{"id":7397,"date":"2026-01-03T00:00:46","date_gmt":"2026-01-03T03:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7397"},"modified":"2026-01-02T08:40:16","modified_gmt":"2026-01-02T11:40:16","slug":"feria-de-navidad-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-navidad-14\/","title":{"rendered":"Feria de Navidad"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7397-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/03-enero-audio-FeriaNavidad-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/03-enero-audio-FeriaNavidad-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/03-enero-audio-FeriaNavidad-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/03-enero-audio-FeriaNavidad-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Hijos m\u00edos: Si ustedes saben que \u00e9l es justo, sepan tambi\u00e9n que todo el que practica la justicia ha nacido de \u00c9l. \u00a1Miren c\u00f3mo nos am\u00f3 el Padre! Quiso que nos llam\u00e1ramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a \u00c9l. Queridos m\u00edos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todav\u00eda. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a \u00c9l, porque lo veremos tal cual es. El que tiene esta esperanza en \u00c9l, se purifica, as\u00ed como \u00c9l es puro. El que comete el pecado comete tambi\u00e9n la iniquidad, porque el pecado es la iniquidad. Pero ustedes saben que \u00c9l se manifest\u00f3 para quitar los pecados, y que \u00c9l no tiene pecado. El que permanece en \u00c9l, no peca, y el que peca no lo ha visto ni lo ha conocido.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra de Dios<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Continuamos reflexionando, meditando, conociendo un poco m<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1s la primera Carta del ap\u00f3stol san Juan, que <\/span><span class=\"cf1\">\u2013como ya lo dije en estos d<\/span><span class=\"cf0\">\u00edas<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 es la continuaci<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3n de alg\u00fan modo, la reafirmaci\u00f3n de ciertas verdades que Juan dej\u00f3 grabadas en su Evangelio, pero que despu\u00e9s, por las debilidades humanas, hubo que volver a decir, volver a repetir, porque las comunidades cristianas, las primeras <\/span><span class=\"cf1\">\u2013<\/span><span class=\"cf1\">record<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1<\/span><span class=\"cf1\">\u2013 tambi<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9n tuvieron los mismos problemas que tenemos nosotros hoy. Por eso, creo que nos hace bien. Y desde Algo del Evangelio, este proyecto de evangelizaci\u00f3n, intentaremos tambi\u00e9n en este a\u00f1o seguir distintos libros de la Palabra de Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El Evangelio siempre est\u00e1, pod\u00e9s buscarlo tambi\u00e9n en otro lado, pod\u00e9s escucharlo de otro sacerdote. Por eso quer\u00eda que nos centremos en esta \u00faltima semana de Navidad en estas palabras tan lindas. As\u00ed empieza Juan hoy: \u00abHijos m\u00edos\u00bb, as\u00ed llama a los fieles de su comunidad: \u00abHijos m\u00edos\u00bb. Un coraz\u00f3n de padre, un ap\u00f3stol que quiere transmitir la verdad de Jes\u00fas <\/span><span class=\"cf1\">\u2013la misma que <\/span><span class=\"cf0\">\u00c9l recibi\u00f3<\/span><span class=\"cf1\">\u2013, la revelaci<\/span><span class=\"cf0\">\u00f3n, esa gracia inmensa que recibi\u00f3 este ap\u00f3stol para transmitir la verdad. Esa es la tarea de los pastores: transmitir la verdad, que aunque a veces duela, aunque a veces no nos guste tanto es la misi\u00f3n de aquel que evangeliza. Y este padre de comunidades, Juan el Evangelista, dice algo hoy que creo que nos llena de consuelo: \u00ab\u00a1Miren c\u00f3mo nos am\u00f3 el Padre!\u00bb. \u00a1Miremos c\u00f3mo nos ama el Padre!<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Muchas veces por nuestro olvido, por nuestra tibieza, terminamos dejando de lado una de las verdades esenciales de nuestra fe, \u00bfy cu\u00e1l es? \u00a1Cu\u00e1nto nos am\u00f3 el Padre! \u00abTanto nos am\u00f3 el Padre, que envi\u00f3 a su Hijo \u00fanico al mundo\u00bb, para que conoci\u00e9ramos la verdad, para que conoci\u00e9ramos el rostro de \u00c9l, para que a trav\u00e9s del Hijo conozcamos al Padre. Entre Jes\u00fas y el Padre se da una asimilaci\u00f3n perfecta, un espejo perfecto para que conozcamos al Padre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Viste cuando alguien ama mucho a alguien, cuando un amigo, una amiga son verdaderamente amigos <\/span><span class=\"cf1\">\u2013valga la redundancia\u2013 y tanto se conocen, tanto se aman, que hasta de alg<\/span><span class=\"cf0\">\u00fan modo se parecen; viste cuando un hijo ama mucho a su padre y busca, de alg\u00fan modo, imitarlo, finalmente se van asimilando tanto que se parecen, y no me refiero al aspecto exterior, sino al interior. Bueno, imaginemos esta verdad, c\u00f3mo se da entre Jes\u00fas y el Padre; se da de manera plena y perfecta. Por eso mirando al Hijo, miramos al Padre: \u00abQuien me ve a m\u00ed, ve al Padre\u00bb. Por eso cuando escuchamos la Palabra de Dios, cuando nos compenetramos con ella, cuando asimilamos sus palabras, nosotros tambi\u00e9n nos vamos transformando en verdaderos hijos. \u00abQuiso que nos llam\u00e1ramos hijos de Dios, dice san Juan, y nosotros lo somos realmente. Somos hijos de Dios, pero lo que seremos todav\u00eda no se ha manifestado\u00bb. En la medida que vivamos la Palabra de Dios, en la medida que amemos como el Hijo ama, o sea, como el Padre quiso que \u00c9l ame y como \u00c9l cumpli\u00f3 su voluntad hasta el final; en la medida que logremos este camino, y lo vamos logrando, gracias a la gracia de Dios <\/span><span class=\"cf1\">\u2013valga la redundancia\u2013, nos vamos pareciendo cada vez m<\/span><span class=\"cf0\">\u00e1s al Hijo, que es Jes\u00fas. \u00abDesde ahora, dice san Juan, somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado\u00bb; se manifestar\u00e1 cuando estemos cara a cara.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Mientras tanto, aqu\u00ed, en la vida, siempre encontramos una gran distancia entre lo que somos y en el fondo debemos ser. Porque el somos significa la semilla de la divinidad que est\u00e1 grabada en nuestra interioridad, en nuestra alma, pero nuestras actitudes no siempre se condicen con esa verdad profunda. Y por eso tenemos que seguir siendo hijos cada d\u00eda. Hoy seamos un poco m\u00e1s hijos, \u00bfy c\u00f3mo seremos m\u00e1s hijos de Dios? Viviendo lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3. Viviendo este mandamiento nuevo, pero que en realidad no es nuevo, tambi\u00e9n dice san Juan: el mandamiento del amor, amando a los hermanos como \u00c9l los ama. Por eso volvemos al mensaje anterior de la Carta: \u00abEl que dice que ama a Dios, pero no ama a sus hermanos, es un mentiroso\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La verdadera prueba de que tenemos fe, de que creemos en Jes\u00fas, de que somos hijos de Dios, es que miremos a los que tenemos alrededor como hermanos, jam\u00e1s como enemigos. Tenemos que restaurar en nuestro coraz\u00f3n la verdadera imagen que sembr\u00f3 el Creador en nuestras almas, el ser hijos y hermanos, a semejanza de \u00c9l. Pongamos la esperanza en \u00c9l. Pongamos nuestra fuerza en que, si contemplamos al Hijo, aun cuando pequemos, aun cuando caigamos, \u00c9l nos perdonar\u00e1 y nos restaurar\u00e1, y \u00c9l manifestar\u00e1 su poder en nuestras vidas d\u00e1ndonos la fuerza para amar como \u00c9l nos ama.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hijos m\u00edos: Si ustedes saben que \u00e9l es justo, sepan tambi\u00e9n que todo el que practica la justicia ha nacido de \u00c9l. \u00a1Miren c\u00f3mo nos am\u00f3 el Padre! Quiso que nos llam\u00e1ramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a \u00c9l. 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