{"id":6852,"date":"2025-10-01T00:00:43","date_gmt":"2025-10-01T03:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6852"},"modified":"2025-09-30T08:07:50","modified_gmt":"2025-09-30T11:07:50","slug":"xxvi-miercoles-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvi-miercoles-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXVI Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6852-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/01-octubre-audio-XXVI-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/01-octubre-audio-XXVI-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/01-octubre-audio-XXVI-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/01-octubre-audio-XXVI-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mientras Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos iban caminando, alguien le dijo a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Te seguir\u00e9 adonde vayas!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abLos zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene d\u00f3nde reclinar la cabeza.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Y dijo a otro: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El respondi\u00f3: \u00abPerm\u00edteme que vaya primero a enterrar a mi padre.\u00bb Pero Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abDeja que los muertos entierren a sus muertos; t\u00fa ve a anunciar el Reino de Dios.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Otro le dijo: \u00abTe seguir\u00e9, Se\u00f1or, pero perm\u00edteme antes despedirme de los m\u00edos.\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEl que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algunas de las palabras del evangelio de hoy, me las acuerdo como si las hubiese escuchado ayer: \u00abLos zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene d\u00f3nde reclinar la cabeza.\u00bb Recuerdo que las escuch\u00e9 por primera vez y muchas veces en unos campamentos que hac\u00eda cuando era chico, eran parte de la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana. No puedo recordar m\u00e1s que eso pero de lo que s\u00ed estoy seguro, es que nunca entend\u00ed demasiado a qu\u00e9 se refer\u00edan, pero misteriosamente se quedaron grabadas para siempre en mi alma. Cada vez que las escucho me hacen recordar a esos d\u00edas en los que, en medio de la naturaleza, viv\u00edamos d\u00edas de diversi\u00f3n y encuentro con Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La palabra de Dios es imposible que pase por nuestra vida sin dejar alguna huella o por lo menos, a preparar el \u201cterreno\u201d para que sea otra palabra la que cale hondo en el alma. Todos de una manera u otra vivimos esta experiencia, con la palabra de Dios o bien con palabras que nos dijeron. No comprendemos todo de una vez, no digerimos el misterio de la vida en un instante o en un encuentro.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso y para relacionar lo que te acabo con el texto que escuchamos, podr\u00edamos preguntarnos si estos hombres habr\u00e1n comprendido al acercarse a Jes\u00fas con todo su entusiasmo para seguirlo lo que les quiso decir \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1n hecho despu\u00e9s de estas palabras, lo habr\u00e1n seguido o no? No sabemos. Lo que s\u00ed sabemos, es lo que les respondi\u00f3 Jes\u00fas. Y \u00bflos peros de las respuestas?\u2026 los \u201cperos\u201d de sus respuestas son evidencia de que no comprend\u00edan todav\u00eda muy bien a quien segu\u00edan. Cuando uno sabe lo que quiere, cuando uno tiene claro el fin y sus deseos, no hay \u201cpero\u201d que valga, todo es superado por el anhelo de alcanzar ese deseo. Seguir a Jes\u00fas o querer seguirlo poniendo \u201cperos\u201d, es signo de que todav\u00eda no se lo conoce y que, por eso, no nos animamos a dar el paso definitivo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas hoy otra vez es incomprendido. Lo quieren, pero no lo quieren completamente. Quieren seguirlo, pero a su manera. Jes\u00fas no es siempre comprendido y no siempre se hizo comprender perfectamente, dej\u00f3 la puerta abierta al misterio. Hay que animarse a no comprender todo para empezar a comprender algo. Solo cuando damos el paso, cuando nos animamos, cuando nos arriesgamos empezamos a comprender. En cambio, cuando miramos la vida desde un balc\u00f3n y no nos animamos a dar el paso, a tirarnos, en el fondo no comprendemos nada, y esperamos lo m\u00e1gico para empezar a comprender.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Siempre habr\u00e1 una \u201ccuota\u201d de incomprensi\u00f3n en nuestra vida, para con nosotros, para con los dem\u00e1s y por supuesto para con los planes de Dios. Cuota que har\u00e1, que no todos nos comprendan bien y cuota de incomprensi\u00f3n que har\u00e1 que no comprendamos todo lo que Jes\u00fas es y a lo que nos invita. \u00bf<\/span><span class=\"cf0\">Pretend\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> comprenderlo todo? Te est\u00e1s poniendo en el lugar de Dios. \u00bf<\/span><span class=\"cf0\">Quer\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> que todos te comprendan? No te est\u00e1s poniendo en el lugar de los otros. Ni vos, ni yo, ni los dem\u00e1s son perfectos. Solo Dios comprende todo y solo Dios elige a qui\u00e9n quiere ayudarle a comprender.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas invit\u00f3 a estos hombres y nos invita hoy a todos, a no mirar para atr\u00e1s, a lanzarnos al futuro sin arrastrar el pasado; a no anteponer nada ante su amor, ni siquiera la propia familia; a no esperar el momento ideal para amar, sino a empezar a amar desde ahora, hoy, sin esperas, sin pereza. Jes\u00fas nos anima a no buscar en \u00c9l comodidades humanas, sino entrega, amor, acompa\u00f1ados a veces de dolores e incomprensiones. Pero para encontrar la felicidad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No se puede tener todo calculado, no se puede esperar a resolver todo para entregarse. Lo bueno es entregarse sabiendo que el camino se va aclarando en la medida que avanzamos, pero sabiendo que con Jes\u00fas nunca nos vamos a perder, aunque a veces nos cueste comprender.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos iban caminando, alguien le dijo a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Te seguir\u00e9 adonde vayas!\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abLos zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene d\u00f3nde reclinar la cabeza.\u00bb Y dijo a otro: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El respondi\u00f3: \u00abPerm\u00edteme que vaya primero a enterrar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6853,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6852","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6852"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6856,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6852\/revisions\/6856"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}