{"id":6901,"date":"2025-10-09T00:00:09","date_gmt":"2025-10-09T03:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6901"},"modified":"2025-10-08T08:41:14","modified_gmt":"2025-10-08T11:41:14","slug":"xxvii-jueves-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxvii-jueves-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXVII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6901-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/09-octubre-audio-XXVII-JuevesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/09-octubre-audio-XXVII-JuevesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/09-octubre-audio-XXVII-JuevesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/09-octubre-audio-XXVII-JuevesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abSupongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a \u00e9l a medianoche, para decirle: &#8220;Amigo, pr\u00e9stame tres panes, porque uno de mis amigos lleg\u00f3 de viaje y no tengo nada que ofrecerle&#8221;, y desde adentro \u00e9l le responde: &#8220;No me fastidies; ahora la puerta est\u00e1 cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para d\u00e1rtelos.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Yo les aseguro que, aunque \u00e9l no se levante para d\u00e1rselos por ser su amigo, se levantar\u00e1 al menos a causa de su insistencia y le dar\u00e1 todo lo necesario.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Tambi\u00e9n les aseguro: pidan y se les dar\u00e1, busquen y encontrar\u00e1n, llamen y se les abrir\u00e1. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00bfHay entre ustedes alg\u00fan padre que da a su hijo una piedra cuando le pide pan? \u00bfY si le pide un pescado, le dar\u00e1 en su lugar una serpiente? \u00bfY si le pide un huevo, le dar\u00e1 un escorpi\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, <\/span><span class=\"cf0\">\u00a1cu\u00e1nto<\/span><span class=\"cf0\"> m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a aquellos que se lo pidan!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No tenemos que olvidar la frase con la cu\u00e1l empezamos la semana, porque la misma palabra de Dios se transforma en \u201cmaestra\u201d del alma y nos va ense\u00f1ando poco a poco, lo necesario para nuestra salvaci\u00f3n, para vivir en comuni\u00f3n con nuestro Pap\u00e1 del Cielo. No olvidemos que las palabras de los ap\u00f3stoles a Jes\u00fas el domingo pasado, iban a ser la que nos acompa\u00f1en todos estos d\u00edas, \u201c<\/span><span class=\"cf0\">aument\u00e1nos<\/span><span class=\"cf0\"> la fe\u201d. Se\u00f1or, danos la confianza necesaria para no dejar nunca de sentirnos amados por el Padre. La fe no puede darse por obligaci\u00f3n, no puede imponerse, no hay nada m\u00e1s contradictorio a la fe, que la imposici\u00f3n por la fuerza. Es propio de la fe, la libertad para recibirla y aceptarla, para que nuestra respuesta sea la adecuada.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso, para que haya libertad tiene que haber escucha, y para que haya una respuesta adecuada a lo que escuchamos, debe haber obediencia a lo que propone Dios para ser cre\u00eddo. Vos y yo necesitamos ser libres, libres para aceptar las ense\u00f1anzas de Dios que, al mismo tiempo, nos hacen libres si las vivimos, si las llevamos a la pr\u00e1ctica. Nadie puede tener fe, o sea confiar en Dios por obligaci\u00f3n, ser\u00eda pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana. Que el Se\u00f1or nos grabe esta verdad en el coraz\u00f3n, para que aprendamos a trasmitir nuestra fe, por atracci\u00f3n, por amor, y jam\u00e1s por imposici\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ayer, escuch\u00e1bamos el Padrenuestro, la oraci\u00f3n que brot\u00f3 de los labios de Jes\u00fas y que d\u00eda a d\u00eda brota de tantos corazones dispersos por el mundo de millones de hijos, y era para nosotros un impulso para pedir lo mejor, lo necesario, lo que perdura para siempre. Cuando est\u00e9s sin saber que rezar, sin saber qu\u00e9 decir en tu oraci\u00f3n, sin entender el porqu\u00e9 de muchas cosas, rez\u00e1 el padrenuestro despacio, rez\u00e1 como Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3. Aunque tengas mil cosas que pedir, aunque est\u00e9s enfermo y quieras salud, aunque est\u00e9s sin trabajo y quieras dignidad, aunque busques algo para otros con amor y sinceridad, aunque tengas muchas cosas por reclamar a tu Padre del Cielo, nunca te olvides del Padrenuestro, nunca te olvides que ah\u00ed est\u00e1 todo lo que realmente necesitamos. Todos deber\u00edamos convencernos de esta verdad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El Padrenuestro es la oraci\u00f3n que nos \u201caumenta la fe\u201d, que nos alimenta la fe, que nos hace no perder y olvidar ese hilo invisible de amor que nos une a un Padre que todo lo ve, todo lo cuida, todo lo protege. Somos hijos, vos y yo, somos todos amados; buenos y malos y en cuanto olvidamos esto, nuestra fe suele transformarse en dos extremos muy cercanos: o una ideolog\u00eda basada en una doctrina fr\u00eda e insensible que nada cambia y a nadie convierte o en un sentimiento pasajero que no se arraiga en una verdad profunda y est\u00e1 a merced de lo que nos pasa, y no en una verdad que dura siempre, pase lo que pase.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Todos somos hijos, tu hijo es hijo de Dios, tu hija tambi\u00e9n, tu marido, tu mujer, tu vecino, tu jefe, incluso ese que no te pod\u00e9s cruzar. No somos nuestros y nadie es de nadie. Esa es una linda verdad que deber\u00eda dar paz a muchas de nuestras inquietudes, a nuestras ansias de poseer, cosas y personas. Solo somos de Dios Padre y s\u00f3lo \u00c9l deber\u00eda ser aquello que jam\u00e1s imaginemos perder.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Eso tenemos que pedir, buscar y llamar! Si todos los d\u00edas pidi\u00e9ramos esto, nuestra vida ser\u00eda tan distinta. \u201cSi nosotros, que somos malos, sabemos dar cosas buenas a nuestros hijos, <\/span><span class=\"cf0\">\u00a1cu\u00e1nto<\/span><span class=\"cf0\"> m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a aquellos que se lo pidan!\u201d. Eso quiere el Padre que pidamos. El Esp\u00edritu que habita en nosotros y tenemos escondido, tapado por nuestros olvidos y ego\u00edsmos, por nuestra soberbia y pereza, por nuestras ansias de \u201cser alguien\u201d en esta vida, sin darnos cuenta que ya somos los mejor que podemos ser, hijos amados. Ser\u00eda &#8220;demagogia sacerdotal\u201d que hoy te diga, que algo del evangelio de hoy es la puerta de entrada a pedirle cualquier cosa a Dios sabiendo que \u00c9l nos la dar\u00e1 todo lo que deseamos. Son desviaciones de la Palabra de Dios, desviaciones caprichosas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 a pedir, buscar y llamar, con insistencia y testarudez, pero nos habla de pedir el Esp\u00edritu Santo, o sea, de pedir nada m\u00e1s ni nada menos que al mismo Dios en nuestras vidas. \u00bfTe parece poco? Podemos pedir mil cosas en la vida, podemos inquietarnos por millones m\u00e1s, pero una solo es necesaria, y como Mar\u00eda debemos elegir la mejor parte que no nos ser\u00e1 quitada. Pidamos hoy el Esp\u00edritu Santo que habita en nuestro coraz\u00f3n y solo quiere que nos acordemos de \u00c9l, que tambi\u00e9n existe.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abSupongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a \u00e9l a medianoche, para decirle: &#8220;Amigo, pr\u00e9stame tres panes, porque uno de mis amigos lleg\u00f3 de viaje y no tengo nada que ofrecerle&#8221;, y desde adentro \u00e9l le responde: &#8220;No me fastidies; ahora la puerta est\u00e1 cerrada, y mis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6902,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6901"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6905,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6901\/revisions\/6905"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}