{"id":7330,"date":"2025-12-22T00:00:33","date_gmt":"2025-12-22T03:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7330"},"modified":"2025-12-21T17:29:09","modified_gmt":"2025-12-21T20:29:09","slug":"feria-de-adviento-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-adviento-17\/","title":{"rendered":"Feria de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7330-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/22-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/22-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/22-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/22-diciembre-audio-FeriaAdviento-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mar\u00eda dijo entonces:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abMi alma canta la grandeza del Se\u00f1or, y mi esp\u00edritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el mir\u00f3 con bondad la peque\u00f1ez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamar\u00e1n feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en m\u00ed grandes cosas: \u00a1su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n sobre aquellos que lo temen. Despleg\u00f3 la fuerza de su brazo, dispers\u00f3 a los soberbios de coraz\u00f3n. Derrib\u00f3 a los poderosos de su trono y elev\u00f3 a los humildes. Colm\u00f3 de bienes a los hambrientos y despidi\u00f3 a los ricos con las manos vac\u00edas. Socorri\u00f3 a Israel, su servidor, acord\u00e1ndose de su misericordia, como lo hab\u00eda prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Mar\u00eda permaneci\u00f3 con Isabel unos tres meses y luego regres\u00f3 a su casa.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Qu\u00e9 dif\u00edcil es en este tiempo de Adviento, en este tiempo de la Navidad que ya se acerca, abstraerse de tanto ruido, de tantas luces, de tanta superficialidad que nos rodea y que tambi\u00e9n nos envuelve y nos atrapa el coraz\u00f3n. Porque es una gran tentaci\u00f3n sumarnos o subirnos al tren del mundo que nos propone siempre querer calmar nuestras ansiedades y vac\u00edos con cosas exteriores, con ruido, con cosas materiales, con regalos, con fiesta, con excesos y tantas cosas m\u00e1s que por supuesto, en su justa medida son buenas e incluso nos pueden ayudar, pero que es tan dif\u00edcil el equilibrio.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Seguramente te estar\u00e1 pasando a vos. Lleg\u00e1s a este fin de a\u00f1o para los del hemisferio sur, no tanto para los del hemisferio norte, pero para los que estamos en el sur, llegamos cansados, con tantas cosas, con tantas actividades, con tantas despedidas, con tantas comidas, que finalmente casi llegamos sin aliento a la celebraci\u00f3n de la Navidad. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil!<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Creo que lo primero que podemos reflexionar hoy es que debemos aceptar que este mundo a veces alocado nos lleva por delante, que no sabemos c\u00f3mo salir de esta vor\u00e1gine en la cual vivimos, especialmente los que estamos en las ciudades. Seguramente los que viven en zonas rurales, en zonas donde no hay tanta ciudad, donde no hay tanto ruido, lo puedes vivir de otra manera, pero sea lo que sea, todos podemos tomar la decisi\u00f3n y tomar una decisi\u00f3n profunda, de poder apartarnos brevemente, poder, de alg\u00fan modo, disponernos de otra manera al silencio, a ese silencio que colm\u00f3 el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, de Jos\u00e9, de los grandes santos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ese silencio ensordecedor que envolvi\u00f3 el pesebre el d\u00eda en que naci\u00f3 nuestro Salvador. Bueno, de alg\u00fan modo tenemos que hacerlo. Todos podemos tomar la decisi\u00f3n de apartarnos brevemente. Incluso podemos tomar la decisi\u00f3n en familia. Si en nuestras familias existe mucho ruido, muchas cosas encendidas, muchos aparatos encendidos que nos aturden el coraz\u00f3n, probemos estos d\u00edas previos a la Navidad, hacer el esfuerzo de parar un poco, porque no vamos a poder cantar la grandeza del Se\u00f1or, como le sali\u00f3 a Mar\u00eda de su coraz\u00f3n ese d\u00eda, no vamos a poder estremecernos de gozo en Dios, nuestro Salvador, si estamos aturdidos por las cosas del mundo, si nos atrae la grandeza exterior y nos olvidamos que Dios mira con bondad la peque\u00f1ez de sus servidores, como mir\u00f3 el coraz\u00f3n de la Virgen.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00c9l no quiere que en esta Navidad le ofrezcamos grandes cosas sino que le ofrezcamos la peque\u00f1ez de nuestro coraz\u00f3n. Solo Mar\u00eda pudo ser llamada feliz por todas las generaciones. Solo en Mar\u00eda hubo grandes cosas en ella que hizo el Todopoderoso porque ella fue peque\u00f1a, ella fue humilde. Ella fue sencilla de coraz\u00f3n. Solo fue grande el nombre de Dios en ella, porque ella supo desaparecer.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ella recibi\u00f3 una gran misericordia y se extendi\u00f3 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, porque la misericordia lleg\u00f3 a nuestras vidas por medio de Mar\u00eda, porque la misericordia es Jes\u00fas y desciende sobre aquellos que lo temen, sobre aquellos que de alg\u00fan modo, descubren la presencia de Dios en este mundo que trata de taparlo, que trata de olvidarlo entre tanta b\u00fasqueda desesperada de una felicidad que en el fondo nunca llega a serlo. Dios despleg\u00f3 la fuerza de su brazo y dispers\u00f3 a los soberbios de coraz\u00f3n.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Derrib\u00f3 a los poderosos de su trono y elev\u00f3 a los humildes, cant\u00f3 la Virgen, porque Dios no se manifiesta en la soberbia. Dios no puede aparecer en corazones que creen que no necesitan nada, sino todo lo contrario. \u00c9l colma de bienes a los que est\u00e1n hambrientos de amor, a los que se reconocen necesitados. Y por eso despide a los ricos con las manos vac\u00edas, a los soberbios los despide con las manos vac\u00edas. Si nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de nosotros, lleno de nuestro ego, lleno de nuestra ira, de nuestro rencor, de nuestro ego\u00edsmo, \u00bfc\u00f3mo es posible que nazca Jes\u00fas en nuestro coraz\u00f3n?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Despoj\u00e9monos de todo aquello que no nos deja que el Se\u00f1or abrace nuestro coraz\u00f3n. Socorri\u00f3 a Israel, tambi\u00e9n cant\u00f3 la Virgen, su servidora, acord\u00e1ndose de su misericordia, como lo hab\u00eda prometido a nuestros padres. Dios cumple sus promesas, nos socorre, socorri\u00f3 Israel, su servidor, su pueblo, y te socorre a vos y a m\u00ed porque nos prometi\u00f3 que nos iba a salvar. De hecho, Dios ya nos salv\u00f3 por medio de su Hijo, solamente est\u00e1 esperando que vos y yo lo recibamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Que como Mar\u00eda permanezcamos sirviendo a los dem\u00e1s, entreg\u00e1ndonos a los dem\u00e1s, porque solo en la entrega, en el amor y en el servicio descubriremos que Jes\u00fas est\u00e1 entre nosotros y que quiere d\u00eda a d\u00eda ayudarnos a que vivamos como \u00c9l vivi\u00f3, d\u00e1ndonos con todo el coraz\u00f3n. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda dijo entonces: \u00abMi alma canta la grandeza del Se\u00f1or, y mi esp\u00edritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque el mir\u00f3 con bondad la peque\u00f1ez de su servidora. 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