{"id":7117,"date":"2025-11-18T00:00:48","date_gmt":"2025-11-18T03:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7117"},"modified":"2025-11-17T07:58:49","modified_gmt":"2025-11-17T10:58:49","slug":"xxxiii-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxiii-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXXIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7117-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/18-noviembre-audio-XXXIII-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/18-noviembre-audio-XXXIII-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/18-noviembre-audio-XXXIII-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/18-noviembre-audio-XXXIII-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas entr\u00f3 en Jeric\u00f3 y atravesaba la ciudad. All\u00ed viv\u00eda un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. El quer\u00eda ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelant\u00f3 y subi\u00f3 a un sicomoro para poder verlo, porque iba a pasar por all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al llegar a ese lugar, Jes\u00fas mir\u00f3 hacia arriba y le dijo: \u00abZaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.\u00bb Zaqueo baj\u00f3 r\u00e1pidamente y lo recibi\u00f3 con alegr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: \u00abSe ha ido a alojar en casa de un pecador.\u00bb Pero Zaqueo dijo resueltamente al Se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le dar\u00e9 cuatro veces m\u00e1s.\u00bbY Jes\u00fas le dijo: \u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, ya que tambi\u00e9n este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Buen d\u00eda, hoy no nos olvidemos de mirar al cielo, por lo menos un momento. Mirar al cielo e invocar al Esp\u00edritu Santo que est\u00e1 en todas partes y que especialmente habita en cada coraz\u00f3n creyente. Si vos y yo creemos es gracias al Esp\u00edritu de Dios que nos anima interiormente, no podr\u00edamos creer en Jes\u00fas si no fuera por el Esp\u00edritu. Es el Esp\u00edritu Santo quien te va a decir hoy lo que m\u00e1s te conviene, lo que m\u00e1s necesitas para tu vida. San Pablo dice as\u00ed: \u201cel mismo Esp\u00edritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido\u201d \u00c9l es el que nos ayuda a rezar, por eso invocalo con confianza sabiendo que todo es distinto en la oraci\u00f3n, si rezamos desde el Esp\u00edritu Santo, con el Esp\u00edritu Santo. Como dec\u00edamos ayer citando al Papa, leamos la Biblia, y dejemos que nos mire el Se\u00f1or por un rato.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">De hace unas semanas tuvimos la oportunidad de rezar con esta escena de hoy, con este encuentro entre Jes\u00fas y Zaqueo. Por supuesto que hay mucha tela para cortar todav\u00eda. Es inagotable. Nunca me voy a cansar de decirme y decirte esto sobre la palabra de Dios. Necesito decirlo porque es un modo de convencernos, y de no dejar de buscar jam\u00e1s. Cuando se mete en el coraz\u00f3n la menor \u201csugerencia\u201d de que \u201cya no hay m\u00e1s\u201d \u201cya lo le\u00ed\u201d o el \u201cya lo escuch\u00e9\u201d, es cuando sin querer tiramos por el balc\u00f3n la posibilidad de lo nuevo, de la gracia que sorprende, en definitiva, del Esp\u00edritu Santo que siempre dir\u00e1 lo necesario para cada coraz\u00f3n que est\u00e1 dispuesto a escuchar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso hoy tengo ganas de que nos detengamos simplemente en una actitud que Algo del Evangelio nos deja picando, por decir as\u00ed, casi al pasar. Una vez que Jes\u00fas se fue a alojar en casa de Zaqueo, se dice: \u201cAl ver esto, todos murmuraban, diciendo: \u00abSe ha ido a alojar en casa de un pecador.\u00bb Al ver eso, todos murmuraban. \u00bfQu\u00e9 raro no? La murmuraci\u00f3n. El c\u00e1ncer oculto del coraz\u00f3n del hombre. El virus de la soberbia que se manifiesta de esa forma. El virus es la soberbia, la enfermedad es el prejuicio y el s\u00edntoma la murmuraci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas sufri\u00f3 la murmuraci\u00f3n, el que lo acusen, el que no lo entiendan, el que lo prejuzguen, el que lo critiquen. Nuestro coraz\u00f3n herido desde el principio casi imperceptiblemente nos lleva a \u201cdudar\u201d de Dios. Eso le pas\u00f3 a los primeros hombres, eso logr\u00f3 sembrar en el coraz\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva la serpiente enga\u00f1adora, el maligno. El demonio siembra duda, nosotros la alimentamos. \u00bfC\u00f3mo es posible que Dios sea tan bueno y se vaya a mezclar con los peores de los peores? \u00bfC\u00f3mo es posible que Dios sea as\u00ed? \u201cTodos murmuraban\u201d No algunos, sino todos. El bien es sospechado, el bien que vino a traer Jes\u00fas al mundo y por lo tanto, el bien que deseamos hacer vos y yo todos los d\u00edas. Es as\u00ed, no hay que amargarse. Esto lo sufri\u00f3 Jes\u00fas, lo sufrieron los santos, lo sufre cada persona que intenta hacer el bien, lo sufre la Iglesia, lo sufrimos nosotros. Siempre la sospecha. Es algo con lo cual hay que contar. No hay que amargarse.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfQu\u00e9 hizo Jes\u00fas? \u00bfSe deprimi\u00f3? \u00bfSe hizo la v\u00edctima? \u00bfSe puso a darles explicaciones para que lo entiendan? \u00bfSe acost\u00f3 esa noche entristecido por no ser comprendido? En principio parece que no. Se fue a la casa de Zaqueo, a estar con \u00e9l, con un pecador. Fue a hacer lo que sab\u00eda que ten\u00eda que hacer, mientras todos murmuraban. \u00bfCu\u00e1l es el problema? Hay que seguir, como dice el Quijote: \u201cLadran Sancho, se\u00f1al que cabalgamos\u201d Que murmuren Jes\u00fas, se\u00f1al de que amamos. Mientras la murmuraci\u00f3n sea fruto de no comprender la bondad de Dios que se preocupa por los que nadie se ocupa, hay que seguir. Ahora\u2026 cuando la murmuraci\u00f3n es por el hecho de no estar haciendo lo que Jes\u00fas har\u00eda en nuestro lugar, bueno, ah\u00ed si hay que detenerse y escuchar. Mientras tanto sigamos adelante, y por supuesto, no seamos nosotros unos de esos \u201ctantos\u201d que murmuran y ladran mientras otros hacen el bien, eso no es de cristianos.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas entr\u00f3 en Jeric\u00f3 y atravesaba la ciudad. All\u00ed viv\u00eda un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. El quer\u00eda ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la multitud, porque era de baja estatura. 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