{"id":7102,"date":"2025-11-15T00:00:44","date_gmt":"2025-11-15T03:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7102"},"modified":"2025-11-14T08:02:22","modified_gmt":"2025-11-14T11:02:22","slug":"xxxii-sabado-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxii-sabado-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXXII S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7102-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/15-noviembre-audio-XXXII-SabadoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/15-noviembre-audio-XXXII-SabadoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/15-noviembre-audio-XXXII-SabadoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/15-noviembre-audio-XXXII-SabadoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 con una par\u00e1bola que era necesario orar siempre sin desanimarse:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abEn una ciudad hab\u00eda un juez que no tem\u00eda a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad viv\u00eda una viuda que recurr\u00eda a \u00e9l, dici\u00e9ndole: &#8220;Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario.&#8221;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Durante mucho tiempo el juez se neg\u00f3, pero despu\u00e9s dijo: &#8220;Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le har\u00e9 justicia para que no venga continuamente a fastidiarme.&#8221;\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Y el Se\u00f1or dijo: \u00abOigan lo que dijo este juez injusto. Y Dios, \u00bfno har\u00e1 justicia a sus elegidos, que claman a \u00e9l d\u00eda y noche, aunque los haga esperar? Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les har\u00e1 justicia.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero cuando venga el Hijo del hombre, \u00bfencontrar\u00e1 fe sobre la tierra?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Buen d\u00eda, buen s\u00e1bado. No te olvides que si quer\u00e9s recibir los audios directamente en tu celular, porque a veces el que te los env\u00eda se olvida o no puede, o porque no quer\u00e9s de alg\u00fan modo depender de otros, o quer\u00e9s ser tambi\u00e9n evangelizador a trav\u00e9s de estos medios, tenemos una p\u00e1gina web que se escribe as\u00ed: www.algodelevangelio.org. Ah\u00ed pod\u00e9s encontrar todas las maneras, todos los modos, de poder recibir los audios en tu celular y poder tambi\u00e9n reenviarlos. Ayudanos a seguir compartiendo la Palabra de Dios. Ayudanos tambi\u00e9n con tu testimonio, con mostrarnos c\u00f3mo cambi\u00f3 en tu vida tu relaci\u00f3n con Jes\u00fas desde que escuchas con m\u00e1s insistencia y perseverancia la Palabra de Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1No hay que desanimarse, no hay que desanimarse, hay que seguir este camino! Tiene algo que ver con el Evangelio de hoy, con Algo del Evangelio de hoy, donde Jes\u00fas nos cuenta una par\u00e1bola para ense\u00f1arnos que tenemos que orar sin desanimarnos. Si vemos de alg\u00fan modo el lado negativo de esto, tenemos que reconocer que el des\u00e1nimo es parte de nuestra vida, que podemos perder el \u00e1nimo, o sea, esas ganas, esos deseos de vivir. No porque nos queramos quitar la vida, sino porque perdemos la fuerza, perdemos el combustible del amor en el coraz\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Se nos va acabando el aceite, ese que nos ayuda a mantener la l\u00e1mpara encendida, y por eso hay d\u00edas que \u2013es la verdad\u2013 no tenemos \u00e1nimo, no tenemos ganas, no tenemos deseos profundos de seguir creciendo en las cuestiones de nuestra vida espiritual. Que s\u00ed o s\u00ed siempre hay que decir que es una lucha, que es una lucha continua, que es un volver a levantarse; y por eso tambi\u00e9n la oraci\u00f3n, tambi\u00e9n la escucha continua. Tenemos que reconocer que el des\u00e1nimo es parte de nuestra vida. Por eso, si est\u00e1s desanimado, desanimada; por eso, si te das cuenta que no ten\u00e9s las mismas ganas que antes, no te asustes. Es normal, es parte de nuestra vida.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En algunas ocasiones podemos caer en la ingenuidad de pensar que porque nos desanimamos hemos perdido la fe, y en realidad hay que decir que en la fe el des\u00e1nimo es parte del crecimiento, como nos pasa en todos los \u00e1mbitos de la vida.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y bueno, es lindo volver a escuchar y volver a recalcar de labios de Jes\u00fas que hay que orar siempre, sin desanimarse, o sea, insistir una vez m\u00e1s en la oraci\u00f3n, insistir en este camino tan lindo que es dialogar con nuestro buen Dios. Que siempre nos est\u00e1 escuchando, que siempre est\u00e1 atento a nuestras necesidades, que jam\u00e1s se va a tapar los o\u00eddos para decir que tiene que hacer otra cosa. Que nunca podemos pensar en la fe que Dios no nos escucha; que en realidad somos nosotros los que perdemos el \u00e1nimo y creemos que Dios no nos escucha.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero por eso tambi\u00e9n es bueno preguntarse c\u00f3mo estamos rezando, qu\u00e9 estamos pidiendo, qu\u00e9 estamos deseando. Esta par\u00e1bola, que hoy Jes\u00fas nos ense\u00f1a, de alg\u00fan modo nos muestra que s\u00ed, es verdad, hay que insistir. Hay que insistirle a Dios. No hay que cansarse. Pero tambi\u00e9n hay que revisar qu\u00e9 es lo que estamos pidiendo, porque no siempre pedimos lo que Dios desea que pidamos. No siempre pedimos lo que \u00e9l nos ense\u00f1\u00f3 a pedir en el Padrenuestro. No siempre estamos en sinton\u00eda con nuestro Padre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y si no estamos en sinton\u00eda y pedimos cosas que en realidad no necesitamos o que creemos que necesitamos, pero en el fondo no es as\u00ed, podemos creer que Dios no nos escucha, que Dios no nos responde y que \u00e9l no atiende nuestras s\u00faplicas. Es por eso que el fondo de esta par\u00e1bola nos quiere ense\u00f1ar que, en realidad, el pedir y el hablar con nuestro buen Dios es, m\u00e1s que nada, un camino de encuentro de voluntades; un camino donde tenemos que darnos cuenta que, m\u00e1s que exigirle a Dios que haga nuestra voluntad, tenemos que aflojar nosotros para darnos cuenta que tenemos que hacer su voluntad y que tenemos que reconocerla.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Qu\u00e9 importante es descubrir esto en nuestra vida espiritual. Qu\u00e9 importante que es para conseguir la paz y la humildad, para no ser soberbios tampoco frente a Dios y estar exigi\u00e9ndole cosas que en definitiva no nos hacen bien o \u00e9l no quiere para nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso, hoy volvamos a elevar nuestro coraz\u00f3n al cielo, volvamos a elevar nuestro deseo a Dios para reconocer su deseo y hacerlo nuestro y abrazarlo con toda el alma.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Se\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar con insistencia, pero ens\u00e9\u00f1anos a orar seg\u00fan tu voluntad. Ens\u00e9\u00f1anos a que nuestro ego y nuestra voluntad se doblegue frente a la tuya y aceptemos de una vez por todas que hacer tu voluntad y ser feliz es lo mismo. Ens\u00e9\u00f1anos a descubrir tu voluntad.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 con una par\u00e1bola que era necesario orar siempre sin desanimarse: \u00abEn una ciudad hab\u00eda un juez que no tem\u00eda a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad viv\u00eda una viuda que recurr\u00eda a \u00e9l, dici\u00e9ndole: &#8220;Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario.&#8221; Durante mucho tiempo el juez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7103,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-7102","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7102"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7102\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7106,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7102\/revisions\/7106"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7103"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}