{"id":7220,"date":"2025-12-04T00:00:46","date_gmt":"2025-12-04T03:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7220"},"modified":"2025-12-04T08:01:10","modified_gmt":"2025-12-04T11:01:10","slug":"i-jueves-de-adviento-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-jueves-de-adviento-3\/","title":{"rendered":"I Jueves de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7220-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-diciembre-audio-I-JuevesAdviento-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-diciembre-audio-I-JuevesAdviento-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-diciembre-audio-I-JuevesAdviento-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abNo son los que me dicen: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or&#8221;, los que entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">As\u00ed, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en pr\u00e1ctica, puede compararse a un hombre sensato que edific\u00f3 su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumb\u00f3 porque estaba construida sobre roca.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edific\u00f3 su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumb\u00f3, y su ruina fue grande.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Seguimos con la historia de Facundo, este joven que vivi\u00f3 una experiencia de liberaci\u00f3n, incluso sin ser religioso, incluso consider\u00e1ndose ateo. Bueno, despu\u00e9s de haberle pedido a Jes\u00fas a su manera que lo sane de esa crisis dur\u00edsima que estaba viviendo, despu\u00e9s de haber vivido esa crisis, incluso que toc\u00f3 su cuerpo, dice que sali\u00f3 de ese lugar, de un estado donde estaba pasando \u00a0todo eso y abri\u00f3 la puerta y sinti\u00f3 como una bocanada de aire fresco que le entraba hasta en su propio cuerpo, sent\u00eda como los pulmones se le inflaron, se desinflamaron como de aire puro, de vida y se sinti\u00f3 nuevo, se sinti\u00f3 nuevo. Nunca hab\u00eda sentido tanta paz en su vida.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Tuvo la sensaci\u00f3n de que algo malo hab\u00eda salido de su cuerpo. Tuvo la sensaci\u00f3n, me explicaba de alg\u00fan modo, de que ten\u00eda un c\u00e1ncer que le hab\u00eda sido extirpado y empez\u00f3 a ver todo nuevo, as\u00ed me lo dijo: \u00abRodrigo empec\u00e9 a ver todo nuevo. Ve\u00eda a las personas con amor, a esas personas que antes incluso les deseaba el mal, personas que yo era capaz de tener violencia contra ellos. Bueno, empec\u00e9 a verlas distinta\u00bb. Emprendi\u00f3 su camino a casa, de regreso a casa para poder reconciliarse con su mujer y hasta que de golpe se encontr\u00f3 con una Iglesia en el camino y entr\u00f3.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Entr\u00f3, se tom\u00f3 la cabeza, mir\u00f3 otra vez a la cruz y le dijo: \u00abYo no s\u00e9 si fuiste vos, lo conoces si fuiste vos, pero si fuiste vos, gracias\u00bb. Le agradeci\u00f3 a Jes\u00fas por esa experiencia de liberaci\u00f3n que lo hizo ser un hombre nuevo. Una cosa incre\u00edble que yo cuando te lo estoy contando no es que no termino de creer, pero tanta es la alegr\u00eda, tan impresionante es el cuento que me llena de alegr\u00eda, me llena de gozo y te lo quer\u00eda contar y seguir contando algo m\u00e1s para que tengas \u00e1nimo, para que tengamos esperanza, para que sigamos en este Adviento caminando con esperanza, sabiendo que el Se\u00f1or hace lo que parece imposible, el Se\u00f1or toca los corazones de tantas personas en este momento. S\u00ed, es verdad, hay mucha crisis, hay muchas dificultades fuera de la Iglesia, dentro de la Iglesia, mucha gente que parece que est\u00e1 lejos de Dios pero al mismo tiempo \u00e9l sigue haciendo su obra y su gracia, la gracia que se derrama a trav\u00e9s de la Iglesia llega de maneras misteriosas a trav\u00e9s de tantas personas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Sigamos por este camino de la esperanza, recemos por tantos Facundos que est\u00e1n encontrando de alguna manera el amor de Dios en sus vidas. Un ateo, incluso un ateo, tambi\u00e9n puede empezar a creer. Y hoy en Algo del Evangelio, escuchamos estas palabras tan directas, tan fuerte de Jes\u00fas para sus propios disc\u00edpulos advirti\u00e9ndoles que no basta con decir \u00abSe\u00f1or, no son los que me dicen: \u201c Se\u00f1or, Se\u00f1or\u201d, no son, podr\u00edamos decir tambi\u00e9n hoy, los que se golpean el pecho al frente m\u00edo como reconoci\u00e9ndose cercanos a m\u00ed los que van a entrar en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre estar\u00e1n en el cielo\u00bb. S\u00ed, es verdad, hay que rezar, hay que reconocerse d\u00e9bil, pecador, hay que acercarse a la Iglesia mucho, hay que sentir a la Iglesia como la comunidad, hay que ayudar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">S\u00ed, todo eso est\u00e1 perfecto, pero para entrar en el Reino de los Cielos, digamos que para empezar a vivir hoy el Reino de los Cielos, para vivir como hijos de Dios, para aceptar su amor concretamente en cada cosa que hacemos, por supuesto para alg\u00fan d\u00eda llegar definitivamente al Reino de los Cielos tenemos que cumplir la voluntad del Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Porque <\/span><span class=\"cf0\">\u00bfqu\u00e9<\/span><span class=\"cf0\"> es el Reino de los Cielos? Bueno, el Reino de un Padre con sus hijos, con hijos que deben ser obedientes con lo que \u00e9l Padre pretende. Un Rey que quiere reinar en cada uno de nosotros por medio del amor, y para eso hay que hacer su voluntad, hay que preguntarnos si estamos construyendo nuestra vida sobre la roca firme que es Cristo o simplemente estamos haciendo una religi\u00f3n, una fe a la carta, una fe a nuestro modo, sin escuchar lo que el Padre quiere.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Muchos son los cristianos que d\u00eda a d\u00eda hacen cosas por \u00e9l, muchas cosas buenas pero que no siempre hacen la voluntad del Padre. A m\u00ed como sacerdote me pasa lo mismo, podemos estar haciendo un mont\u00f3n de cosas, puedo estar golpe\u00e1ndome el pecho cada d\u00eda, pero si no hago la voluntad del Padre en definitiva cuando vengan las lluvias, cuando se precipite los torrentes, cuando vengan las crisis, si no estamos asentados sobre la voluntad del Padre, si no estamos haciendo lo que \u00e9l pretende, en definitiva, qu\u00e9 estamos haciendo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso este tiempo de Adviento es para que pongamos una vez m\u00e1s la mirada sobre la roca que es Cristo y darnos cuenta que si hacemos lo que \u00e9l Padre pretende nada podr\u00e1 derrumbar nuestra vocaci\u00f3n, nuestra misi\u00f3n y estando en camino, haciendo lo que \u00e9l pretende siempre llegaremos a buen puerto.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abNo son los que me dicen: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or&#8221;, los que entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo. As\u00ed, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en pr\u00e1ctica, puede compararse a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7221,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-7220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7220"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7227,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7220\/revisions\/7227"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}