{"id":7469,"date":"2026-01-15T00:00:15","date_gmt":"2026-01-15T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7469"},"modified":"2026-01-14T09:50:51","modified_gmt":"2026-01-14T12:50:51","slug":"i-jueves-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-jueves-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"I Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7469-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/15-enero-audio-I-JuevesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/15-enero-audio-I-JuevesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/15-enero-audio-I-JuevesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/15-enero-audio-I-JuevesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Se acerc\u00f3 a Jes\u00fas un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: \u00abSi quieres, puedes purificarme\u00bb. Jes\u00fas, conmovido, extendi\u00f3 la mano y lo toc\u00f3, diciendo: \u00abLo quiero, queda purificado.\u00bb En seguida la lepra desapareci\u00f3 y qued\u00f3 purificado.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas lo despidi\u00f3, advirti\u00e9ndole severamente: \u00abNo le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificaci\u00f3n la ofrenda que orden\u00f3 Mois\u00e9s, para que les sirva de testimonio\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Sin embargo, apenas se fue, empez\u00f3 a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jes\u00fas ya no pod\u00eda entrar p\u00fablicamente en ninguna ciudad, sino que deb\u00eda quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acud\u00edan a \u00c9l de todas partes.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfExperimentaste alguna vez esa linda sensaci\u00f3n de lograr cambiar algo importante en tu vida, de proponerte dejar de lado algo y lograrlo, de ponerte una meta sencilla y alcanzarla, de abandonar una actitud o de adquirir otra, de abandonar un pensamiento, un sentimiento y reemplazarlo por algo mejor? No es imposible, hay que querer y pedir, se puede cambiar y creer, se puede creer que es posible cambiar. Si todos crey\u00e9ramos que es posible dejar de lado el ego\u00edsmo, la avaricia, la pereza, la soberbia, el orgullo y todo lo que nos a\u00edsla de los dem\u00e1s, este mundo ser\u00eda tan distinto, ser\u00eda mucho m\u00e1s lindo todav\u00eda.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero hay un primer paso que debemos dar antes de proponernos cambiar. Cambiamos en la medida en que nos damos cuenta de que tenemos algo para cambiar, ese es el gran problema, mientras tanto andamos en la ceguera, en la ignorancia, mientras tanto no nos damos cuenta. Por eso el primer paso del que quiere cambiar algo en su vida es darse cuenta de que tiene algo para cambiar, de que algo le falta o algo le sobra, de que tiene alguna debilidad, de que tiene algo para mejorar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfVos y yo tenemos algo para cambiar y creer? \u00bfVos y yo tenemos algo en lo que podemos volver a creer y confiar para poder cambiar? Yo muchas cosas, much\u00edsimas. Siempre ayuda a salir, salir de uno mismo. Salir, por ejemplo, de misi\u00f3n ayuda much\u00edsimo a darse cuenta de que solo saliendo de uno mismo uno descubre lo que nos falta para creer y cambiar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solo reconociendo que nuestra vida es un \u00absalir\u00bb, como dec\u00eda Jes\u00fas ayer: \u00abPorque para eso he salido\u00bb, vamos experimentando que vamos en camino, pero siempre de alg\u00fan modo nos falta algo, siempre podemos m\u00e1s, siempre se puede cambiar y creer. Estar con personas, escucharla y darse cuenta de los sufrimientos ajenos nos despierta del letargo en el que sin querer vivimos cuando nos acostumbramos a la rutina. Bueno, pero esa misi\u00f3n est\u00e1 muy cerca nuestro, no hay que irse muy lejos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso quiero quedarme, quiero que nos quedemos, con algo lindo del Evangelio de hoy: la \u00abdesobediencia\u00bb del leproso. Es un gran hombre, para m\u00ed este leproso es un grande. Adem\u00e1s, si uno se pone a pensar, la petici\u00f3n de Jes\u00fas, aunque ten\u00eda un sentido profundo para \u00e9l y de eso algo hablamos ayer, en realidad es como una iron\u00eda, por decirlo de alguna manera, muy imposible. \u00bfC\u00f3mo Jes\u00fas va a pretender que ese hombre despu\u00e9s de ser curado de la enfermedad m\u00e1s horrible se quede callado como si nada hubiese pasado? Imposible. Casi imposible. Por eso para m\u00ed es unas de esas desobediencias que uno se animar\u00eda a llamar \u00abpiadosa desobediencia\u00bb o \u00abdesobediencia piadosa\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La \u00abdesobediencia piadosa del leproso es casi una consecuencia l\u00f3gica de alguien que se siente amado, de alguien que recibe un don tan grande. \u00bfC\u00f3mo es posible callar despu\u00e9s de recibir semejante alegr\u00eda? Las alegr\u00edas son para contarlas, las alegr\u00edas no son completas si no se comparten, si no se cuentan. Adem\u00e1s, ese hombre curado, aunque hubiese obedecido, jam\u00e1s hubiese podido ocultar su curaci\u00f3n, se le habr\u00eda notado sin que lo diga. Es lo que nos pasa cuando Jes\u00fas pasa por nuestras vidas y nos cura, nos sana, nos libera de algo, nos purifica. Es imposible que los dem\u00e1s no se den cuenta, es m\u00e1s, no hace falta ni decirlo, porque nos cambia la cara, ya nadie nos ve igual.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso anim\u00e9monos a decirle a Jes\u00fas: \u00abSi quer\u00e9s, si quieres, puedes purificarme\u00bb. \u00abSi quer\u00e9s, Jes\u00fas s\u00e1came eso que tanto me atormenta, me molesta, lib\u00e9rame de eso que tanto me oprime y me hace esconderme. No te busco solo por eso, pero lo necesito para estar mejor, para amarme m\u00e1s, para amarme mejor, para entregarme m\u00e1s a los dem\u00e1s. Si quer\u00e9s, te lo pido casi con temor, con humildad\u2026 Si quer\u00e9s, si es tu voluntad, si consider\u00e1s que es mejor para mi vida, lo recibir\u00e9 con alegr\u00eda\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Que hoy se nos conceda la gracia que necesitamos, que podamos escuchar de labios de Jes\u00fas: \u00abLo quiero, quedas purificado\u00bb. Lo quiero, quiero purificarte y quitarte esa lepra que te deforma el coraz\u00f3n y no te deja vivir en paz.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Si \u00e9l nos lo concede, no nos quedar\u00e1 otro camino que el de la \u00abdesobediencia piadosa\u00bb, imitar la desobediencia del leproso curado, y salir a contarle a todo el mundo, a todos los que nos conocen, de que Jes\u00fas nos devolvi\u00f3 la alegr\u00eda y que las alegr\u00edas son para divulgarlas, por m\u00e1s que a \u00e9l no le guste que lo busquen solo por eso, pero bueno, por algo se empieza.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Creamos que Jes\u00fas nos puede cambiar y ayudarnos a creer cada d\u00eda m\u00e1s. El primer paso para cambiar es darnos cuenta de que Jes\u00fas algo nos tiene que dar, de algo nos tiene que purificar: \u00abSe\u00f1or, si quieres, hoy puedes purificarnos\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acerc\u00f3 a Jes\u00fas un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: \u00abSi quieres, puedes purificarme\u00bb. Jes\u00fas, conmovido, extendi\u00f3 la mano y lo toc\u00f3, diciendo: \u00abLo quiero, queda purificado.\u00bb En seguida la lepra desapareci\u00f3 y qued\u00f3 purificado. Jes\u00fas lo despidi\u00f3, advirti\u00e9ndole severamente: \u00abNo le digas nada a nadie, pero ve a presentarte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7470,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-7469","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marcos","tag-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7469"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7473,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7469\/revisions\/7473"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}