{"id":7288,"date":"2025-12-16T00:00:00","date_gmt":"2025-12-16T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7288"},"modified":"2025-12-15T09:12:14","modified_gmt":"2025-12-15T12:12:14","slug":"iii-martes-de-adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iii-martes-de-adviento\/","title":{"rendered":"III Martes de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7288-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/16-diciembre-audio-III-MartesAdviento-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/16-diciembre-audio-III-MartesAdviento-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/16-diciembre-audio-III-MartesAdviento-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/16-diciembre-audio-III-MartesAdviento-A.zip\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2583 size-full alignright\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 les parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos y, dirigi\u00e9ndose al primero, le dijo: &#8220;Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi vi\u00f1a.&#8221; El respondi\u00f3: &#8220;No quiero.&#8221; Pero despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Dirigi\u00e9ndose al segundo, le dijo lo mismo y este le respondi\u00f3: &#8220;Voy, Se\u00f1or&#8221;, pero no fue. \u00bfCu\u00e1l de los dos cumpli\u00f3 la voluntad de su padre?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abEl primero\u00bb, le respondieron.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas les dijo: \u00abLes aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">En efecto, Juan vino a ustedes por el camino de la justicia y no creyeron en \u00e9l; en cambio, los publicanos y las prostitutas creyeron en \u00e9l. Pero ustedes, ni siquiera al ver este ejemplo, se han arrepentido ni han cre\u00eddo en \u00e9l.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El Adviento tambi\u00e9n es tiempo para que aprendamos a moderar nuestros deseos. Se\u00f1or, mi coraz\u00f3n no es ambicioso ni mis ojos altaneros, no pretendo grandezas que superen mi capacidad, si no que acallo y modero mis deseos, como un ni\u00f1o en brazos de su madre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Del Evangelio de este domingo, donde escuch\u00e1bamos que Juan el Bautista, de alg\u00fan modo, dudaba o se desilusionaba, que Jes\u00fas no cumpl\u00eda sus expectativas porque enviaba a otros disc\u00edpulos a preguntar si era o no era al que deb\u00edan esperar, podr\u00edamos deducir, que, de alg\u00fan modo, los deseos de Juan el Bautista no estaban siendo colmados por Jes\u00fas, como tantas veces nos pasa a nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vivimos de deseos, continuamente y el deseo es el motor de nuestra vida. Algunos dicen que es el arquitecto de nuestras vidas. Sin embargo, a ese arquitecto hay que ense\u00f1arle para d\u00f3nde hay que construir, porque no podemos ser tampoco esclavos de nuestros deseos. Por eso tambi\u00e9n, podemos aprovechar este tiempo de Adviento para preguntarnos, \u00bfqu\u00e9 estoy deseando? Porque dime que deseas y te dir\u00e9 que esperas. Esperamos lo que deseamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La esperanza se sustenta de deseos, que nos hace poner nuestro coraz\u00f3n en lo que vendr\u00e1. Trataremos de seguir con esto en estos d\u00edas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y antes de reflexionar sobre Algo del Evangelio de hoy, quer\u00eda hacer una advertencia ya que a veces tambi\u00e9n tenemos que tener cuidado con la Palabra de Dios, porque r\u00e1pidamente sacamos conclusiones sin escuchar. Hay que escuchar profundamente lo que dice la Palabra, lo que dice Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Un error com\u00fan al reflexionar sobre la Palabra de Dios, a veces solos o en grupo, es decir: \u00abBueno, Jes\u00fas nos est\u00e1 invitando a ser fieles a lo que decimos\u00bb. O sea, cuando decimos que s\u00ed, que sea s\u00ed, cuando decimos que no, que sea no; que cumplamos la palabra, que seamos hombres de palabra, que no tengamos ambig\u00fcedades. Y eso es verdad, eso se desprende de una manera obvia de lo que escuchamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero si vamos al texto de hoy, no es a lo que se refiere concretamente, aunque est\u00e1 expl\u00edcito, es verdad, pero en realidad es de sentido com\u00fan que tenemos que ser fieles a la palabra, que tenemos que ser fieles a lo que decimos. Lo que est\u00e1 haciendo hoy Jes\u00fas es dando una cr\u00edtica muy fuerte a los hombres religiosos de esa \u00e9poca <\/span><span class=\"cf1\">\u2013y a nosotros tambi<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9n<\/span><span class=\"cf1\">\u2013, o por lo menos a los que se creen y dicen ser religiosos. Les cuenta una par<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1bola, los hace responder y despu\u00e9s les dice: \u00abUstedes son aquellos que dicen que van, pero al final no van\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En cambio, las prostitutas y los publicanos son los \u00abaparentes\u00bb pecadores p\u00fablicos que dicen que no, pero finalmente pueden ser los primeros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso, Jes\u00fas se est\u00e1 refiriendo a algo m\u00e1s profundo, a nuestra adhesi\u00f3n afectiva y efectiva a \u00e9l, a su persona, a la adhesi\u00f3n verdadera hacia nuestro Se\u00f1or. Nosotros podemos ser los que dicen que s\u00ed, pero \u00bfestamos viviendo lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1a? \u00bfEstamos siendo coherentes con lo que \u00e9l nos muestra? \u00bfEstamos amando como \u00e9l nos ama? \u00bfEstamos amando como \u00e9l quiere que nos amemos? \u00bfO estamos tambi\u00e9n \u00abcriticando\u00bb a los que vemos que est\u00e1n en un pecado p\u00fablico o que aparentemente no tienen fe, o que incluso est\u00e1n en contra de la Iglesia; y al criticarlos nos estamos poniendo en un lugar \u00abespecial\u00bb?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Cuidado!, porque acord\u00e9monos que al pie de la cruz estaba Mar\u00eda Magdalena, y al costado de la cruz tambi\u00e9n estaba el llamado buen ladr\u00f3n, que fue el primero que sabemos que <\/span><span class=\"cf1\">\u2013por boca de Jes<\/span><span class=\"cf0\">\u00fas<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 lleg<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3 al cielo. \u00a1Cuidado! Es una gran cr\u00edtica contra nosotros, hacia los que estamos en el camino de Dios, los que decimos que tenemos fe, que somos religiosos. \u00a1Cuidado, cuidado!, porque aquellos que parecen muy alejados de Dios, a veces son los que cuando se deciden, se deciden a seguirlo en serio, nos pasan por arriba <\/span><span class=\"cf1\">\u2013dicho simb<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3licamente<\/span><span class=\"cf1\">\u2013.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Nosotros a veces por ah<\/span><span class=\"cf0\">\u00ed estamos acostumbrados. Por eso, pregunt\u00e9monos hoy si nosotros no somos como los que decimos que vamos, pero al final no vamos. Que por ah\u00ed no estamos creyendo verdaderamente, no estamos viviendo lo que decimos, no estamos siendo coherentes plenamente.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es un gran peligro de los que decimos que creemos. Que Dios nos libre de la incoherencia en este tiempo de Adviento. \u00a1Cuidado!, nosotros tambi\u00e9n con la \u00abincoherencia\u00bb. La incoherencia aleja y no hace m\u00e1s que mostrar que en el fondo dijimos que s\u00ed, pero al final no vamos. Y sigamos el ejemplo de tantas personas que parec\u00edan alejadas, como en el Evangelio de hoy, pero que finalmente, cuando encuentran a Jes\u00fas, son las que viven el Evangelio a fondo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Se\u00f1or, conf\u00f3rtanos, ay\u00fadanos a o\u00edr tu Palabra verdaderamente y, por favor, escucha tambi\u00e9n los anhelos m\u00e1s profundos, que tenemos en el coraz\u00f3n, y que a veces no nos animamos a expresar. \u00a1Ay\u00fadanos a llegar un poco m\u00e1s convertidos a esta nueva Navidad que se nos acerca!<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 les parece? 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