{"id":6886,"date":"2025-10-06T00:00:55","date_gmt":"2025-10-06T03:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6886"},"modified":"2025-10-03T14:54:40","modified_gmt":"2025-10-03T17:54:40","slug":"xxvii-lunes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvii-lunes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXVII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6886-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/06-octubre-audio-XXVII-LunesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/06-octubre-audio-XXVII-LunesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/06-octubre-audio-XXVII-LunesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/06-octubre-audio-XXVII-LunesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un doctor de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> tengo que hacer para heredar la Vida eterna?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a su vez: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">El le respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu esp\u00edritu, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abHas respondido exactamente, le dijo Jes\u00fas; obra as\u00ed y alcanzar\u00e1s la vida.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervenci\u00f3n, le hizo esta pregunta: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas volvi\u00f3 a tomar la palabra y le respondi\u00f3: \u00abUn hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dej\u00e1ndolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y sigui\u00f3 de largo. Tambi\u00e9n pas\u00f3 por all\u00ed un levita: lo vio y sigui\u00f3 su camino. Pero un samaritano que viajaba por all\u00ed, al pasar junto a \u00e9l, lo vio y se conmovi\u00f3. Entonces se acerc\u00f3 y vend\u00f3 sus heridas, cubri\u00e9ndolas con aceite y vino; despu\u00e9s lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encarg\u00f3 de cuidarlo. Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y se los dio al due\u00f1o del albergue, dici\u00e9ndole: &#8220;Cu\u00eddalo, y lo que gastes de m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 al volver.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00bfCu\u00e1l de los tres te parece que se port\u00f3 como pr\u00f3jimo del hombre asaltado por los ladrones?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abEl que tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l\u00bb, le respondi\u00f3 el doctor. Y Jes\u00fas le dijo: \u00abVe, y procede t\u00fa de la misma manera.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Me lleg\u00f3 un testimonio una vez que me conmovi\u00f3, y espero que a vos tambi\u00e9n. Era un testimonio de alguien que hace m\u00e1s de un a\u00f1o escucha ininterrumpidamente la palabra de Dios de cada d\u00eda, como alimento del alma, como alimento de su fe. Una mujer joven, con una enfermedad muy dura, un c\u00e1ncer de ganglios que le cambi\u00f3 la vida para siempre, y seguro que la de su familia. \u00bf<\/span><span class=\"cf0\">Sab\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> que es lo que me sorprendi\u00f3? Que me dijo: \u201cPadre, a partir de ese d\u00eda mi vida cambi\u00f3 mucho, pero para bien\u2026 <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfQue<\/span><span class=\"cf0\"> loco no? Decir que cambi\u00f3 para bien&#8230;\u201d La palabra de Dios de cada d\u00eda, me dec\u00eda, alimenta mi fe, le dan ganas de seguir, y le transmite mucha paz, aprende mucho e intenta ser mejor cada d\u00eda.\u201d<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El cambio fundamentalmente se dio porque gracias a su enfermedad y a la escucha de la palabra, se acerc\u00f3 a Dios, le hizo darse cuenta del valor de estar viva, de que la vida es un regalo de Dios y que debe vivir el presente conect\u00e1ndose con su vida espiritual. Quer\u00eda empezar hoy as\u00ed, para que juntos podamos decir como los ap\u00f3stoles en el evangelio de ayer: \u201cAum\u00e9ntanos la fe\u201d. Te propongo que esta sea la frase de nuestra semana, que nos acompa\u00f1e todos estos d\u00edas. \u201cSe\u00f1or, en esta semana te pedimos que nos aumentes la fe, la verdadera fe\u201d, la fe que todos necesitamos para ser cristianos en serio, para dejar de tener el \u201ct\u00edtulo\u201d de cristianos, para dejar de decir que \u201ctenemos fe\u201d y empezar a para darnos cuenta que la fe no es una cuesti\u00f3n meramente intelectual, una aceptaci\u00f3n de verdades, ni tampoco una cuesti\u00f3n de puro sentimiento, o sea que la tengo si la siento y se escap\u00f3 si no la siento.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vivir nuestra fe de verdad, quiere decir vivir aceptando lo que nos toca vivir, las cosas lindas y no tan lindas, como \u00e9sta joven que la sorprendi\u00f3 una enfermedad inesperada. \u00a1Qu\u00e9 mal concepto de fe tenemos en la Iglesia cuando creemos que es una especie de anestesia o ant\u00eddoto para el mal, creyendo que por creer en Jes\u00fas seremos librados de todo mal en este mundo! \u00a1Qu\u00e9 poca comprensi\u00f3n de la fe tenemos cuando vivimos pensando que la fe es un sentimiento que nos invade olvid\u00e1ndonos que nuestra cabecita tambi\u00e9n debe aceptar las verdades de nuestra doctrina que nos ilumina el camino para vivir como \u00c9l desea! \u00a1Que poca fe tenemos cuando decimos que tenemos fe, pero nuestras acciones van por otro carril, y cuando por ejemplo somos incapaces de perdonar!<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero no nos desalentemos, pidamos todos estos d\u00edas que el Se\u00f1or nos \u201caumente la fe\u201d, la fe que nos impulsa a amar y no a escondernos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pidamos fuerza y confianza para convencernos de que necesitamos seguir creciendo en nuestra fe. Pidamos al Se\u00f1or que nos siga guiando para que alg\u00fan d\u00eda podamos, como dice Algo del Evangelio de hoy: \u00abAmar al Se\u00f1or, nuestro Dios, con todo nuestro coraz\u00f3n, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro esp\u00edritu, y a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismo.\u00bb Se puede. Se puede porque \u00c9l nos ayudar\u00e1. No podemos hacerlo con nuestras pocas fuerzas, es demasiado para nosotros. Pero el mandamiento es al mismo tiempo una promesa\u2026 \u201camar\u00e1s\u2026\u201d, s\u00ed, lo amar\u00e1s y amar\u00e1s a los dem\u00e1s, si te <\/span><span class=\"cf0\">dej\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\"> amar por \u00c9l y si vas descubriendo su amor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Tener fe es dejarse amar y amar. Tener fe es una relaci\u00f3n de amor con Aquel que nos ama y quiere que nos amemos. Algo que no entendieron ni el sacerdote, ni el levita de la par\u00e1bola de hoy. Dos hombres que dec\u00edan \u201ctener fe\u201d pero en realidad no la ten\u00edan. No se tiene fe por decirlo. Se tiene fe cuando se ama, cuando se act\u00faa y se vive como el samaritano, uno que aparentemente no ten\u00eda fe o no ten\u00eda tanta. Esta par\u00e1bola adem\u00e1s de ser una linda invitaci\u00f3n a darnos cuenta de que en realidad somos nosotros los que tenemos que hacernos \u201cpr\u00f3jimos\u201d de los dem\u00e1s, sin esperar a que los otros vengan a nosotros, es tambi\u00e9n, un gran \u201ccachetazo\u201d a todos los que decimos que tenemos fe, pero a la hora de la verdad \u201cpasamos de largo\u201d porque nos convencemos de que no es \u201cnuestro problema, no nos corresponde\u201d.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Qu\u00e9 triste cuando vivimos as\u00ed. Qu\u00e9 triste y que mal que le hacemos a Jes\u00fas y a la Iglesia. Pero al mismo tiempo \u00bfCu\u00e1ntos buenos samaritanos an\u00f3nimos y silenciosos hay en nuestra Iglesia, todos los d\u00edas? Solo Dios lo sabe. \u00bfCu\u00e1ntos hombres y mujeres que aman a Jes\u00fas todos los d\u00edas andan \u201chaci\u00e9ndose cargo\u201d de tantos hermanos nuestros que andan tirados por ah\u00ed? \u00a1Qu\u00e9 lindo! Pidamos m\u00e1s fe, para ser samaritanos de la fe, silenciosos, sin propaganda, sin aplausos, solo por amor.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un doctor de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para heredar la Vida eterna?\u00bb Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a su vez: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?\u00bb El le respondi\u00f3: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6887,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6886","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6886"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6886\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6890,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6886\/revisions\/6890"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}