{"id":7228,"date":"2025-12-05T00:00:25","date_gmt":"2025-12-05T03:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7228"},"modified":"2025-12-05T08:19:29","modified_gmt":"2025-12-05T11:19:29","slug":"i-viernes-de-adviento-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-viernes-de-adviento-2\/","title":{"rendered":"I Viernes de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7228-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-diciembre-audio-I-ViernesAdviento-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-diciembre-audio-I-ViernesAdviento-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-diciembre-audio-I-ViernesAdviento-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando Jes\u00fas se fue, lo siguieron dos ciegos, gritando: \u00abTen piedad de nosotros, Hijo de David.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y \u00e9l les pregunt\u00f3:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00ab\u00bfCreen que yo puedo hacer lo que me piden?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Ellos le respondieron: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas les toc\u00f3 los ojos, diciendo: \u00abQue suceda como ustedes han cre\u00eddo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Y se les abrieron sus ojos.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Entonces Jes\u00fas les exigi\u00f3: \u00ab\u00a1Cuidado! Que nadie lo sepa.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Historias como la de Facundo, que te estoy contando estos d\u00edas, de un ateo que, en su desesperaci\u00f3n, llega a pedirle al mism\u00edsimo Jes\u00fas que lo sane, debe haber miles, debe haber tantas que ni siquiera nos imaginamos. Pero no solo ateos, por supuesto, si no tantos bautizados, alejados de la iglesia. Tantos que han recibido la fe, pero se han ido como el hijo pr\u00f3digo, aquel que quiso llevarse todos los bienes de su padre y los malgast\u00f3. Y entre esos podemos estar vos y yo, que tantas veces hemos renegado de los dones de Dios, y no nos damos cuenta y vivimos esta vida adormecidos, llenos de materialismo, de tantas cosas que no nos dejan pensar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso quer\u00eda contarte la historia de Facundo quien, en realidad, las \u00faltimas veces que me escribi\u00f3, me dijo que todav\u00eda no se considera creyente, se sigue llamando \u201cateo\u201d. Pero, yo creo que, si vos y yo rezamos por \u00e9l, seguimos ofreciendo algo por tantos que no creen, Facundo tarde o temprano va a caer rendido a los pies de Jes\u00fas; y no lo llamar\u00e1 ya \u201cloco\u201d, sino que le dir\u00e1 \u201cSe\u00f1or\u201d, Se\u00f1or, aqu\u00ed estoy. Creo. Creo que sos el salvador de mi vida y tambi\u00e9n le agradecer\u00e1 de otra manera. No le dir\u00e1 \u201c\u00bffuiste vos el que me ayud\u00f3?\u201d, sino que estar\u00e1 convencido de que Jes\u00fas lo sac\u00f3 y lo salv\u00f3.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero la historia es que volvi\u00f3 con su familia, volvi\u00f3 con su mujer, volvi\u00f3 de una manera distinta. La ama de una manera distinta, ama a sus hijos y los ve de una manera distinta. Ya es otro, ya no tiene esos ataques de ira, de violencia que le carcom\u00edan el coraz\u00f3n y lo hac\u00edan vivir triste. Se siente un hombre nuevo. Dice que ve la vida con otros anteojos. Me termin\u00f3 diciendo la frase que todos dicen: \u201ccreer o reventar\u201d. Yo le dije: \u201cFacundo, es mejor creer. En realidad, es m\u00e1s razonable creer que reventar\u201d. Porque qui\u00e9n te va a quitar de tu coraz\u00f3n que lo que viviste es real. Qu\u00e9 otra explicaci\u00f3n vas a encontrar que esto no venga sino desde lo alto, desde el cielo, desde una fuerza sobrenatural, que te transform\u00f3.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero bueno, recemos por \u00e9l y rez\u00e1 por tantos que est\u00e1n alejados, pero que Jes\u00fas los est\u00e1 llamando de una manera u otra. De maneras misteriosas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Tengamos esperanza. Estamos en tiempo de esperanza y la esperanza es saber que las promesas de Dios se cumplen y que \u00c9l est\u00e1 con nosotros hasta el fin de los tiempos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La pregunta de hoy en Algo del Evangelio de Jes\u00fas a los ciegos nos viene como anillo al dedo, como anillo a la fe: \u00ab\u00bfCreen que yo puedo hacer lo que me piden?\u00bb\u00bb \u00bfCreen? \u00bfTienen la certeza de que yo puedo darles lo que necesitan? \u00bfConf\u00edan en que mi presencia puede colmar las ansias de felicidad de sus vidas? Ni siquiera Jes\u00fas les pregunt\u00f3 si quer\u00edan ser curados, sino que les pregunt\u00f3 si cre\u00edan.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En definitiva, les estaba preguntando \u00bfCreen que yo soy la esperanza, que yo soy la respuesta a todo?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Empecemos a imaginarnos los miles de preguntas que Jes\u00fas puede hacernos hoy a todos: \u00bfCrees que yo soy el que te puede ayudar a empezar a ver todo lo que no est\u00e1s viendo? \u00bfCrees que yo soy el que te puede ayudar a empezar a caminar de nuevo, a levantarte? \u00bfEst\u00e1s seguro que <\/span><span class=\"cf0\">necesit\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\"> ser curado de tu incapacidad de ver tantas cosas que te llev\u00e1s por delante en la vida? \u00bfCrees que te puedo ayudar a ver la falta de amor que est\u00e1s teniendo en tu casa, con tus hijos, con tu mujer, con tu marido? \u00bfCrees que te puedo ayudar a ver todo lo que pod\u00e9s dar y te <\/span><span class=\"cf0\">guard\u00e1s<\/span><span class=\"cf0\"> por ego\u00edsmo?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Hoy el mayor milagro de Jes\u00fas no es el de curar ciegos de los ojos, sino el de hacer que los que vemos todo con nuestros ojos, nos demos cuenta que muchas veces no vemos nada, que no sabemos ver m\u00e1s all\u00e1. El milagro que quiere hacer Jes\u00fas hoy es que empecemos a ver con el coraz\u00f3n, que empecemos a ver con amor, que empecemos a gritar \u00abTen piedad de nosotros\u00bb para que descubramos que andamos como ciegos ante miles de situaciones que no percibimos. Que hoy Jes\u00fas nos abra los ojos, que hoy creamos que tambi\u00e9n estamos ciegos y que reconozcamos nuestra ceguera, para que, en definitiva, podamos ver m\u00e1s, que Jes\u00fas es nuestra fe, nuestra esperanza, que es nuestro amor, y que, con \u00c9l, ya tenemos todo lo que buscamos, que no tenemos que anhelar ninguna otra cosa m\u00e1s. Que con Jes\u00fas es posible llenar el coraz\u00f3n y que esos vac\u00edos que tenemos, esos vac\u00edos que tiene tanta gente que anda de ac\u00e1 para all\u00e1 en el mundo finamente solo se llenan con el amor de Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Levant\u00e1<\/span><span class=\"cf0\"> la cabeza ahora, mira a tu alrededor, mira tu familia, mira la gente que est\u00e1 caminando por la calle, mira los que andan en auto en la autopista, mira los que andan por la vereda, en los medios de transporte. Mira c\u00f3mo viven tantos, como vos y yo a veces, de ac\u00e1 para all\u00e1, pero sin levantar los ojos al cielo y darnos cuenta de cu\u00e1l es nuestra verdadera vocaci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Se\u00f1or, conc\u00e9denos ver las cosas de otra manera, conc\u00e9denos la fe y la esperanza y la caridad que solo vienen de conocerte a vos. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas se fue, lo siguieron dos ciegos, gritando: \u00abTen piedad de nosotros, Hijo de David.\u00bb Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y \u00e9l les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCreen que yo puedo hacer lo que me piden?\u00bb Ellos le respondieron: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or.\u00bb Jes\u00fas les toc\u00f3 los ojos, diciendo: \u00abQue suceda como ustedes han [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7229,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-7228","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7228"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7228\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7234,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7228\/revisions\/7234"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7229"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}