron.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Cuidado! Humillarse, no es despreciarse, entendamos bien las palabras de Jes\u00fas. Humillarse no es hacerse la \u201cv\u00edctima\u201d, el pobrecito y despreciado, para sacar ventaja y ser tenido en cuenta\u2026 La palabra humillaci\u00f3n o el hecho de humillarse, es un t\u00e9rmino que se usa en el mundo de un modo peyorativo, al modo de desprecio, sin embargo, para nosotros los cristianos, quiere decir otra cosa, quiere decir reconocerse con sinceridad como lo que somos. Por eso, una santa dec\u00eda que la \u201chumildad es andar en la verdad\u201d, esto quiere decir saber que somos creaturas, hijos de Dios amados, y que nuestra dignidad no depende jam\u00e1s del reconocimiento ajeno, de los logros alcanzados, sino que \u00fanica y exclusivamente, del sabernos amados y reconocidos por nuestro Padre. Solo \u00c9l sabe lo que somos y para qu\u00e9 fuimos creados.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algo del Evangelio de hoy es uno de esos d\u00edas para contemplar con todo el coraz\u00f3n, por eso te digo esto; hagamos el intento de imaginar esta escena maravillosa de la palabra de Dios, met\u00e1monos como si estuvi\u00e9ramos ah\u00ed\u2026 para enamorarnos de un Jes\u00fas que sorprende, que descoloca, que llama, que se mete en la barca, que ense\u00f1a, que perdona, que calma, que invita a la confianza, que convierte a un simple pescador, bastante cabeza dura y pecador, en un &#8220;pescador de hombres&#8221;, en un hombre que cambi\u00f3 la historia de miles, la tuya y la m\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es uno de esos d\u00edas en los que me gustar\u00eda callar un poco, no decir mucho, por eso simplemente remarco algunas pinceladas de lo que ya dice la palabra.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas se mete en la barca de Pedro, se mete en su vida, en su lugar de trabajo; no lo va a buscar en lugares extra\u00f1os, o ajenos a su condici\u00f3n, sino que le gusta estar ah\u00ed, en el barro, en el lugar de trabajo, en el lugar donde se ganaba el pan con el sudor de su frente. Como se meti\u00f3 en mi vida, en la tuya, como se quiere meter en la vida del que ahora est\u00e1 escuchando; nos pide que le demos un lugar, que le permitamos estar, que le abramos nuestra casa, nuestro coraz\u00f3n. Jes\u00fas no nos encontrar\u00e1 en situaciones extra\u00f1as o extraordinarias, sino en lo normal y cotidiano, por eso no perdamos el tiempo buscando signos de su presencia, d\u00e9monos cuenta de que est\u00e1 siempre y de la forma m\u00e1s sencilla que podamos imaginar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas invita a Pedro a confiar en su Palabra; a nosotros nos invita a creer, a abandonarnos, a no creer tanto en nosotros mismos, en nuestras capacidades o formas de hacer las cosas, sino m\u00e1s en \u00c9l, en su estilo, en su modo de amar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pedro conf\u00eda, le responde: \u00abSi t\u00fa lo dices&#8230;\u00bb, a partir de ah\u00ed, todo se transforma y pasa lo inexplicable: se llenan las dos barcas de peces, su vida se llena de otras cosas, rebalsa de amor y de fecundidad, lo mismo pasa en tu vida y la m\u00eda, se llena de un mont\u00f3n de cosas que Dios nos va regalando, de personas, de oportunidades de amar, de proyectos llenos de amor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pedro descubre la grandeza, se maravilla, y por eso se tira a los pies de Jes\u00fas; no porque se sinti\u00f3 un miserable, un pecador, sino porque ante algo tan grande se descubri\u00f3 poco, se descubri\u00f3 humilde, parte de la tierra; vos y yo tambi\u00e9n somos pecadores como Pedro, pero no significa que somos nada, somos algo, algo, pero muy chiquitos ante Jes\u00fas, algo que debe ser transformado por \u00c9l. Solo vemos lo poco que somos, solo somos humildes cuando descubrimos lo grande que es Dios, lo grande que es Jes\u00fas; y no podemos reconocer qui\u00e9n es Jes\u00fas, si no reconocemos que nosotros somos peque\u00f1os, no miserables, pero peque\u00f1os.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y, por \u00faltimo, Jes\u00fas le dijo a Pedro: \u201c\u00abNo temas\u00bb, no tengas miedo por ser pecador, tranquilo eso ya lo s\u00e9, no es necesario castigarte a vos mismo, ni siquiera Yo lo hago\u201d. Jes\u00fas sabe que somos pecadores, Jes\u00fas ya sabe todo eso y no le importa tanto, porque \u00c9l transforma lo que no sirve, lo que es descartable y termina convirti\u00e9ndolo en algo grande.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El mundo hace todo lo contrario, fabrica los pecadores, los promueve, pero despu\u00e9s los desprecia, los descarta, no los perdona, los castiga; sin embargo, nuestro Maestro recibe a los pecadores, los abraza, los perdona y los convierte en &#8220;pescadores de hombres&#8221;, en personas, capaces de amar y de transformar el mundo, como pas\u00f3 con los ap\u00f3stoles.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Dios Padre quiere que hoy sientas ese deseo de abrazarte con Jes\u00fas, su Hijo, de tirarte a sus pies, de reconocerte peque\u00f1o, peque\u00f1a y caer en la cuenta, principalmente, de la grandeza de Dios, de todo lo que \u00c9l hizo y hace por nosotros en nuestra vida, d\u00eda a d\u00eda.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios, y \u00e9l estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. 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