{"id":7267,"date":"2025-12-12T00:00:07","date_gmt":"2025-12-12T03:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7267"},"modified":"2025-12-11T08:54:49","modified_gmt":"2025-12-11T11:54:49","slug":"fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe-3\/","title":{"rendered":"Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7267-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/12-diciembre-audio-FiestaNtraSraGuadalupe-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/12-diciembre-audio-FiestaNtraSraGuadalupe-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/12-diciembre-audio-FiestaNtraSraGuadalupe-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/12-diciembre-audio-FiestaNtraSraGuadalupe-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mar\u00eda parti\u00f3 y fue sin demora a un pueblo de la monta\u00f1a de Jud\u00e1. Entr\u00f3 en la casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel. Apenas esta oy\u00f3 el saludo de Mar\u00eda, el ni\u00f1o salt\u00f3 de alegr\u00eda en su seno, e Isabel, llena del Esp\u00edritu Santo, exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00ab\u00a1T\u00fa eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! \u00bfQui\u00e9n soy yo, para que la madre de mi Se\u00f1or venga a visitarme? Apenas o\u00ed tu saludo, el ni\u00f1o salt\u00f3 de alegr\u00eda en mi seno. Feliz de ti por haber cre\u00eddo que se cumplir\u00e1 lo que te fue anunciado de parte del Se\u00f1or.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Mar\u00eda dijo entonces: \u00abMi alma canta la grandeza del Se\u00f1or, y mi esp\u00edritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el mir\u00f3 con bondad la peque\u00f1ez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamar\u00e1n feliz\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Durante el tiempo de adviento la idea, la meta, el deseo es que nos encaminemos a encontrarnos con un Dios peque\u00f1o, un Dios que quiso hacerse hombre, como vos y yo, viviendo todo lo que nosotros vivimos, haci\u00e9ndose uno de nosotros, para que podamos sentirlo cercano, \u201cuno de los nuestros\u201d. Es lindo, por eso, ir prepar\u00e1ndose para dejarse sorprender, para que no sea un a\u00f1o m\u00e1s, para que no nos d\u00e9 lo mismo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Tenemos que salir del aburrimiento en el que nos metemos a veces sin querer, por debilidad propia, por debilidades ajena, por debilidades tambi\u00e9n de la propia Iglesia. A veces podemos andar con el coraz\u00f3n aturdido, cansado, harto de tanto ruido, de tanta frustraci\u00f3n, de tanto enojo, de tanto \u201cno s\u00e9 qu\u00e9\u201d, por eso este tiempo, y este d\u00eda especialmente puede ser distinto si nos decidimos a que sea as\u00ed, de la mano de Mar\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La sorpresa, valga la redundancia, es mejor sorpresa cuando nos da algo mejor de lo que esper\u00e1bamos, cuando nos conmueve, cuando pasa algo imprevisto, algo inimaginable, justamente, de eso se trata la sorpresa. Y por eso, la sorpresa tiene ese gustito a lindo, porque es grato recibir alegr\u00edas inesperadas, y por supuesto es dura cuando se trata de algo que no nos hace bien.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero, en este diciembre, estamos caminando con esperanza hacia algo lindo, vamos en busca de algo lindo, no estamos para pronosticar problemas y cat\u00e1strofes, de eso ya se encargan muy bien los noticieros. El cristiano no est\u00e1 para eso, al contrario, el cristiano es el que se deja sorprender y encontrar por Jes\u00fas y por eso, anda alegre, o intenta estar, porque encontrarse con Jes\u00fas es algo lindo, es cosa linda, es alegr\u00eda profunda, es convencimiento de un amor verdadero, es esperanza de algo mejor.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Qu\u00e9 lindo es continuar caminando as\u00ed y dejarse sorprender con esta fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe. Patrona de toda Am\u00e9rica, patrona de todo M\u00e9xico a quienes saludamos de manera especial en este d\u00eda. Patrona de tantos lugares, de tantas instituciones, la Guadalupana es una de las advocaciones marianas m\u00e1s amadas en el mundo, m\u00e1s linda, m\u00e1s significativa, de las que m\u00e1s gracias se derramaron a lo largo de la historia, el santuario mariano m\u00e1s visitado del mundo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Son infinitas las gracias que brotaron y brotan desde Ella, de Mar\u00eda, hacia todo el mundo, hacia miles y millones de personas que se acercan para encontrar su esperanza, a Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y hablando de sorpresas\u2026 \u00bfHay mejor d\u00eda y evangelio para ense\u00f1arnos lo que significa ser sorprendidos por Jes\u00fas? La aparici\u00f3n de la ni\u00f1a, como la llamaba Juan Diego, es una de las sorpresas m\u00e1s lindas que recibi\u00f3 esta tierra americana all\u00e1 por 1531. \u00bfQu\u00e9 mano humana podr\u00eda haber pintado una imagen tan linda, tan perfecta, tan llena de simbolismos y hacer que genere lo que genera la tilma de Juan Diego con la imagen de Mar\u00eda de Guadalupe?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solo Jes\u00fas puede hacer algo as\u00ed por medio de su Madre. No hay poder humano, no hay obra de arte humana que produzca y genere, lo que genera la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe. Es imposible. La aparici\u00f3n de Mar\u00eda y lo que ella produce en el coraz\u00f3n de tantos fieles, es una prueba continua de las sorpresas de Dios Padre, para con sus hijos en la historia de la humanidad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algo del Evangelio de hoy nos muestra tambi\u00e9n algunas lindas sorpresas, c\u00f3mo Isabel fue sorprendida por Mar\u00eda y por Jes\u00fas ese d\u00eda tan especial. Cuando Jes\u00fas nos sorprende nos llena de alegr\u00eda, saltamos de gozo, como salt\u00f3 Juan el Bautista en el vientre de Isabel. Es imposible no llenarse de alegr\u00eda cuando Jes\u00fas visita de alg\u00fan modo nuestro coraz\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Qu\u00e9 lindo imaginar ese momento, qu\u00e9 lindo es dejarse sorprender en estos d\u00edas. Podemos pedir este regalo para la Navidad, pidamos ser sorprendidos por Jes\u00fas de alguna manera, que \u00c9l se las ingenie para visitarnos, para despertarnos, para convertirnos. Solo una sorpresa de Jes\u00fas, a trav\u00e9s de Mar\u00eda portadora de \u00c9l o a trav\u00e9s de alguien que se transforme en mensajero de Jes\u00fas, o por medio de alguna situaci\u00f3n, nos va a sacar de la \u201cmodorra\u201d de la fe en la que a veces estamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solo eso nos va a sacar una verdadera sonrisa y que dure. Eso es la Navidad. Es la celebraci\u00f3n de la visita de Dios al mundo, visita sorprendente que nadie esperaba de ese modo, nadie la imagin\u00f3, ni siquiera Mar\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso podemos preguntarnos, hoy nosotros\u2026 \u00bfQu\u00e9 regalo estamos esperando? \u00bfQu\u00e9 regalo le estamos ense\u00f1ando a esperar a nuestros hijos? Pens\u00e1 que tus hijos esperan lo que vos y tu familia les ense\u00f1a a esperar. Si le ense\u00f1\u00e1s a esperar el regalo de \u201cno s\u00e9 qui\u00e9n\u201d, no te sorprendas de que espere cosas materiales y a ese \u201cno s\u00e9 qui\u00e9n\u201d. No hay mucha vuelta en eso, despu\u00e9s no podemos echarle la culpa a los otros, a la cultura.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Somos nosotros, los adultos, los que les ense\u00f1amos a esperar o no lo mejor. Cuando el coraz\u00f3n espera cosas, Jes\u00fas casi que no tiene lugar. En cambio, cuando el coraz\u00f3n espera amor, y lo espera de personas concretas, no en personajes ficticios, entonces todo es distinto, porque es ah\u00ed cuando Jes\u00fas aparece y se deja ver. Que Mar\u00eda de Guadalupe nos ense\u00f1e a esperar y a dejarnos sorprender por lo mejor, por su Hijo Jes\u00fas, como lo hizo Ella hace ya casi 500 a\u00f1os.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda parti\u00f3 y fue sin demora a un pueblo de la monta\u00f1a de Jud\u00e1. Entr\u00f3 en la casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel. Apenas esta oy\u00f3 el saludo de Mar\u00eda, el ni\u00f1o salt\u00f3 de alegr\u00eda en su seno, e Isabel, llena del Esp\u00edritu Santo, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1T\u00fa eres bendita entre todas las mujeres y bendito [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7268,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-7267","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7267"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7271,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7267\/revisions\/7271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7268"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}