{"id":7154,"date":"2025-11-25T00:00:53","date_gmt":"2025-11-25T03:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7154"},"modified":"2025-11-19T11:09:53","modified_gmt":"2025-11-19T14:09:53","slug":"xxxiv-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxiv-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"XXXIV Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7154-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/25-noviembre-audio-XXXIV-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/25-noviembre-audio-XXXIV-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/25-noviembre-audio-XXXIV-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/25-noviembre-audio-XXXIV-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Como algunos, hablando del Templo, dec\u00edan que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jes\u00fas dijo: \u00abDe todo lo que ustedes contemplan, un d\u00eda no quedar\u00e1 piedra sobre piedra: todo ser\u00e1 destruido.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Ellos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo tendr\u00e1 lugar esto, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que va a suceder?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abTengan cuidado, no se dejen enga\u00f1ar, porque muchos se presentar\u00e1n en mi Nombre, diciendo: &#8220;Soy yo&#8221;, y tambi\u00e9n: &#8220;El tiempo est\u00e1 cerca.&#8221; No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegar\u00e1 tan pronto el fin.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Despu\u00e9s les dijo: \u00abSe levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino. Habr\u00e1 grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se ver\u00e1n tambi\u00e9n fen\u00f3menos aterradores y grandes se\u00f1ales en cielo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u201cSalvarse a s\u00ed mismo\u201d La gran tentaci\u00f3n, la gran prueba que sufri\u00f3 Jes\u00fas y nosotros tambi\u00e9n. La tentaci\u00f3n de salvarnos a nosotros mismos, con la fantas\u00eda de que as\u00ed salvaremos a m\u00e1s. En cambio, la l\u00f3gica de Jes\u00fas es contraria, entregando su vida no solo salv\u00f3 a m\u00e1s, sino que salv\u00f3 a todos. Ahora\u2026 no todos quieren aceptar esa salvaci\u00f3n, no todos quieren ser salvados por Jes\u00fas, pero bueno, ese es otro tema. Por lo pronto, es bueno tener en claro que esta prueba de Jes\u00fas se sigue repitiendo, de mil formas distintas, incluso en nosotros, cuando pensamos que no es \u201cnecesaria\u201d la cruz del amor para alcanzar la salvaci\u00f3n, en el fondo no es necesario el amor hasta el final. Un lindo enga\u00f1o, que al final, no nos conduce a nada, sino todo lo contrario, a un mayor sufrimiento.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u201cSe\u00f1or, quiero mirarte en la cruz una vez m\u00e1s\u2026 decidiendo estar ah\u00ed hasta el final por m\u00ed. Todav\u00eda no tomo conciencia de que, por m\u00ed, no te bajaste de la cruz, de que quisiste ser mi Rey desde el amor, y no desde la imposici\u00f3n. Todav\u00eda sigo olvid\u00e1ndome de que, aun siendo bueno, aun sin haber hecho nada malo, fuiste humillado hasta el final por todos. Se\u00f1or, no quiero bajarme de la cruz, no quiero bajarme de esa decisi\u00f3n de amor que me hizo elegirte, que me hizo elegir el servicio y el amor antes que la comodidad y el ego\u00edsmo\u2026 sin embargo, te confieso que a veces mi coraz\u00f3n se deja endulzar el o\u00eddo por los que me gritan y me invitan a bajarme de la cruz para elegir lo m\u00e1s f\u00e1cil\u2026 No dejes que me venza la tentaci\u00f3n\u2026 no lo permitas, no quiero bajarme\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">De Algo del Evangelio de hoy Jes\u00fas nos advierte sobre tres actitudes: No poner nuestra confianza en lo que pasa, no curiosear sobre lo que vendr\u00e1 y, por \u00faltimo, no confiar en los que se presenten en su nombre y nos pueden enga\u00f1ar. Dicho en positivo, ser\u00eda algo as\u00ed: Poner la confianza absoluta en el Se\u00f1or, tener puesta nuestra esperanza solo en \u00c9l y saber distinguir a los adivinos del fin o de cat\u00e1strofes, porque nos pueden enga\u00f1ar.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ante la admiraci\u00f3n por la majestuosidad del templo de Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas advierte que de lo que ven no quedar\u00e1 piedra sobre piedra. Estaba prediciendo lo que finalmente pas\u00f3 en el a\u00f1o 70, la del templo de Jerusal\u00e9n, pero al mismo tiempo es una ense\u00f1anza para que no pongamos nuestro coraz\u00f3n en lo material, para que no nos creamos que todo lo que vemos es eterno. Todo pasar\u00e1, todo, incluso lo mejor de este mundo y por eso no vale la pena hacer de las cosas que vemos especie de \u201cminidioses\u201d creados por nosotros y admirados por nosotros tambi\u00e9n.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas relativiza el valor de las cosas materiales, incluso del mism\u00edsimo templo de Jerusal\u00e9n. Los jud\u00edos se quedaron sin templo y se quedaron sin culto a Dios, por eso siguen teniendo su muro, el muro de los lamentos donde van a pedir y lamentarse por no poder rendir culto. Nosotros los cristianos tenemos templos, para manifestar la presencia de Dios en medio del mundo, pero el verdadero templo de Dios es Jes\u00fas mismo, con su cuerpo que somos nosotros. Y por eso, aunque haya hoy una cat\u00e1strofe y todos nuestros templos se vengan abajo, aunque nos quemen todos los templos los que nos odian, jam\u00e1s nos quedaremos sin acceso a Dios, sin contacto con nuestro Padre, porque nosotros mismos somos las piedras vivas del nuevo templo que es Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 distinto no? Que distinto es saber que podemos encontrarnos con Dios en primer lugar, en lo m\u00e1s \u00edntimo de nosotros mismos, porque ah\u00ed habita \u00c9l siempre y m\u00e1s que nunca cuando le dejamos estar.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Lo segundo se entiende mejor sabiendo lo primero. \u00bfPara qu\u00e9 curiosear? \u00bfPara qu\u00e9 andar queriendo saber cu\u00e1ndo ser\u00e1 el fin y c\u00f3mo ser\u00e1? No vale la pena. Si estamos convencidos de que todo es pasajero y de que pase lo que pase \u00c9l est\u00e1 y es el due\u00f1o y Rey de la historia, \u00bfQu\u00e9 sentido tiene saber y esperar con temor el fin total? Los que andan queriendo saber el fututo son los que en realidad no est\u00e1n sabiendo vivir el presente y no conf\u00edan en la presencia y poder de Dios en este mundo. Todos los predicadores y adivinos que andan por ah\u00ed, los que tiran las cartas, los que supuestamente saben lo que nos pasar\u00e1, son enga\u00f1adores y manipuladores de la necesidad que tenemos muchas veces, de saber lo que pasar\u00e1. Confiar en \u00c9l y en sus palabras, es lo dif\u00edcil, pero al mismo tiempo lo que consuela y da paz.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por \u00faltimo, tener cuidado de los falsos profetas y saber distinguirlos. Son miles lo que ya predijeron lo que va a pasar y cuando ser\u00e1 el fin de los tiempos. Muchas veces algunos cat\u00f3licos pierden el tiempo en eso, pierden energ\u00eda y se preguntan estas cosas, y no es por maldad, es por ignorancia, es por no haber escuchado a Jes\u00fas que lo dice claramente. \u201cNo los sigan\u201d. No sigamos a nadie que no sea Jes\u00fas, todo lo dem\u00e1s es pasajero y hay que saber distinguir. \u00a1Cu\u00e1ntas ansiedades nos ahorrar\u00edamos si confi\u00e1ramos en las palabras de Jes\u00fas y nos dedic\u00e1ramos a vivir el presente con paz, entregando el pasado a su misericordia y perd\u00f3n, y confiando lo que vendr\u00e1 a su Providencia!<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como algunos, hablando del Templo, dec\u00edan que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jes\u00fas dijo: \u00abDe todo lo que ustedes contemplan, un d\u00eda no quedar\u00e1 piedra sobre piedra: todo ser\u00e1 destruido.\u00bb Ellos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo tendr\u00e1 lugar esto, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que va a suceder?\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abTengan cuidado, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7155,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-7154","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7154"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7167,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7154\/revisions\/7167"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}