{"id":6711,"date":"2025-09-05T00:00:36","date_gmt":"2025-09-05T03:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6711"},"modified":"2025-09-05T08:39:16","modified_gmt":"2025-09-05T11:39:16","slug":"xxii-viernes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxii-viernes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXII Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6711-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/05-septiembre-audio-XXII-ViernesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/05-septiembre-audio-XXII-ViernesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/05-septiembre-audio-XXII-ViernesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/05-septiembre-audio-XXII-ViernesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jes\u00fas: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oraci\u00f3n, lo mismo que los disc\u00edpulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00ab\u00bfUstedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras \u00e9l est\u00e1 con ellos? Llegar\u00e1 el momento en que el esposo les ser\u00e1 quitado; entonces tendr\u00e1n que ayunar\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Les hizo adem\u00e1s esta comparaci\u00f3n: \u00abNadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romper\u00e1 el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedar\u00e1 bien en el vestido viejo. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque har\u00e1 reventar los odres; entonces el vino se derramar\u00e1 y los odres ya no servir\u00e1n m\u00e1s. \u00a1A vino nuevo, odres nuevos! Nadie, despu\u00e9s de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El a\u00f1ejo es mejor\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La verdadera humildad no est\u00e1 en hacer muchas cosas para dejar una huella en este mundo, sino m\u00e1s bien en aceptar lo que nos supera, en aceptar incluso la debilidad propia y ajena, en bajarnos del pedestal de la soberbia que nos invita siempre a creernos un poco omnipotentes y todopoderosos, en callar a veces m\u00e1s que hablar, en saber esperar mucho m\u00e1s que en ponernos como medida de todas las cosas. Sin embargo, ser humilde no quiere decir ser pasivos ante el mal, y mucho menos \u00abdormidos\u00bb para hacer el bien, sino que tiene que ver con una actitud interior, oculta y silenciosa, que siempre nos ayuda a nos \u00abdesubicarnos\u00bb, a no creernos los art\u00edfices de lo que hacemos, sino que siempre atribu\u00edrselo a la obra de Dios en nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Humilde no es entonces el que niega la realidad o dice que \u00abno tuvo nada que ver en lo que hizo\u00bb, sino el que siempre reconoce que la obra es del Padre, nosotros, sus hijos, sus servidores, sus colaboradores, sus instrumentos, como queramos llamarlo, pero reconociendo esa verdad. En cambio, el que se \u00abensalza\u00bb es el que, en el fondo, le roba el m\u00e9rito a Dios, que con su gracia siempre nos impulsa a hacer el bien, y no se da cuenta de que sin \u00ab\u00c9l nada puede hacer\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Hay palabras o temas del Evangelio que no podemos evitar, aunque no nos gusten, aunque quisi\u00e9ramos que no est\u00e9n. Los sacerdotes a veces somos especialistas en \u00abcambiar de tema\u00bb y no hablar de lo que habla Jes\u00fas, el Evangelio. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1? \u00bfQu\u00e9 es lo que nos pasa a veces que no nos animamos a hablar de lo que Jes\u00fas habl\u00f3 con tanta claridad?\u00a0 Seguir el Evangelio de cada d\u00eda, la lectura que la Iglesia nos propone nos \u00abobliga\u00bb a esto, nos ayuda a profundizar, aunque cueste, sin miedo, a hablar de lo que Dios habla. Evidentemente hay cosas que no est\u00e1n muy de \u00abmoda\u00bb hoy en la Iglesia, ni para hablar a los de adentro, ni para hablar a los de afuera, por ejemplo, el ayuno es uno de estos temas. Es de esos temas que incluso a veces se lo minimiza, se lo ridiculiza, se lo ve como cosa pasada que no tiene sentido o incluso se lo deriva a otra cosa y no se le da la fuerza que Jes\u00fas le da.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En Algo del Evangelio de hoy, Jes\u00fas no habla en modo figurado, habla directamente del ayuno, algo que \u00c9l mismo hizo; por eso no tenemos que esquivarlo, tenemos que enfrentarlo, escucharlo; qu\u00e9 nos dice, qu\u00e9 nos ense\u00f1a, qu\u00e9 es lo que \u00c9l hizo y que es lo que se hizo hist\u00f3ricamente a lo largo de la vida de la Iglesia. Podemos preguntarnos hoy <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> valor y qu\u00e9 sentido tiene para nosotros <\/span><span class=\"cf1\">\u2013los cristianos\u2013 privarnos de algo que en s<\/span><span class=\"cf0\">\u00ed mismo es bueno y \u00fatil como el alimento para nuestro sustento?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Dice Jes\u00fas que cuando el Esposo les sea quitado <\/span><span class=\"cf1\">\u2013o sea, cuando <\/span><span class=\"cf0\">\u00c9l ya no est\u00e9 m\u00e1s en este mundo, f\u00edsicamente con nosotros <\/span><span class=\"cf1\">\u2013 los disc<\/span><span class=\"cf0\">\u00edpulos tendr\u00e1n que ayunar; y en ese grupo, el de los disc\u00edpulos, estamos nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfPor qu\u00e9 tenemos que ayunar durante la ausencia f\u00edsica de Jes\u00fas hasta que \u00e9l vuelva? \u00bfPor qu\u00e9 es necesario comer menos o no comer por momentos, o bien no comer tanto lo que nos gusta, que tiene que ver eso con la partida de Jes\u00fas? \u00bfAlguna vez te hiciste esta pregunta? Hay que hacerse esta pregunta, para entender hay que saber preguntar. El que no se la hace, siempre cae en uno de los extremos. O ayuna por obligaci\u00f3n, solo por un mandato sin un \u00abcoraz\u00f3n nuevo\u00bb, poniendo vino \u00abnuevo\u00bb en odres viejos o remendando un vestido viejo con un pedazo nuevo, o bien, ni siquiera ayuna porque le parece del pasado, le parece que hoy \u00abya no va m\u00e1s\u00bb. Cu\u00e1ntas de estas cosas vemos hoy. Hay que hacer lo \u00abnuevo que nos plantea Jes\u00fas con coraz\u00f3n nuevo, con coraz\u00f3n de Nuevo Testamento y no del Viejo, de anta\u00f1o.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas en el Nuevo Testamento nos ense\u00f1a que el verdadero ayuno consiste m\u00e1s bien en \u00abdejar de alimentarnos de nuestro ego\u00bb, para alimentarnos de cumplir la voluntad del Padre que ve en lo secreto y nos recompensa. Por eso el ayuno est\u00e1 orientado a que nos alimentemos del verdadero alimento que es hacer la voluntad de Dios, eso \u00abllena el alma\u00bb, eso es ser humildes. Dejo de comer \u00abalgo\u00bb de este mundo caduco y pasajero, de mi propio ego tambi\u00e9n, para alimentarme del alimento que da la Vida Eterna.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El ayuno nos inclina hacia la caridad, al amor, a la misericordia. El verdadero ayuno nos entrena \u00abinteriormente\u00bb a tener la voluntad bien dispuesta, a estar pensando m\u00e1s en los dem\u00e1s y no estar tan encerrados en nosotros mismos. El ayuno ayuda a unificar nuestro cuerpo y nuestra alma, y poder refrenar, orientar nuestras tendencias y pasiones que a veces se desordenan, para un bien m\u00e1s grande que es el amor a Dios y a los dem\u00e1s.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y, por \u00faltimo, ayunar un poco, no ser tan golosos, nos ayuda a tomar conciencia del mal en el que viven tantos de nuestros hermanos que sufren hambre; san Juan dice en su Primera Carta: \u00abSi alguno posee bienes en el mundo, ve a su hermano que est\u00e1 necesitado y le cierra sus entra\u00f1as, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfc\u00f3mo<\/span><span class=\"cf0\"> puede permanecer en \u00e9l el amor de Dios?\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Ojal\u00e1 que hoy estas palabras nos ayuden a poder encontrarle el sentido al ayuno, a poder ayunar de alguna manera, alguna comida, con algo que tendemos a desear mucho, ya sea en cantidad o en calidad. Cada uno tiene que descubrir en qu\u00e9 cosas puede darle a Jes\u00fas un \u00abcoraz\u00f3n nuevo\u00bb por amor a los dem\u00e1s y a \u00e9l. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo, los escribas y los fariseos dijeron a Jes\u00fas: \u00abLos disc\u00edpulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oraci\u00f3n, lo mismo que los disc\u00edpulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben\u00bb. Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00ab\u00bfUstedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras \u00e9l est\u00e1 con ellos? 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