{"id":6733,"date":"2025-09-09T00:00:30","date_gmt":"2025-09-09T03:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6733"},"modified":"2025-09-08T08:10:45","modified_gmt":"2025-09-08T11:10:45","slug":"xxiii-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxiii-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6733-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/09-septiembre-audio-XXIII-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/09-septiembre-audio-XXIII-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/09-septiembre-audio-XXIII-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/09-septiembre-audio-XXIII-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En esos d\u00edas, Jes\u00fas se retir\u00f3 a una monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n con Dios.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando se hizo de d\u00eda, llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y eligi\u00f3 a doce de ellos, a los que dio el nombre de Ap\u00f3stoles: Sim\u00f3n, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andr\u00e9s, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolom\u00e9, Mateo, Tom\u00e1s, Santiago, hijo de Alfeo, Sim\u00f3n, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban all\u00ed muchos de sus disc\u00edpulos y una gran muchedumbre que hab\u00eda llegado de toda la Judea, de Jerusal\u00e9n y de la regi\u00f3n costera de Tiro y Sid\u00f3n, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por esp\u00edritus impuros quedaban curados; y toda la gente quer\u00eda tocarlo, porque sal\u00eda de \u00e9l una fuerza que sanaba a todos.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es de insensatos emprender un proyecto sin calcular si tenemos lo necesario para terminar. Eso quer\u00eda ense\u00f1arnos Jes\u00fas en el evangelio del domingo con esas par\u00e1bolas tan sencillas, tan simples. No podemos empezar a edificar nuestra casa, o lo que sea, si no tenemos el dinero necesario, no podemos ir a una guerra si, estando en desventaja num\u00e9rica, no consideramos la posibilidad de triunfar. Lo que podemos preguntarnos es <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfQue<\/span><span class=\"cf0\"> tienen que ver estas par\u00e1bolas con el tema del seguimiento y la disponibilidad total que nos pide Jes\u00fas al querer ser sus disc\u00edpulos?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Mucho, no podemos emprender el camino, el maravilloso viaje de ser disc\u00edpulos y amigos de Jes\u00fas, si no consideramos antes el esfuerzo que implica seguirlo, la lucha que tenemos que librar. Es sencillo, pero muchas veces no lo tenemos en cuenta. \u00bfCu\u00e1ntos son los disc\u00edpulos que abandonan el seguimiento a lo largo del camino, por no haber pensado con seriedad lo que implica ser amigo de Jes\u00fas, ser cristiano?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Un modo de ir transformando de a poco nuestro coraz\u00f3n para que se parezca al del evangelio, o sea al coraz\u00f3n de Jes\u00fas, es dejar que ese coraz\u00f3n se vaya \u201cmetiendo\u201d en el nuestro. Implica tener una actitud m\u00e1s receptiva que activa, aunque en realidad ser \u201creceptivos\u201d es ya de por s\u00ed una actitud que necesariamente pide que \u201chagamos algo\u201d, que nos hagamos receptivos. No es f\u00e1cil ser receptivos, no es f\u00e1cil decirnos a nosotros mismos: \u201cNo voy a hacer nada\u201d, solo voy a recibir, para despu\u00e9s, en realidad, hacer mucho. Muchas veces en la vida, \u201cno hacer nada\u201d es hacer mucho, aunque nos parezca una contradicci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Siempre hay tiempo para la acci\u00f3n, siempre encontraremos motivos y situaciones para hacer cosas, casi que nos sale naturalmente y es bueno que as\u00ed sea, porque estamos \u201chechos\u201d para ser part\u00edcipes de la creaci\u00f3n de nuestro Padre del Cielo, para so\u00f1ar y hacer grandes cosas, seg\u00fan los dones que \u00c9l mismo nos dio.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero al mismo tiempo es bueno darnos cuenta que para encontrar lo mejor de nosotros, eso que muchas veces anda escondido, para que salga lo m\u00e1s genuino de nuestro coraz\u00f3n, es necesario tomarnos tiempo, apartarnos y escuchar al que m\u00e1s sabe sobre nosotros, el Padre, Jes\u00fas y al Esp\u00edritu Santo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas necesit\u00f3 hacerlo y lo hizo. No tuvo problemas en estar treinta a\u00f1os apartado de todo, para despu\u00e9s alg\u00fan d\u00eda empezar a hacer lo que ten\u00eda que hacer y en medio de la actividad tambi\u00e9n supo \u201cescaparse\u201d para estar solo con su Padre y decidir lo mejor para establecer el Reino de Dios en la tierra. Por eso, Jes\u00fas no solo ense\u00f1\u00f3 con sus palabras, sino que, tambi\u00e9n con sus silencios, que fueron fecundos y llenos de vida. Pensemos que, en esa noche de di\u00e1logo con su Padre, pens\u00f3 a qui\u00e9n deb\u00eda llamar para estar cerca de \u00c9l y sinti\u00f3 en su coraz\u00f3n quienes deb\u00edan ser sus ap\u00f3stoles, aquellos que continuar\u00edan su obra en el mundo. Es lindo imaginar ese momento, como el d\u00eda en el que, de alg\u00fan modo, la Iglesia empez\u00f3 a nacer en su coraz\u00f3n. Y s\u00ed, las cosas fueron as\u00ed.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Las cosas grandes y lindas, las obras que perduran en el tiempo, no nacen de un impulso nervioso, de un arrebato m\u00edstico maravilloso, de una pelea con alguien, de una idea aislada. No, las obras grandes, de los grandes hombres, las grandes obras de Jes\u00fas, como la Iglesia, esa comunidad que quiso fundar para darnos a nosotros la posibilidad de conocerlo, nacieron de la fecundidad de una actitud que supo esperar y escuchar. \u00c9l supo esperar y escuchar a su Padre, hasta el final. No eligi\u00f3 con el apuro de aquel que desea hacer su proyecto y su plan.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Supo retirarse para ense\u00f1arnos que los nacimientos deben estar precedidos siempre, por deseos profundos y meditados en el coraz\u00f3n, de sue\u00f1os de cosas grandes, de una voluntad que busca lo que desea, de una concepci\u00f3n que da comienzo, y de un desarrollo que genera algo nuevo, de un crecimiento que le va dando su propia forma. As\u00ed se concibi\u00f3 la Iglesia, en esa noche. Tambi\u00e9n ah\u00ed, en esa noche de oraci\u00f3n, fuimos pensados y deseados cada uno de nosotros, los disc\u00edpulos de todos los tiempos., los que estamos ahora llamados a hacer lo mismo, a llevar su mensaje de amor por todo el mundo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Te propongo que hoy recemos con esto, con algo de este evangelio. Jes\u00fas no improvis\u00f3, se tom\u00f3 tiempo apart\u00e1ndose un poco de todo. Hagamos lo mismo hoy. Hagamos lo mismo. Si necesitamos tomar una decisi\u00f3n importante, si necesitamos elegir algo trascendente, si necesitamos madurar una intuici\u00f3n, un sue\u00f1o posible, si estamos por dar un paso que es necesario, pero que al mismo tiempo no nos animamos a dar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Recemos imaginando a Jes\u00fas durante esa noche, no solo pensando en los que eligi\u00f3 ese d\u00eda, sino tambi\u00e9n en que pens\u00f3 en nosotros. No somos frutos de una improvisaci\u00f3n divina, no somos un ensayo del azar, somos amados y deseados por un Dios que es Padre, y que desde siempre nos eligi\u00f3 por medio de su propio Hijo, para que nuestra vida tenga un sentido, y que al mismo tiempo, con su vida nos ense\u00f1a el camino de la sabidur\u00eda y la paciencia.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Si nos apartamos un momento, el mundo no se vendr\u00e1 abajo, al contrario, seguir\u00e1 igual, pero nosotros estaremos distintos, para poder cambiarlo un poco con nuestras decisiones de amor.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esos d\u00edas, Jes\u00fas se retir\u00f3 a una monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n con Dios. 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