{"id":7011,"date":"2025-10-29T00:00:34","date_gmt":"2025-10-29T03:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7011"},"modified":"2025-10-28T08:02:17","modified_gmt":"2025-10-28T11:02:17","slug":"xxx-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxx-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXX Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7011-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/29-octubre-audio-XXX-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/29-octubre-audio-XXX-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/29-octubre-audio-XXX-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/29-octubre-audio-XXX-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas iba ense\u00f1ando por las ciudades y pueblos, mientras se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n. Una persona le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">El respondi\u00f3: \u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n. En cuanto el due\u00f1o de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondr\u00e1n a golpear la puerta, diciendo: &#8220;Se\u00f1or, \u00e1brenos.&#8221; Y \u00e9l les responder\u00e1: &#8220;No s\u00e9 de d\u00f3nde son ustedes.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Entonces comenzar\u00e1n a decir: &#8220;Hemos comido y bebido contigo, y t\u00fa ense\u00f1aste en nuestras plazas.&#8221; Pero \u00e9l les dir\u00e1: &#8220;No s\u00e9 de d\u00f3nde son ustedes; \u00a1ap\u00e1rtense de m\u00ed todos los que hacen el mal!&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">All\u00ed habr\u00e1 llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendr\u00e1n muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Hay algunos que son los \u00faltimos y ser\u00e1n los primeros, y hay otros que son los primeros y ser\u00e1n los \u00faltimos.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La sinceridad es una virtud humana esencial para ser un cristiano de verdad. Es la virtud que va a la par, de la mano de la humildad, porque como dec\u00eda Santa Teresa: \u201cLa humildad es andar en la verdad\u201d, o sea reconocerse con todo lo que somos, con lo bueno, bello y verdadero, y con lo otro, con la miseria, con las sombras, con el pecado. El domingo, con la par\u00e1bola del fariseo y el publicano, Jes\u00fas entre tantas cosas, nos estaba ense\u00f1ando, indirectamente, que la oraci\u00f3n que cuenta, la oraci\u00f3n que \u201catraviesa las nubes\u201d, la que agrada a Dios, es la oraci\u00f3n sincera, la oraci\u00f3n del humilde, del que no se pone \u201ccaretas\u201d frente a Dios, que no act\u00faa, sino que es lo que es.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El fariseo, en el fondo, se ment\u00eda as\u00ed mismo, casi sin querer, por soberbio, porque no se miraba profundamente, sino que se qued\u00f3 en la superficialidad de sus obras exteriores, en cambio el publicano dec\u00eda la verdad, sin miedo, por ah\u00ed con un poco de verg\u00fcenza porque no levantaba los ojos al cielo, pero por lo menos dec\u00eda su verdad m\u00e1s profunda: \u201cDios m\u00edo, ten piedad de m\u00ed que soy un pecador\u201d. La gran verdad de todo ser humano, que somos d\u00e9biles y fr\u00e1giles, capaces de caer en cualquier cosa si no fuera porque estamos sostenidos por el amor de Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Todos queremos rodearnos de sinceridad, de personas sinceras, sin embargo, es lo m\u00e1s dif\u00edcil, es uno de los valores m\u00e1s complicados de alcanzar, en nosotros y en nuestros ambientes. \u00bfQui\u00e9n de nosotros quiere vivir en y de la mentira? \u00bfQui\u00e9n de nosotros es feliz cuando le mienten o lo enga\u00f1an? Sin embargo, lo hacemos, de una manera u otra, de muchas formas. No siempre \u201cmentimos directamente\u201d, pero si muchas veces no somos plenamente veraces o nos cuesta reconocer lo que somos y hacemos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Hoy vuelve a resonar en Algo del Evangelio eso de que no siempre el que parece y se cree el primero finalmente lo ser\u00e1 y al rev\u00e9s, muchas veces el que parece ser el \u00faltimo, el que no cuenta, terminar\u00e1 siendo el primero. En la par\u00e1bola del domingo, el \u00faltimo, el publicano sali\u00f3 santificado, sali\u00f3 purificado, en cambio el fariseo, el que se ten\u00eda por primero termin\u00f3 al final, termin\u00f3 siendo el \u00faltimo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El mensaje de Jes\u00fas que qued\u00f3 para siempre en el evangelio, es muchas veces un \u201catentado\u201d, una pu\u00f1alada a la l\u00f3gica de nuestro cerebro limitado que se cree el primero y finalmente queda \u00faltimo con respecto al pensamiento de Dios. El Reino de Dios, dec\u00eda ayer Jes\u00fas, es como un grano de mostaza, chiquito e insignificante, y como la levadura, despreciable pero transformadora.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El Reino de Dios no es el \u201cpa\u00eds de la meritocracia\u201d, no es la instituci\u00f3n de las \u201ccalificaciones\u201d, no es el \u201cgrupo de los mejores\u201d, no es la elite de los capacitados, no es el Reino de los \u201cvivos\u201d, como se dice en Argentina, de los cancheros, de los que \u201cprimerean\u201d a los dem\u00e1s, y mucho menos de los que desprecian a otros, como el fariseo. No, no es eso. \u00bfCu\u00e1ndo se nos meter\u00e1 en nuestro cerebro esa idea que nos espanta tanto a veces? \u00bfCu\u00e1ndo se nos grabar\u00e1 en el chip de nuestra memoria coraz\u00f3n de que para Dios no cuenta el figurar, el aparentar, el decir algo de la boca para afuera, el tener la credencial de cristiano y no serlo, el haber \u201ccomido, bebido y estado con Jes\u00fas\u201d si en el fondo no lo am\u00e9, si en el fondo mi vida fue un \u201cnegociar\u201d la salvaci\u00f3n andando por la puerta ancha? \u00bfCu\u00e1ndo comprenderemos que para Dios somos sus hijos, somos todos iguales, somos todos amados, y que \u00c9l no mira las apariencias?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El Reino es de Dios, no es nuestro, lo dice la misma frase, es el Reino de Dios. El Reino es y ser\u00e1 siempre de \u00c9l y hasta que no reconozcamos que todo es de \u00c9l andaremos preguntando por \u201cn\u00fameros\u201d: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1n preguntado eso? \u00bfSer\u00e1 que a Jes\u00fas le atribu\u00edan cosas que no dec\u00eda o le interpretaban cosas que no dec\u00eda, como una cierta rigidez? \u00bfO ser\u00e1 que a muchos les gustaba pensar que solo se salvar\u00edan unos pocos, algunos elegidos, una elite, como a tantos tambi\u00e9n les gusta pensar hoy?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas no entraba en esas discusiones in\u00fatiles sobre cantidades, sobre cu\u00e1ntos ser\u00e1n o dejar\u00e1n de ser los que se salven. No podemos pensar otra cosa, y es obvio de que \u00c9l quiere que sean todos, pero tambi\u00e9n es obvio de que \u00c9l quiere que nosotros tambi\u00e9n lo queramos, que aceptemos esa salvaci\u00f3n como regalo, y que jam\u00e1s nos adue\u00f1emos de ese regalo, y muchos menos andar decidiendo qui\u00e9n se salvar\u00e1 o no, ser\u00eda el peor pecado ponernos en jueces de la humanidad. Disfrutemos de que solo \u00c9l sea el juez, de que solo \u00c9l juzgar\u00e1.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas iba ense\u00f1ando por las ciudades y pueblos, mientras se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n. Una persona le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb El respondi\u00f3: \u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n. 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