{"id":6748,"date":"2025-09-12T00:00:38","date_gmt":"2025-09-12T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6748"},"modified":"2025-09-11T08:23:34","modified_gmt":"2025-09-11T11:23:34","slug":"xxiii-viernes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxiii-viernes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXIII Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6748-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/12-septiembre-audio-XXIII-ViernesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/12-septiembre-audio-XXIII-ViernesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/12-septiembre-audio-XXIII-ViernesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/12-septiembre-audio-XXIII-ViernesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas hizo a sus disc\u00edpulos esta comparaci\u00f3n: \u00ab\u00bfPuede un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n los dos en un pozo?<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">El disc\u00edpulo no es superior al maestro; cuando el disc\u00edpulo llegue a ser perfecto, ser\u00e1 como su maestro.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00bfPor qu\u00e9 miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que est\u00e1 en el tuyo? \u00bfC\u00f3mo puedes decir a tu hermano: &#8220;Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo&#8221;, t\u00fa, que no ves la viga que tienes en el tuyo? \u00a1Hip\u00f3crita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces ver\u00e1s claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solo el que es capaz de dejar todo por Jes\u00fas, tarde o temprano se convierte en un verdadero disc\u00edpulo, porque ser\u00e1 capaz de afrontar todo lo que el seguimiento implica. Ahora, lo dif\u00edcil es entender y llevar a la vida esto de \u201cdejar todo\u201d o como dec\u00eda Jes\u00fas el domingo, \u201crenunciar a todo lo que posee\u201d. No se trata \u00fanicamente de bienes materiales, no es la cuesti\u00f3n, de hecho, te dir\u00eda que, si fuera solo por eso, incluso ser\u00eda mucho m\u00e1s f\u00e1cil. \u00c9l se refiere fundamentalmente a los afectos, y nos exige un amor total, incondicional y de predilecci\u00f3n, por eso no puede ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas quien no es capaz de amarlo m\u00e1s que a todo lo que posee en la tierra y el que se olvida de esto, en el fondo, sin darse cuenta es un insensato, como el que construye sin calcular o el que va a la guerra sin estrategia.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Hoy voy a dejar este audio lleno de preguntas para que por lo menos podamos responder alguna, para que nos podamos responder durante este d\u00eda o seguramente a lo largo de nuestra vida, porque todo no se termina ac\u00e1. Seguro que son demasiadas y no podremos con todo, qued\u00e9monos con la que m\u00e1s nos guste, o la que m\u00e1s necesitemos, no nos atragantemos; la Iglesia todos los d\u00edas nos alimenta con el pan de la palabra, pero no todos los d\u00edas podemos comer todo lo que se nos propone; a veces porque no tenemos hambre, y eso deber\u00eda preocuparnos, otras porque preferimos comer otra cosa y nos distraemos, otras porque no nos gusta y entonces pasamos de largo, y otras puede ser porque a veces es demasiado junto y al final no podemos con todo y corremos el peligro de quedarnos sin nada; por eso al escuchar la palabra de Dios siempre es bueno seguir el consejo y el principio espiritual de san Ignacio de Loyola y de tantos padres de la Iglesia y maestros de la espiritualidad, pero san Ignacio lo dec\u00eda as\u00ed:\u00a0&#8220;No el mucho saber harta y satisface el alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente\u201d; quiere decir que es mejor que nos quedemos con algo pero en serio, profundo, y no andar \u201cpicoteando\u201d por ah\u00ed. Es mejor esto, elegir poco y sabroso, que pretender abarcarlo todo y no quedarse con nada.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfCu\u00e1ntas veces nos pasa eso? Terminamos de escuchar y no nos quedamos con nada. \u00a1Por favor, no seamos \u201coyentes olvidadizos\u201d! \u00a1Por favor, est\u00e9s donde est\u00e9s y como est\u00e9s, <\/span><span class=\"cf0\">sacale<\/span><span class=\"cf0\"> jugo y fruto a la palabra de Dios! Muchos nos necesitan, muchos corazones hambrientos de Dios quieren sentir y gustar de \u00c9l. Hagamos el intento hoy de enviarle a alguien m\u00e1s la palabra de Dios, a esa persona que <\/span><span class=\"cf0\">pens\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\"> que no le gustar\u00e1, que <\/span><span class=\"cf0\">pens\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\"> que no lo necesita, pero no te <\/span><span class=\"cf0\">anim\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\">, <\/span><span class=\"cf0\">hac\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> el intento, incluso <\/span><span class=\"cf0\">decile<\/span><span class=\"cf0\"> que lo enviaste \u201csin querer queriendo\u201d, y seguro el Esp\u00edritu Santo te sorprender\u00e1 toc\u00e1ndole el coraz\u00f3n. Imaginemos si los miles que disfrutamos de la palabra de Dios, hici\u00e9ramos hoy el esfuerzo de mandarle el audio a una persona m\u00e1s\u2026 \u00bfTe <\/span><span class=\"cf0\">imagin\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\">?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Volvamos al sentir y gustar\u2026 es necesario experimentar y saborear las cosas de Dios; hace que no las olvidemos. De la misma manera nos pasa con la comida, cuando masticamos mucho, le sentimos m\u00e1s el gusto, la digerimos mejor y nos alimenta en serio; ahora, cuando masticamos poco, tragamos r\u00e1pido, no digerimos bien y ese alimento no nos nutre de la mejor manera posible.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vamos con Algo del Evangelio de hoy y las preguntas para que las pensemos y meditemos:<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfPor qu\u00e9 a veces somos capaces de tomar el lugar que le corresponde a Dios y nos creemos con el derecho de juzgar? \u00bfPor qu\u00e9 juzgamos cuando en realidad el verdadero Maestro todav\u00eda no ha juzgado? Nos olvidamos que Jes\u00fas nos dice que seamos misericordiosos como el Padre nuestro es misericordioso; que hace llover sobre buenos y malos, nos olvidamos que Jes\u00fas no vino al mundo para juzgarlo sino para salvarlo, y lo dice \u00c9l mismo de sus propias palabras; que el que se condena, se condena por s\u00ed mismo, que Jes\u00fas no quiere condenar a nadie. Solo quiere salvar, se condena en realidad el que se quiere condenar. \u00bfEs posible que a veces seamos capaces de estar mirando el defecto o el pecado ajeno y no nos demos cuenta de todos nuestros pecados y defectos?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfNo ser\u00e1 que nos queda por conocernos todav\u00eda mucho m\u00e1s? \u00bfTodav\u00eda <\/span><span class=\"cf0\">pens\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\"> que te <\/span><span class=\"cf0\">conoc\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> completamente? \u00bfNo ser\u00e1 que estamos a veces un poco ciegos y queremos guiar a los dem\u00e1s estando ciegos? \u00bfNo ser\u00e1 que todav\u00eda no tomamos conciencia de todo lo que Jes\u00fas nos ha perdonado y toda la paciencia que nos tiene d\u00eda a d\u00eda? Somos olvidadizos. \u00bfNo ser\u00e1 que nuestra ceguera espiritual no nos deja ver, y por ver mal juzgamos mal? \u00bfNo ser\u00e1 m\u00e1s eficaz y edificante dedicarnos a sacar tantas vigas de nuestros ojos que no nos dejan ver? \u00bfC\u00f3mo pretender corregir si todav\u00eda no podemos con nosotros mismos?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Bueno ojal\u00e1 que alguna de las palabras de Jes\u00fas de hoy, que alguna de estas preguntas, nos ayuden a saber y a gustar internamente de las cosas de Dios, que nos quedemos meditando en este d\u00eda, mientras hacemos lo que tenemos que hacer, o tom\u00e1ndonos un tiempo para encarar este d\u00eda de la mejor manera.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas hizo a sus disc\u00edpulos esta comparaci\u00f3n: \u00ab\u00bfPuede un ciego guiar a otro ciego? \u00bfNo caer\u00e1n los dos en un pozo? El disc\u00edpulo no es superior al maestro; cuando el disc\u00edpulo llegue a ser perfecto, ser\u00e1 como su maestro. \u00bfPor qu\u00e9 miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6749,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6748","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6748"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6748\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6752,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6748\/revisions\/6752"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6749"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}