{"id":6891,"date":"2025-10-07T00:00:46","date_gmt":"2025-10-07T03:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6891"},"modified":"2025-10-06T08:31:06","modified_gmt":"2025-10-06T11:31:06","slug":"xxvii-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvii-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXVII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6891-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/07-octubre-audio-XXVII-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/07-octubre-audio-XXVII-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/07-octubre-audio-XXVII-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/07-octubre-audio-XXVII-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas entr\u00f3 en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibi\u00f3 en su casa. Ten\u00eda una hermana llamada Mar\u00eda, que sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su Palabra.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abMarta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o m\u00e1s bien, una sola es necesaria, Mar\u00eda eligi\u00f3 la mejor parte, que no le ser\u00e1 quitada.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Se\u00f1or, \u201caum\u00e9ntanos la fe\u201d, lo necesitamos. Lo necesito. \u201cNecesito volver a confiar y a creer que es posible amar y ser amados, \u201cser amados para amar\u201d. Te animo a que hagas propias estas palabras que me brotan tambi\u00e9n del coraz\u00f3n. Porque, en definitiva, en el fondo de todo lo que decimos d\u00eda a d\u00eda, \u201ctener fe\u201d, decir que tenemos fe, fundamentalmente quiere decir, confiar en que somos amados por el Padre, m\u00e1s all\u00e1 de todo, a pesar de todo. \u00c9l es el \u00fanico que nos ama como deseamos, como anhelamos y \u00c9l es el \u00fanico que puede tendernos la mano cuando parece que todo se vuelve oscuro y dif\u00edcil. \u00bfTenemos plena confianza en esto? \u00bfNos fiamos de esa verdad? &#8220;Se\u00f1or, aum\u00e9ntanos la fe, lo necesitamos&#8221;.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Queremos creer en esto, queremos creer cada d\u00eda m\u00e1s, todos, especialmente los que escuchamos d\u00eda a d\u00eda tu palabra\u201d. Alguien me pregunt\u00f3, a ra\u00edz de los comentarios al evangelio del domingo, qu\u00e9 hay que hacer para aumentar la fe. Bueno, es una respuesta dif\u00edcil o larga para contestar y creo que ya te habr\u00e1s dado cuenta que a m\u00ed mucho no me gusta dar recetas, no es mi estilo, nunca me gust\u00f3, porque en general a m\u00ed mismo no me sirven, aunque pueden ayudar en alg\u00fan momento de la vida espiritual, no reniego de eso. Por eso, sigo proponiendo que reflexionemos profundamente sobre qu\u00e9 es la fe, para saber, justamente, como hacer para que crezca.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Si no sabemos qu\u00e9 es la fe, o tenemos una idea equivocada de ella, todo lo que hagamos puede ser en vano, puede caer en saco roto. Pero claramente, un consejo, es pedirla, porque, antes que nada, la fe es un don que Dios nos regala, y por eso debemos pedirla, es gracia que nos invita a responderle con amor y libertad, poniendo en juego todo lo que somos, coraz\u00f3n y cabeza, voluntad e inteligencia, y no por partes, sino con todo nuestro ser. Pero algo importante es considerar el por qu\u00e9 pedimos m\u00e1s fe, el por qu\u00e9 los disc\u00edpulos en esas circunstancias, en esa situaci\u00f3n, pidieron a Jes\u00fas que les aumente la fe.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Consideraron que para hacer lo que Jes\u00fas les ped\u00eda necesitaban tener m\u00e1s fe, o sea, la fuerza para poder perdonar siempre. Esto nos tiene que ayudar a considerar que, entre tantas cosas, la fe no es magia para poder hacer lo que nosotros no queremos o no podemos hacer, tampoco es magia para que pase lo que queremos que pase, supliendo lo que en realidad deber\u00edamos hacer nosotros, o lo que deber\u00edamos aceptar con humildad. No, la fe no es eso, aunque a veces haya milagros, sino que la fe es la aceptaci\u00f3n de las verdades de vida que nos ense\u00f1a Jes\u00fas, para que, gracias a la ayuda de su amor, podamos hacer lo que \u00c9l nos pide, y no lo que nosotros ciegamente a veces pretendemos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero vamos a algo del evangelio de hoy. Me gustar\u00eda que, siguiendo la l\u00ednea de pedirle a Jes\u00fas m\u00e1s fe, tambi\u00e9n podamos pedirle lo mejor que podemos pedir, seg\u00fan la respuesta que \u00c9l mismo le da a Marta en la escena de hoy. Jes\u00fas: \u201cQueremos ser como Mar\u00eda, que \u201ctirada\u201d a tus pies, escuchaba tu palabra. Queremos convencernos, de que estar a tus pies, no es \u201cperder el tiempo\u201d.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Queremos darnos cuenta, de que vivir con el coraz\u00f3n puesto en lo importante es justamente lo necesario para poder vivir en paz y construir un mundo de paz. Queremos \u201cdejar de o\u00edr\u201d las voces de este mundo que nos quieren hacer creer, que en la vida lo importante es \u201chacer y hacer\u201d sin un rumbo claro, solo por el hecho de que \u201chacer\u201d parece ser lo mejor. \u00a1Cu\u00e1nto de esto vivimos hoy en la Iglesia! La Iglesia siempre corre el peligro de caer en esta tentaci\u00f3n, \u201ctan tentadora\u201d, de \u201chacer y hacer\u201d. La Iglesia hoy m\u00e1s que nunca debe cuidarse de no caer en la \u201cmundanidad espiritual\u201d de la que tanto hablaba el Papa Francisco.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El sentir y pensar c\u00f3mo piensa el mundo, sin discernir y frenar, haciendo por hacer y enorgulleci\u00e9ndose por el solo hecho de hacer. El mundo se lleva todo por delante y no mira los corazones de las personas, al contrario, hasta puede usarlos. El mundo cree que el \u201chacer\u201d, el construir, el mostrar lo que se hace, el \u201cpavonearse\u201d con lo hecho es el fin de todo y es lo que nos hace \u201cdormir\u201d en paz. El mundo y la parte del mundo, del hombre viejo que llevamos en el coraz\u00f3n, piensa muchas veces as\u00ed. Se inquieta y se inquieta por muchas cosas y se olvida la necesaria, la que jam\u00e1s nos podr\u00e1 ser quitada, aunque nos quiten todo. Un santo, San Francisco de As\u00eds entendi\u00f3 esto y lo vivi\u00f3.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso dec\u00eda a sus hermanos: &#8220;Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podr\u00e1s llevarte contigo nada de lo que has recibido, s\u00f3lo lo que has dado.&#8221; Lo que damos es lo que perdura y queda para siempre. Lo que damos de nosotros mismos. Y lo mejor que podemos dar a los dem\u00e1s es a Jes\u00fas y a su amor, es darnos a nosotros mismos y no \u201ccosas\u201d, y eso solo podremos hacerlo estando m\u00e1s tiempo con \u00c9l. Marta fue muy buena, incluso lleg\u00f3 a ser santa, pero ese d\u00eda estando con Jes\u00fas, se equivoc\u00f3, como cualquiera de nosotros, que teniendo en frente a Jes\u00fas muchas veces, en un pobre, en nuestra familia, en la Iglesia, en una adoraci\u00f3n, en la visita a un enfermo, nos desgastamos en cosas que al final no suman o no aportan lo mejor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No nos inquietemos por cosas que no perduran, por cosas que no son necesarias. Aprendamos de Marta, que se equivoc\u00f3, pero despu\u00e9s seguramente cambi\u00f3; aprendamos de Mar\u00eda que supo elegir lo mejor, aunque parec\u00eda en otra cosa; aprendamos de San Francisco que se fue de este mundo \u201csin nada\u201d pero dej\u00f3 todo, dej\u00f3 sembrado \u201cde todo\u201d en el coraz\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Terminemos con su mejor oraci\u00f3n: &#8220;Se\u00f1or, hazme un instrumento de tu paz. Donde haya odio siembre yo amor; donde haya ofensa, perd\u00f3n; donde hay duda, fe; donde hay desesperaci\u00f3n, esperanza; donde haya tinieblas, luz; donde haya tristeza, alegr\u00eda.&#8221;<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas entr\u00f3 en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibi\u00f3 en su casa. Ten\u00eda una hermana llamada Mar\u00eda, que sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su Palabra. 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