{"id":6933,"date":"2025-10-15T00:00:15","date_gmt":"2025-10-15T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6933"},"modified":"2025-10-14T16:28:47","modified_gmt":"2025-10-14T19:28:47","slug":"xxviii-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxviii-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXVIII Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6933-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/15-octubre-audio-XXVIII-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/15-octubre-audio-XXVIII-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/15-octubre-audio-XXVIII-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/15-octubre-audio-XXVIII-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>\u00ab\u00a1Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00a1Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas!<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00a1Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Un doctor de la Ley tom\u00f3 entonces la palabra y dijo: \u00abMaestro, cuando hablas as\u00ed, nos insultas tambi\u00e9n a nosotros.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00c9l le respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Ay de ustedes tambi\u00e9n, porque imponen a los dem\u00e1s cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El ser agradecido es una actitud que no se compra ni se vende, sino que se aprende, se transmite y se ejercita. Desde ni\u00f1os seguramente a casi todos los que estamos escuchando este audio nos ense\u00f1aron a agradecer, a reconocer a los dem\u00e1s cuando nos daban algo. Es parte de la vida. La palabra gracias es de esas palabras que a todos nos ense\u00f1aron y remacharon en el coraz\u00f3n para que nunca la olvidemos. Pero\u2026 \u00bfcon Dios? \u00bfNos ense\u00f1aron agradecerle a Dios todo lo que somos y tenemos? Eso no es tan com\u00fan y aunque nos lo hayan dicho mil veces, es algo que tenemos que retomar siempre, es algo que no podemos olvidar jam\u00e1s. La costumbre de estar \u201ccerca de Dios\u201d nos puede llevar a que sin darnos cuenta nos olvidemos de esta actitud fundamental de los hijos de Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vos por ah\u00ed rez\u00e1s todos los d\u00edas, por ah\u00ed vas a seguido a misa, por ah\u00ed das alg\u00fan servicio en alg\u00fan lugar, por ah\u00ed est\u00e1s en un grupo de oraci\u00f3n, bueno, por ah\u00ed\u2026 sos de los que supuestamente est\u00e1n cerca de Jes\u00fas. Preguntate esto: \u00bfSos agradecido o agradecida? \u00bfTu oraci\u00f3n diaria empieza con el agradecimiento y termina con el agradecimiento? Acordate que uno de los remedios para la soberbia, el orgullo, la arrogancia, es el agradecer en todo y por todo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En las duras cr\u00edticas que escuchamos hoy de Jes\u00fas a los fariseos y a los doctores de la ley <\/span><span class=\"cf1\">\u2013y de rebote tambi<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9n a nosotros que lo escuchamos<\/span><span class=\"cf1\">\u2013, resalta una de las &#8220;hijas de la soberbia&#8221;: la vanidad o la vanagloria.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">La vanidad es como la hija preferida de la soberbia, y nos hace terminar cayendo en la soberbia. Es el deseo desordenado de prestigio, de fama, de aplausos, de adulaci<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3n; y la virtud opuesta es la modestia. Repito: es el &#8220;deseo desordenado&#8221;, exacerbado de ser reconocido; porque obviamente hay un sano deseo <\/span><span class=\"cf1\">\u2013o debe haberlo\u2013 de tener buena fama o cuidar nuestro nombre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Y Jes<\/span><span class=\"cf0\">\u00fas en Algo del Evangelio de hoy lo dice bien claro: \u00abLes gusta ocupar los primeros puestos en las sinagogas y ser saludados en las plazas, son sepulcros limpios por fuera, pero sucios por dentro\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El vanidoso o vanidosa busca eso, antes que nada: busca ser alabado y busca alabarse a s\u00ed mismo. Le gusta hacer resaltar sus cualidades o sus logros, a veces exageradamente, otras muy sutilmente, pero siempre logra de alguna manera que sepan lo que hizo o lo que va a hacer; y si no lo reconocen se pone triste o incluso a veces se enoja.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En las conversaciones el vanidoso usa mucho el pronombre personal YO, para darle m\u00e1s fuerza a la frase: &#8220;yo hice esto&#8221;, &#8220;yo le dije que haga esto&#8221;, casi que s\u00f3lo ellos hacen las cosas bien y si los dem\u00e1s las hacen; rara vez las hacen &#8220;tan bien&#8221; como ellos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En realidad, si nos ponemos a pensar, el ser vanidoso es una actitud muy infantil, es una actitud de ni\u00f1os, pero no de ese &#8220;hacernos como ni\u00f1os&#8221; que nos pide Jes\u00fas en el evangelio; sino realmente una actitud de ni\u00f1o malcriado, al que se lo crio mal.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Porque, as\u00ed como los ni\u00f1os malcriados necesitan que les festejen y aplaudan todo lo que hacen, &#8211; en realidad exacerbado por los adultos &#8211; y que tambi\u00e9n si no les festejan lo que hacen se festejan ellos mismos &#8211; \u00bfviste cuando un ni\u00f1o se aplaude a s\u00ed mismo por lo que hizo? &#8211; y nosotros tambi\u00e9n le aplaudimos para que se ponga contento. Bueno, esa misma actitud infantil la vemos en el vanidoso.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El ni\u00f1o necesita el aplauso cuando se le ense\u00f1a eso, pero en realidad no lo necesita, nosotros le creamos la necesidad; por eso la vanidad es un signo de gran inmadurez en nuestra vida; que siendo adultos deber\u00edamos ir superando, porque tenemos que asentarnos en lo que somos y en lo que Dios piensa de nosotros, y no en lo que piensan los dem\u00e1s.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero lamentablemente la arrastramos a lo largo de los a\u00f1os, y cuando esta vanidad se da en el \u00e1mbito religioso <\/span><span class=\"cf1\">\u2013en nuestra fe\u2013 es mucho peor, porque podemos caer en la hipocres<\/span><span class=\"cf0\">\u00eda de los fariseos, porque &#8220;usamos&#8221; a Dios para ponernos por encima de los dem\u00e1s. Qu\u00e9 triste cuando esto pasa en la vida religiosa; en una religiosa, en un sacerdote, en un obispo, en un catequista, en un educador&#8230; Es el peor virus dentro de la Iglesia. La vanidad religiosa camuflada de bien.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Cuando nos exaltamos a nosotros mismos &#8220;sirviendo&#8221; a los dem\u00e1s, pero en el fondo nos estamos sirviendo a nosotros, \u00a1qu\u00e9 desastre! Y a veces incluso &#8220;ponemos cargas en los dem\u00e1s que nosotros ni siquiera tocamos con el dedo&#8221;. Somos capaces incluso de eso. Bueno que Jes\u00fas hoy nos libre de la vanidad, nos libre de esta hija de la soberbia que muchas veces est\u00e1 metida en nuestro coraz\u00f3n, en nuestras relaciones humanas; que podamos vivir este d\u00eda afirm\u00e1ndonos en lo que Dios piensa de nosotros y no en lo que piensan los dem\u00e1s de nosotros.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. \u00a1Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas! 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