{"id":6963,"date":"2025-10-20T00:00:21","date_gmt":"2025-10-20T03:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6963"},"modified":"2025-10-19T09:15:42","modified_gmt":"2025-10-19T12:15:42","slug":"xxix-lunes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxix-lunes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXIX Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6963-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20-octubre-audio-XXIX-LunesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20-octubre-audio-XXIX-LunesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20-octubre-audio-XXIX-LunesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20-octubre-audio-XXIX-LunesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En aquel tiempo:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Uno de la multitud le dijo: \u00abMaestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abAmigo, \u00bfqui\u00e9n me ha constituido juez o \u00e1rbitro entre ustedes?\u00bb Despu\u00e9s les dijo: \u00abCu\u00eddense de toda avaricia, porque aun en medio de la abundancia, la vida de un hombre no est\u00e1 asegurada por sus riquezas.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Les dijo entonces una par\u00e1bola: \u00abHab\u00eda un hombre rico, cuyas tierras hab\u00edan producido mucho, y se preguntaba a s\u00ed mismo: &#8220;\u00bfQu\u00e9 voy a hacer? No tengo d\u00f3nde guardar mi cosecha.&#8221; Despu\u00e9s pens\u00f3: &#8220;Voy a hacer esto: demoler\u00e9 mis graneros, construir\u00e9 otros m\u00e1s grandes y amontonar\u00e9 all\u00ed todo mi trigo y mis bienes, y dir\u00e9 a mi alma: Alma m\u00eda, tienes bienes almacenados para muchos a\u00f1os; descansa, come, bebe y date buena vida.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero Dios le dijo: &#8220;Insensato, esta misma noche vas a morir. \u00bfY para qui\u00e9n ser\u00e1 lo que has amontonado?&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para s\u00ed, y no es rico a los ojos de Dios.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Buen d\u00eda, buen lunes. Intentemos empezar este d\u00eda con el coraz\u00f3n en alto, con el deseo de estar mejor. Es verdad que no siempre empezamos la semana animados, no siempre tenemos ganas de volver a la rutina del trabajo, del estudio, lo de cada d\u00eda. Al contrario, puede pasarnos que el descansar el fin de semana nos hace que nos cueste m\u00e1s el volver o bien algo peor, que no hayamos podido descansar y por eso empezamos el lunes como si ya fuese viernes. Pero no importa, no dejemos que nos venza el des\u00e1nimo, tenemos que levantarnos de \u201cun salto\u201d y volver a mirar a Jes\u00fas para decirle que queremos entregarle nuestro d\u00eda, nuestras cosas, nuestras tareas, nuestras familias, nuestro coraz\u00f3n, toda nuestra vida\u2026 estemos como estemos; cansados, agobiados, felices, alegres, enojados, deprimidos, enfermos. No importa. Lo importante es reconocer como estamos y ser sinceros con \u00c9l para que nos anime, si nos tiene que animar, para que nos consuele si nos tiene que consolar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En la palabra de ayer dec\u00eda que \u201cJes\u00fas ense\u00f1\u00f3 con una par\u00e1bola que era necesario orar siempre sin desanimarse\u201d Me gusta que esta frase nos acompa\u00f1e de alguna manera toda la semana, como tel\u00f3n de fondo en los evangelios de estos d\u00edas, en la medida de las posibilidades. Es bueno seguir profundizando lo del domingo porque nos ayuda a descubrir toda la verdad de la Palabra de Dios, darnos cuenta c\u00f3mo se relaciona con todo, nada est\u00e1 dicho al azar, nada est\u00e1 aislado, sino que todo es un gran \u201corganismo\u201d de verdad que nos da vida y nos ense\u00f1a a vivir.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es lindo decir, que la oraci\u00f3n es una necesidad, y no una obligaci\u00f3n malentendida. Lamentablemente la palabra obligaci\u00f3n no se usa muy bien, no nos cae bien, por eso podr\u00edamos decirlo al rev\u00e9s, se transforma en una obligaci\u00f3n porque antes es necesaria para vivir \u201ca coraz\u00f3n abierto\u201d con el Padre. Es necesario orar para amar al Padre, a Jes\u00fas y dejar que el Esp\u00edritu Santo ame en nosotros. No es una obligaci\u00f3n porque nos quita libertad, sino que por ser algo necesario nos obligamos con libertad, que es muy distinto, o por lo menos ser\u00eda lo ideal.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Siguiendo Algo del Evangelio de hoy, podemos percibir que a Jes\u00fas hay que hablarle para cosas importantes y no para que sea juez de nuestros caprichos personales: \u00abAmigo, \u00bfqui\u00e9n me ha constituido juez o \u00e1rbitro entre ustedes?\u00bb Claramente Jes\u00fas no vino para eso. No vino para solucionarnos problemas de dinero con los dem\u00e1s, con nuestros parientes. Jes\u00fas no est\u00e1 para satisfacer nuestras \u201cavaricias y ambiciones\u201d personales, que justamente nos cierran al amor de los dem\u00e1s. Al contrario, \u00c9l est\u00e1 para salvarnos de toda avaricia, que finalmente lo \u00fanico que logra es que nos quedemos hablando con \u201cnosotros mismos\u201d.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El hombre de la par\u00e1bola de hoy, ir\u00f3nicamente termina \u201cpanza para arriba\u201d pensando que su vida estaba en sus manos, que hab\u00eda logrado todo lo necesario y que a partir de ese momento pod\u00eda empezar a \u201ccomer, beber y darse buena vida\u201d, o sea a disfrutar, como si el disfrutar la vida pasase por comer y beber. Podemos preguntarnos: \u00bfCon qui\u00e9n habl\u00f3? \u00bfCon qui\u00e9n habl\u00f3 este hombre? Con \u00e9l mismo. \u00bfEn qui\u00e9n pens\u00f3? En el mismo. \u00bfY Dios? \u00bfY los dem\u00e1s? Brillan por su ausencia en la vida de este avaro. Este hombre evidentemente no oraba, no rezaba, no hablaba con Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La falta de oraci\u00f3n nos va atrofiando el coraz\u00f3n y por m\u00e1s que seamos muy buenos, por m\u00e1s que hagamos cosas muy buenas, sin oraci\u00f3n nuestros di\u00e1logos se van transformando en mon\u00f3logos, o en di\u00e1logos entre mi yo y yo. \u00bfConoc\u00e9s personas que hablan y se contestan ellas mismas o que hablan con vos, pero nunca te dejan que les contestes? Son las personas que les encanta hablar y les encanta escucharse a ellas mismas, como el hombre de la par\u00e1bola de hoy. \u00a1Qu\u00e9 triste terminar as\u00ed! Qu\u00e9 insensatos que somos, qu\u00e9 tontos que somos a veces. No sabemos si hoy ser\u00e1 el \u00faltimo d\u00eda y no terminamos de entender, y seguimos acumulando y acumulando.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La oraci\u00f3n sincera y profunda logra que salgamos de nuestro \u201cyo\u201d ego\u00edsta y avaro. La oraci\u00f3n sincera y continua nos abre siempre los ojos del alma para no dejar nunca de hablar con nuestro Padre y escucharlo y saber lo que tiene para decirnos. No nos desanimemos, no nos cansemos en esta semana. Hoy recemos con el evangelio. No pasemos este d\u00eda sin dialogar con nuestro Padre del Cielo, con Jes\u00fas, en el Esp\u00edritu Santo.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquel tiempo: Uno de la multitud le dijo: \u00abMaestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia.\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abAmigo, \u00bfqui\u00e9n me ha constituido juez o \u00e1rbitro entre ustedes?\u00bb Despu\u00e9s les dijo: \u00abCu\u00eddense de toda avaricia, porque aun en medio de la abundancia, la vida de un hombre no est\u00e1 asegurada por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6964,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-6963","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6963"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6963\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6967,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6963\/revisions\/6967"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6964"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}