{"id":7043,"date":"2025-11-04T00:00:26","date_gmt":"2025-11-04T03:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7043"},"modified":"2025-11-03T08:10:10","modified_gmt":"2025-11-03T11:10:10","slug":"xxxi-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxi-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXXI Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7043-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/04-noviembre-audio-XXXI-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/04-noviembre-audio-XXXI-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/04-noviembre-audio-XXXI-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/04-noviembre-audio-XXXI-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al o\u00edr estas palabras, uno de los invitados le dijo: \u00ab\u00a1Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!\u00bb. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abUn hombre prepar\u00f3 un gran banquete y convid\u00f3 a mucha gente. A la hora de cenar, mand\u00f3 a su sirviente que dijera a los invitados: \u00abVengan, todo est\u00e1 preparado\u00bb. Pero todos, sin excepci\u00f3n, empezaron a excusarse. El primero le dijo: &#8220;Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes&#8221;. El segundo dijo: &#8220;He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes&#8221; Y un tercero respondi\u00f3: &#8220;Acabo de casarme y por esa raz\u00f3n no puedo ir&#8221;. A su regreso, el sirviente cont\u00f3 todo esto al due\u00f1o de casa, este, irritado, le dijo: &#8220;Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aqu\u00ed a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paral\u00edticos&#8221;. Volvi\u00f3 el sirviente y dijo: &#8220;Se\u00f1or, tus \u00f3rdenes se han cumplido y a\u00fan sobra lugar&#8221;. El se\u00f1or le respondi\u00f3: &#8220;Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena&#8221;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Tuve la gracia en estos d\u00edas de conocer a un Zaqueo, un Zaqueo m\u00e1s de los tantos que hay en este mundo, como lo <\/span><span class=\"cf0\">deb\u00e9s<\/span><span class=\"cf0\"> conocer vos, o tambi\u00e9n por el hecho de que cualquiera de nosotros, los que escuchamos la palabra de Dios cada d\u00eda, podemos considerarnos un Zaqueo. Me refiero a que esa experiencia, ese encuentro maravilloso de Jes\u00fas con este hombre, es algo que se repite todos los d\u00edas, en miles de lugares y situaciones cotidianas, cuando Jes\u00fas pasa por nuestras vidas y nos mira, nos ve, y nos invita a bajarnos de nuestros \u201carbolitos\u201d para dejar que \u00c9l entre en nuestros corazones. Es cierto, la palabra de Dios es viva y eficaz, se cumple siempre, en cada coraz\u00f3n que la acepta.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Despu\u00e9s de una misa, un domingo, un joven me abraz\u00f3 para agradecerme, llorando. Yo no sab\u00eda porqu\u00e9 lo hac\u00eda, no hab\u00eda percibido que hab\u00eda hecho algo por \u00e9l, directamente. Sin embargo, me agradeci\u00f3 por la misa, porque gracias a ella, a la comunidad, \u00e9l hab\u00eda descubierto la presencia de Jes\u00fas y su perd\u00f3n: \u201cDesde hace m\u00e1s de quince d\u00edas que ya no me drogo, padre\u201d me dijo. Me alegr\u00e9 demasiado, pero tampoco entend\u00eda bien que hab\u00eda pasado, simplemente me dije: \u201cJes\u00fas hizo una de las suyas, hizo todo sin que yo haga nada\u201d. Tuve que esperar quince d\u00edas m\u00e1s para saber bien, un poco m\u00e1s, la historia de este joven, al que ahora me animo a llamar Zaqueo, por lo parecido de su historia con la del evangelio del domingo. Pero bueno, la seguir\u00e9 estos d\u00edas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En Algo del Evangelio de hoy escuchamos de boca de Jes\u00fas esta par\u00e1bola llamada de los invitados &#8220;descorteses&#8221; <\/span><span class=\"cf1\">\u2013o podr<\/span><span class=\"cf0\">\u00edamos decir nosotros: de los invitados ingratos<\/span><span class=\"cf1\">\u2013, toda una imagen de lo que pas<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3 durante toda la historia de la salvaci\u00f3n; tanto antes de Jes\u00fas, durante su vida especialmente y por supuesto que sigue pasando actualmente, en tantas circunstancias, incluso a nosotros, d\u00eda a d\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y como siempre estas palabras no son para que nosotros pateemos el problema hacia afuera; como para ver qu\u00e9 malos que fueron los fariseos de esa \u00e9poca, qued\u00e1ndonos mirando de lejos, como si esto no tuviera nada que ver con nosotros, con nuestra vida. No es sano pensar esto como si fuera pasado, como si fuera culpa de los jud\u00edos de esa \u00e9poca la ingratitud hacia un Dios tan bondadoso, hacia un Jes\u00fas tan misericordioso.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso pregunt\u00e9monos todos: \u00bfNo ser\u00e9 uno de esos invitados por el Se\u00f1or, que muchas veces <\/span><span class=\"cf1\">\u2013de una manera u otra\u2013 pongo excusas para no asistir al Banquete que Dios me tiene preparado, todos los d<\/span><span class=\"cf0\">\u00edas? \u00bfNo ser\u00e9 ese que por comprar o tener cosas que hacer, ocupa m\u00e1s el tiempo en ver y en regocijarse con lo comprado; mientras el amor de Dios y de los dem\u00e1s me reclama a gritos? Por lo menos, yo me considero uno de esos, seguro; muchas veces me pas\u00f3 y me sigue pasando.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfNo ser\u00e9 ese que compra unos bueyes y se muere por probarlos para ver si andan bien; mientras muchos alrededor no est\u00e1n bien y no me doy cuenta? \u00bfNo ser\u00e9 ese que por un amor humano <\/span><span class=\"cf1\">\u2013lindo y leg<\/span><span class=\"cf0\">\u00edtimo<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 me olvid<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9 del amor m\u00e1s grande que no excluye los otros amores sino al contrario; los incluye y los hace crecer?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En el relato, todos ponen excusas, bajo apariencia de bien, pero se pierden el banquete. Son todas excusas, obst\u00e1culos que nosotros mismos ponemos con tal de no disfrutar de cada llamado de Dios, que nos invita siempre a algo mejor, a algo m\u00e1s grande: al Banquete final cuando nos toque entregar la vida, pero mientras tanto en esta vida, hoy nos invita a miles de peque\u00f1os banquetes preparados para estar con \u00c9l. Siempre hay una mesa preparada para disfrutar para aquel que ama a Jes\u00fas, porque cada detalle de la vida se puede transformar en oportunidad para amar, y donde hay amor, est\u00e1 Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que nos cuesta tanto ver a Dios como un Padre que nos invita a algo lindo y grande? \u00bfD\u00f3nde escuchamos o qui\u00e9n nos ense\u00f1\u00f3 eso de que Dios molesta, que quita la libertad y la felicidad? Qu\u00e9 ideas tan raras tenemos a veces o qu\u00e9 ideas tan extra\u00f1as quiere meternos esta cultura en el coraz\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Hoy Dios nos invita a todos al Banquete del amor, a amar para poder festejar; porque <\/span><span class=\"cf1\">\u2013dig<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1moslo as\u00ed<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 el que ama vive en una fiesta continua; vive la alegr<\/span><span class=\"cf0\">\u00eda de estar en comuni\u00f3n con Dios y con los dem\u00e1s. Esa es la invitaci\u00f3n. Y cuando se piensa demasiado en lo personal, en lo de uno, dif\u00edcilmente haya espacio para disfrutar y darse a los dem\u00e1s.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No seamos desagradecidos y aprovechemos este d\u00eda para aceptar esas invitaciones de Dios. \u00c9l no se cansa de invitarnos; los que ponemos excusas somos nosotros. \u00c9l quiere la casa llena de sus hijos, pero nos quiere juntos, no dispersos. No hay que dar vueltas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Estemos atentos, porque seguramente Dios Padre nos va a invitar hoy a amar a otro; te va a invitar a que ames a alguien, te va a poner en el camino a alguien para que est\u00e9s atento y no des m\u00e1s vueltas.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al o\u00edr estas palabras, uno de los invitados le dijo: \u00ab\u00a1Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!\u00bb. 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