{"id":6815,"date":"2025-09-24T00:00:38","date_gmt":"2025-09-24T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6815"},"modified":"2025-09-23T10:37:19","modified_gmt":"2025-09-23T13:37:19","slug":"xxv-miercoles-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxv-miercoles-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXV Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6815-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/24-septiembre-audio-XXV-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/24-septiembre-audio-XXV-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/24-septiembre-audio-XXV-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/24-septiembre-audio-XXV-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas convoc\u00f3 a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para curar las enfermedades. Y los envi\u00f3 a proclamar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos, dici\u00e9ndoles: \u00abNo lleven nada para el camino, ni bast\u00f3n, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos t\u00fanicas cada uno. Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de partir. Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y curando enfermos en todas partes.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u201cVerg\u00fcenza es robar, no pedir\u201d dice un dicho por ah\u00ed. Sin embargo, al administrador astuto, pero deshonesto, se le olvid\u00f3 esa cuesti\u00f3n, y por no reconocer lo que hab\u00eda hecho, por no reconocer su debilidad termin\u00f3 equivocando el camino. No es que me la quiera agarrar con este pobre hombre de la par\u00e1bola del domingo, sino que creo que nos ayuda mucho a reconocer la ra\u00edz de nuestras debilidades, y por otro lado, a resaltar un aspecto de este evangelio que muchas veces se deja de lado. En un comienzo, el administrador parece ser sincero consigo mismo y dice: \u201c\u00bfCavar? no tengo fuerzas\u201d, podemos suponer que no sab\u00eda trabajar con la tierra, o que era un hombre grande, sin embargo, en la siguiente pregunta y respuesta que se hace as\u00ed mismo, se percibe la ra\u00edz de su error: \u201c\u00bfPedir limosna? Me da verg\u00fcenza\u201d \u00bfLe da verg\u00fcenza pedir limosna, pero no le dio verg\u00fcenza ser deshonesto? \u00bfNos da verg\u00fcenza pedir ayuda, pero somos capaces de usar a los dem\u00e1s para nuestro provecho? \u00bfNo nos pasa eso a nosotros tambi\u00e9n con muchas cosas en nuestra vida?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El administrador deseaba poder ser recibido en casa de alguien cuando perdiera su puesto, en el fondo, deseaba no quedarse solo, no perder el amor de otros, por eso su camino errado tiene que ver con el miedo a la soledad, a la falta de amor, al no ser recibido, a no ser amado. Toda una cadena de cosas que hacen ruido en nuestros corazones y muchas veces no nos damos cuenta, y son el origen de la falta de sinceridad con nosotros mismos y los dem\u00e1s. Deber\u00edamos perder la verg\u00fcenza ante la necesidad, ante las carencias que nos tocan vivir, incluso por culpa propia, como le pas\u00f3 al administrador, deber\u00edamos perder la verg\u00fcenza de sentirnos necesitados de otros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En Algo del Evangelio de hoy\u2026 Jes\u00fas convoca a doce personas. A doce de carne y hueso, bastantes normales, como vos y yo. A los doce que \u00c9l quer\u00eda y a los cuales les dio el privilegio de que lo conozcan durante algunos a\u00f1os para que, conoci\u00e9ndolo, am\u00e1ndolo puedan hacer lo mismo que \u00c9l. \u00bfA qu\u00e9 cosas te preguntar\u00e1s?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Primero\u2026 a anunciar que el Reino del Padre no es algo que llegar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, sino que es algo que ya est\u00e1 entre los hombres desde que el Hijo de Dios se hizo como uno de nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Segundo\u2026 a luchar contra el malo, contra aquel que busca por todos los medios posibles evitar que el hombre se haga humilde para comprender estos misterios. Tambi\u00e9n a sanar las enfermedades f\u00edsicas como signo de aquellas enfermedades que nos impiden recibir el mensaje del Reino del Padre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La tarea que Jes\u00fas les encomienda a estos hombres, es la tarea encomendada a la Iglesia, a la Iglesia de todos los tiempos, tambi\u00e9n la que nos encomienda a nosotros, en este mismo momento. Los ap\u00f3stoles fueron las columnas de la Iglesia, los hombres que, gracias al poder dado por Jes\u00fas, pudieron continuar su obra y gracias a ellos, esta obra pueda extenderse por todos los siglos. Vos y yo, de alguna manera, tambi\u00e9n somos ap\u00f3stoles, tambi\u00e9n somos piedras vivas de este gran edificio que es la Iglesia.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La fuerza y la eficacia de esta obra que nos pide, es justamente no utilizar ninguna fuerza ajena a la que Jes\u00fas nos dio. La fuerza y la maravilla del evangelio, pierde fuerza cuando queremos nosotros mismos agregarle \u201caccesorios\u201d que lo \u00fanico que hacen es opacar la atracci\u00f3n propia que ya tiene. Por eso Jes\u00fas los manda casi sin nada, los env\u00eda a ellos mismos y la fuerza de su palabra, y les manda que eviten llevar cosas que les pueda hacer pensar que, gracias a ellas, la palabra ser\u00e1 m\u00e1s eficaz, esa es la gran tentaci\u00f3n siempre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Todos deseamos eficacia y \u00e9xito en las cosas que hacemos. La Iglesia de todos los tiempos dese\u00f3 que el evangelio penetre todas las realidades, en todos los hombres. Sin embargo, vivimos frustrados o entristecidos cuando pensamos y ponemos todas nuestras energ\u00edas en los medios de evangelizaci\u00f3n y no en la fuerza misma del evangelio, que es justamente, como dije al principio, no aplicar ninguna fuerza externa. Anunciar y anunciar. Anunciar la Palabra de Dios que es viva y eficaz en la medida en que yo la vivo y en la medida que ha sido eficaz en mi vida. Adem\u00e1s, la eficacia del anuncio es la mayor\u00eda de las veces casi imperceptible, crece en el silencio de las noches, crece en el silencio de los corazones y jam\u00e1s va a ser anunciado con bombos y platillos en la televisi\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Mucho se habla de estas cosas, de que la Iglesia debe saber anunciar el mensaje de Jes\u00fas, de que nosotros tenemos que saber utilizar distintos medios de comunicaci\u00f3n para llegar mejor al mundo. Eso est\u00e1 bien. Pero cuidado, nada de eso sirve, si con eso opacamos lo m\u00e1s esencial del evangelio, la humildad, la sencillez por medio de la cual Jes\u00fas quiso mostrarle al hombre su amor y su deseo de salvarlo. Que su fuerza y transformaci\u00f3n no radica justamente en eso, sino en el amor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">S\u00f3lo viviendo y comprendiendo esto viviremos en paz con nosotros mismos y con los dem\u00e1s, evangelizando sin ponernos como centro, sino s\u00f3lo como servidores. Nosotros regamos, \u00c9l hace crecer. Mientras m\u00e1s cosas carguemos o creamos que necesitamos, menos brillar\u00e1 el poder de Jes\u00fas y m\u00e1s confundiremos al que escucha.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas convoc\u00f3 a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para curar las enfermedades. 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