{"id":7319,"date":"2025-12-20T00:00:49","date_gmt":"2025-12-20T03:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7319"},"modified":"2025-12-19T14:32:02","modified_gmt":"2025-12-19T17:32:02","slug":"feria-de-adviento-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-adviento-16\/","title":{"rendered":"Feria de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7319-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/20-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/20-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/20-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/20-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En el sexto mes, el \u00c1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado Jos\u00e9. El nombre de la virgen era Mar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">El \u00c1ngel entr\u00f3 en su casa y la salud\u00f3, diciendo: \u00ab\u00a1Al\u00e9grate!, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al o\u00edr estas palabras, ella qued\u00f3 desconcertada y se preguntaba qu\u00e9 pod\u00eda significar ese saludo.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Pero el \u00c1ngel le dijo: \u00abNo temas, Mar\u00eda, porque Dios te ha favorecido. Concebir\u00e1s y dar\u00e1s a luz un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas; \u00e9l ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo. El Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre, reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendr\u00e1 fin.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Mar\u00eda dijo al \u00c1ngel: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ning\u00fan hombre?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">El \u00c1ngel le respondi\u00f3: \u00abEl Esp\u00edritu Santo descender\u00e1 sobre ti y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra. Por eso el ni\u00f1o ser\u00e1 Santo y ser\u00e1 llamado Hijo de Dios. Tambi\u00e9n tu parienta Isabel concibi\u00f3 un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada est\u00e9ril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Mar\u00eda dijo entonces: \u00abYo soy la servidora del Se\u00f1or, que se cumpla en m\u00ed lo que has dicho.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Y el \u00c1ngel se alej\u00f3.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Saber recibir bien a alguien, es todo un arte, por decirlo de alguna manera. Se recibe bien cuando se ama, cuando uno se interesa por el que viene. No es f\u00e1cil ser un buen anfitri\u00f3n. Es algo que nace del coraz\u00f3n, pero al mismo tiempo se puede aprender si uno experiment\u00f3 el ser bien recibido. Recibir es algo as\u00ed como una forma de vida que debemos ir aprendiendo en la medida que nos despojamos de a poco de esas pretensiones de ser nosotros mismos los art\u00edfices de nuestras vidas. El saber recibir implica un no pensar tanto en nosotros mismos sino en un estar atento a lo que necesitar\u00e1 el otro.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es lindo pensar y so\u00f1ar con lo que al otro le har\u00eda bien de mi parte. Es como el camino inverso de lo que vamos haciendo a lo largo de la vida mientras nos vamos \u201chaciendo adultos\u201d. A medida que vamos creciendo deber\u00edamos ir aprendiendo a dejar de ser servidos, como cuando \u00e9ramos ni\u00f1os, para pensar en recibir a otros, que necesitan m\u00e1s que yo. Y la vida es as\u00ed, una cadena de \u201crecibimientos\u201d, fuimos recibidos en un vientre materno, en unas manos de madre y padre, para darnos cuenta que Dios pretende lo mismo de nosotros para con \u00c9l y para con los dem\u00e1s. Es muy lindo imaginar la vida as\u00ed, una \u201cposta\u201d de recibimientos.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero la din\u00e1mica de la vida sin querer nos puede llevar a otros rumbos. Sin embargo, Dios se hace ni\u00f1o, peque\u00f1o, necesitado de ser recibido en un lugar, en unos brazos, en un coraz\u00f3n y mientras tanto el hombre, vos y yo, vamos creyendo, e incluso nos sentimos orgullosos, de que en la medida en que no \u201cnecesitamos a nadie\u201d es cuando se va haciendo adulto y maduro. Qu\u00e9 cosa rara esta vida. Qu\u00e9 camino extra\u00f1o eligi\u00f3 nuestro Dios ni\u00f1o. Qu\u00e9 camino equivocado elegimos nosotros mismos a veces\u2026 creernos que ya no necesitamos ser recibidos por otros.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ser cristiano es tambi\u00e9n saber recibir. Las dos cosas, recibir y ser recibidos. Quiero que me entiendas bien. No estoy diciendo que debemos andar por la vida sin hacer nada, pretendiendo recibir todo de todos y en todos lados. No, eso no. Me refiero a otra cosa. Jes\u00fas dijo que \u201chay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir\u201d, pero para saber dar, para tener algo que dar, hay que haber sabido recibir de otros y seguir aprendiendo a recibir, especialmente a Dios, a Jes\u00fas.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">A medida que se va acercando la Navidad, esto se va ir haciendo m\u00e1s claro. Acordate que tenemos que aflojar un poco estos d\u00edas. Es necesario, es sagrado y hay que hacerse el tiempo. Se puede, podemos, hay que hacerse el tiempo y no poner excusas.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfQu\u00e9 significa saber recibir? Volv\u00e9 a escuchar el evangelio de hoy. Miremos y escuchemos a Mar\u00eda. Comparemos la actitud de Mar\u00eda con la de Zacar\u00edas de ayer: \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo estar seguro de esto?\u201d dijo Zacar\u00edas. En cambio, ella contest\u00f3: \u201c\u00ab\u00bfC\u00f3mo puede ser eso\u2019\u201d \u00bfTe diste cuenta de la diferencia? Zacar\u00edas no cree, no conf\u00eda, quiere seguridad porque no est\u00e1 preparado para recibir.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En cambio, Mar\u00eda da por sentado de que eso va a suceder, solo quiere saber c\u00f3mo ser\u00e1. Una gran diferencia. Uno pregunta casi no queriendo recibir la sorpresa de Dios <\/span><span class=\"cf1\">\u2013que dicho sea de paso esperaba desde hace mucho \u2013 y la Virgencita, pregunta sabiendo que recibir algo de Dios es lo mejor que le puede pasar en su vida. Es lo mejor que nos puede pasar, recibir algo de Dios.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Mar<\/span><span class=\"cf0\">\u00eda supo recibir, es la Madre que recibe y recibe, para dar y dar. Por eso unos d\u00edas antes del nacimiento de Jes\u00fas, en Algo del Evangelio de hoy, ya empezamos a escuchar y percibir su presencia, para que vayamos aprendiendo de ella. Para que podamos pedirle todos y por todos. \u00a1Qu\u00e9 se cumpla en nosotros los que el Padre quiera! \u00a1Qu\u00e9 no seamos nosotros los constructores soberbios de nuestras vidas!<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Qu\u00e9 en esta Navidad nos demos cuenta que Dios est\u00e1 con nosotros, que Dios anda con nosotros! \u00a1Qu\u00e9 como Mar\u00eda sepamos recibir, ser hombres y mujeres capaces de recibir presencias que manifiesten el amor de Dios! Te dejo un silencio para que puedas pedir lo que prefieras, para que hagas el silencio necesario, el silencio que necesitamos para recibir algo distinto.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Acordate de que \u201cno hay nada imposible para Dios\u201d, para aquel que sabe darse cuenta y cree, que siempre es necesario volver a recibir.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el sexto mes, el \u00c1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado Jos\u00e9. El nombre de la virgen era Mar\u00eda. 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