{"id":7419,"date":"2026-01-07T00:00:35","date_gmt":"2026-01-07T03:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7419"},"modified":"2026-01-05T07:05:53","modified_gmt":"2026-01-05T10:05:53","slug":"feria-de-navidad-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-navidad-16\/","title":{"rendered":"Feria de Navidad"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7419-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/07-enero-audio-FeriaNavidad-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/07-enero-audio-FeriaNavidad-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/07-enero-audio-FeriaNavidad-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/07-enero-audio-FeriaNavidad-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Hijos m\u00edos: Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad. Y sabiendo que \u00c9l nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya poseemos lo que le hemos pedido.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">El que ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, que ore y le dar\u00e1 la Vida. Me refiero a los que cometen pecados que no conducen a la muerte, porque hay un pecado que lleva a la muerte; por este no les pido que oren. Aunque toda maldad es pecado, no todo pecado lleva a la muerte.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Sabemos que el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y el Maligno no le puede hacer nada. Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero est\u00e1 bajo el poder del Maligno. Y sabemos tambi\u00e9n que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero; y nosotros permanecemos en el que es Verdadero, en su Hijo Jesucristo. \u00c9l es el Dios verdadero y la Vida eterna. Hijitos m\u00edos, cu\u00eddense de los \u00eddolos&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra de Dios<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Qu\u00e9 bueno es escuchar, una vez m\u00e1s, que \u00abtenemos que tener plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad\u00bb. As\u00ed empieza hoy este texto de la Primera Carta del Ap\u00f3stol san Juan, pero podr\u00edamos hacerlo pregunta: \u00bfTenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad? O tambi\u00e9n podr\u00edamos cambiar la pregunta: \u00bfPedimos cosas a Dios para hacer su voluntad, para conformar nuestra voluntad a la de \u00e9l? \u00bfO pedimos simplemente las cosas que se nos ocurren pedir y creemos que necesitamos?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Cuando vamos creciendo en la fe, cuando vamos caminando cada vez m\u00e1s de la mano de Jes\u00fas, ya no pedimos tanto lo que se nos ocurre, lo que pensamos que necesitamos, sino que vamos aprendiendo a pedir siempre solo aquello que nos acerca a la voluntad del Padre. De hecho, es lo que rezamos cada d\u00eda en el Padrenuestro: \u00abQue se haga tu voluntad, en la tierra como en el cielo\u00bb. \u00a1Se\u00f1or, que se haga tu voluntad en mi vida y en la de los que m\u00e1s quiero! \u00a1Que se haga tu voluntad en la iglesia! \u00c9l nos escucha en todo lo que pedimos, y por eso el que tiene fe y pide aquello que Dios quiere para la vida de cada uno, ya posee lo que ha pedido.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La fe nos hace experimentar de antemano la dulzura y el gozo del cielo. La fe ya nos da algo que de alg\u00fan modo poseemos en el coraz\u00f3n y por eso tenemos esa confianza. La fe nos conduce a la esperanza, la fe pone en nuestro coraz\u00f3n la Vida eterna. \u00a1Qu\u00e9 bueno es tambi\u00e9n saber y volver a decir esto que dice san Juan!: \u00abQue el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero\u00bb. Cu\u00e1ntas veces nos perdemos en esta vida con cosas que finalmente, con el tiempo, nos damos cuenta que no tienen sentido. Cu\u00e1ntas veces hemos acudido a soluciones de nuestros problemas, de nuestras angustias, de nuestras tristezas, a lugares donde finalmente no hemos encontrado la verdad de Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1Volvamos a Jes\u00fas! \u00a1Volvamos a mirar a Jes\u00fas! \u00c9l es el Verdadero, \u00e9l es el Hijo de Dios, \u00e9l es la Vida eterna. Por eso nos tenemos que cuidar de toda clase de idolatr\u00eda, la idolatr\u00eda que nos hace cambiar la imagen de Dios por cualquier otra cosa, la idolatr\u00eda que muchas veces reemplaza la bella y maravillosa figura y rostro de Cristo por \u00eddolos fabricados por nuestras manos, por ideolog\u00edas, por seudo-religiones que nos atraen, por el dinero, por el placer, por tantas cosas en esta vida que se trasforman en nuestros \u00eddolos. Siempre estar\u00e1 al acecho en nuestro coraz\u00f3n el deseo de fabricarnos un Dios a nuestra medida; un Dios que, en definitiva, no nos pide cambiar, sino que nos invita a mantenernos en donde estamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00a1No, ese no es el Dios cristiano! El Dios que nos vino a mostrar Jes\u00fas, es el Dios que nos ama, que nos am\u00f3 primero, que entreg\u00f3 su vida, pero al mismo tiempo quiere que seamos santos y no pequemos, que nos alejemos de toda clase de pecado, que recemos por aquellos que caen en pecado y que ayudemos con nuestra oraci\u00f3n a extirpar el pecado de este mundo que siempre nos acecha, que siempre nos atormentar\u00e1 cuando no sabemos acudir a Jes\u00fas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Volvamos una vez m\u00e1s a afirmar nuestra fe en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, que vino a nuestra vida a salvarnos de todo pecado, a mostrarnos el camino del bien, a mostrarnos la belleza de la verdad, a ense\u00f1arnos a vivir esta vida llenos de gracia y de vida eterna. \u00a1Volvamos a confiar en Jes\u00fas!, y pid\u00e1mosle que se haga su voluntad en nuestra vida. Pidamos sabiendo que lo que pedimos \u00e9l nos lo conceder\u00e1, como dec\u00eda el mismo Jes\u00fas: \u00abSi un padre escucha a su hijo pedirle un pedazo de pan, \u00bfle va a dar una piedra?\u00bb. Si nosotros le pedimos al Padre por medio de Jes\u00fas que nos d\u00e9 el Esp\u00edritu Santo, que nos d\u00e9 esa inteligencia y sabidur\u00eda para saber hacer a cada instante su voluntad, \u00bfcreemos que no nos lo conceder\u00e1?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Roguemos al Se\u00f1or que nos conceda esta fe pura y sencilla, esa fe que nos lleva siempre a abrazarnos a su voluntad, por m\u00e1s que muchas veces no la comprendamos.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hijos m\u00edos: Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad. Y sabiendo que \u00c9l nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya poseemos lo que le hemos pedido. El que ve a su hermano cometer un pecado que no lleva a la muerte, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7420,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-7419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7419"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7423,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7419\/revisions\/7423"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}