{"id":7479,"date":"2026-01-17T00:00:34","date_gmt":"2026-01-17T03:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7479"},"modified":"2026-01-16T08:37:49","modified_gmt":"2026-01-16T11:37:49","slug":"i-sabado-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-sabado-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"I S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7479-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17-enero-audio-I-SabadoDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17-enero-audio-I-SabadoDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17-enero-audio-I-SabadoDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/17-enero-audio-I-SabadoDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas sali\u00f3 nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acud\u00eda all\u00ed, y \u00e9l les ense\u00f1aba. Al pasar vio a Lev\u00ed, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudaci\u00f3n de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Mientras Jes\u00fas estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con \u00e9l y sus disc\u00edpulos; porque eran muchos los que lo segu\u00edan. Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que com\u00eda con pecadores y publicanos, dec\u00edan a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 come con publicanos y pecadores?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Jes\u00fas, que hab\u00eda o\u00eddo, les dijo: \u00abNo son los sanos los que tienen necesidad del m\u00e9dico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abNo son los sanos los que tienen necesidad del m\u00e9dico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores\u00bb. Buen s\u00e1bado. Espero que empieces un lindo s\u00e1bado, un s\u00e1bado en el que tambi\u00e9n vos y yo podemos volver a escuchar la Palabra de Dios. Podemos volver a escuchar el mensaje de salvaci\u00f3n que Jes\u00fas nos quiere dar a cada uno de nosotros, a esta humanidad herida, a esta humanidad enferma, de la que vos y yo tambi\u00e9n participamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso, qu\u00e9 lindo es empezar este s\u00e1bado escuchando una vez m\u00e1s esta frase, que nos tiene que calar en el coraz\u00f3n, nos tiene que llenar de gozo y de esperanza: \u00abNo son los sanos los que tienen necesidad del m\u00e9dico, sino los enfermos\u00bb. Vos y yo, \u00bfcu\u00e1ndo vamos al m\u00e9dico? \u00bfCu\u00e1ndo acudimos a aquel que creemos que nos puede sanar? Cuando estamos enfermos claramente. Y, de hecho, muchas veces por ah\u00ed nos arrepentimos de no haber ido antes al m\u00e9dico cuando nos sent\u00edamos bien, para hacernos un chequeo, para ver si est\u00e1bamos sanos, y a veces la enfermedad avanz\u00f3. Pero finalmente lo claro es esto, que vamos al m\u00e9dico, tarde o temprano, cuando estamos enfermos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Bueno, qu\u00e9 bueno es volver a escuchar que Jes\u00fas vino para sanar las enfermedades de nuestras almas, de nuestros corazones, que est\u00e1n heridas por el pecado, que est\u00e1n heridas porque hemos nacido fallados de f\u00e1brica. Somos productos que hemos venido con alguna falla en el coraz\u00f3n. Nos cuesta amar, nos cuesta inclinarnos hac\u00eda el bien cada momento, cada d\u00eda, en cada instante. Y por eso es una lucha interior constante, para liberarnos definitivamente de aquello que nos ata, de aquello que no nos deja ser lo que Dios so\u00f1\u00f3 para nosotros. Por eso, Algo del Evangelio de hoy, una vez m\u00e1s, siempre es una buena noticia.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algo del Evangelio de hoy nos muestra que Jes\u00fas sali\u00f3 nuevamente a la orilla del mar. Toda una imagen de lo que hace su presencia en este mundo, en este mundo que es como el mar: una gran inmensidad, una gran masa de agua, llena de dificultades, llena de misterios, de situaciones que a veces no nos dejan estar en paz. Bueno, Jes\u00fas se acerc\u00f3 a la orilla del mar, de tu vida y de la m\u00eda. Jes\u00fas se acerc\u00f3 a la orilla del mar de la humanidad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por eso toda la gente acud\u00eda all\u00ed y \u00e9l les ense\u00f1aba. As\u00ed es Jes\u00fas. Vino fundamentalmente a que podamos escucharlo, que podamos aprender de lo que \u00e9l nos quiere decir, que podamos aprender a amar, que veamos realmente c\u00f3mo se es Hijo de Dios, c\u00f3mo se vive para ser Hijo de Dios. Nosotros, vos y yo, no siempre nos equivocamos porque somos malos; no siempre tomamos caminos errados porque queremos tener mala intenci\u00f3n o queremos hacer el mal a los dem\u00e1s, sino que muchas veces erramos el camino por necios, por no saber escuchar, por creernos que nuestro camino era el mejor, por confiar excesivamente en nuestra inteligencia, en nuestro modo de pensar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y por eso, qu\u00e9 bueno es volver a escuchar que Jes\u00fas nos ense\u00f1a ahora, a vos y a m\u00ed, mientras estamos escuchando su Palabra, y cada d\u00eda nos ense\u00f1a. Cu\u00e1ntas son las personas que escriben Algo del Evangelio para decir: \u00abPadre, ahora veo las cosas de otra manera. La Palabra de Dios me abri\u00f3 el coraz\u00f3n y me abri\u00f3 la mente. Ahora pienso de otra manera\u00bb. Bueno, a eso tenemos que tender, tenemos que animarnos a seguir aprendiendo, cada d\u00eda m\u00e1s. No bajes los brazos, no pienses que ya est\u00e1, no te creas que ya sabes todo. Una vez m\u00e1s tenemos que volver a decirle al Se\u00f1or: \u00abEnse\u00f1\u00e1, segu\u00ed habl\u00e1ndome al coraz\u00f3n. Lo necesito porque mi coraz\u00f3n se desv\u00eda f\u00e1cilmente\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Otra cosa linda del Evangelio de hoy es que Jes\u00fas en medio de esa multitud llam\u00f3 a Lev\u00ed, vio pasar a Lev\u00ed. Nos ve pasar, a vos y a m\u00ed, en medio de la multitud, pero nos llama personalmente, nos llama al coraz\u00f3n, nos grita al coraz\u00f3n y nos dice: \u00abSeguime, dej\u00e1 eso que est\u00e1s haciendo. Dej\u00e1 de meterte tanto en las cosas de este mundo que te aturden y no te dejan vivir en paz. Seguime, no me importa lo que hayas hecho, no me importa tu pasado.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Yo te quiero hacer santo, yo quiero que me sigas para que realmente puedas hacer algo importante en esta vida; y no importante para este mundo, sino importante para m\u00ed\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Vos y yo tambi\u00e9n somos Lev\u00ed. Vos y yo tambi\u00e9n a veces estamos en la mesa de recaudaci\u00f3n de impuestos buscando nuestra propia voluntad, nuestro propio inter\u00e9s, buscando ser alguien para los dem\u00e1s, buscando llenarnos de cosas. Por eso, dejemos todo hoy y sig\u00e1moslo, como hizo Lev\u00ed, que se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3. Y junto con \u00e9l, arrastr\u00f3 a otros enfermos, porque Lev\u00ed, vos y yo tambi\u00e9n estamos enfermos, enfermos de nuestras propias b\u00fasquedas, de nuestros proyectos que nos atan, de nuestros pensamientos, de nuestros pecados, de nuestras debilidades.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y por eso, cuando los dem\u00e1s ven que nosotros podemos cambiar, bueno, finalmente los dem\u00e1s tambi\u00e9n se animan a cambiar. Y por eso lo criticaban a Jes\u00fas y por eso lo seguir\u00e1n criticando, porque \u00e9l sigue haciendo lo mismo, sigue llam\u00e1ndonos, sigue sanando a los enfermos <\/span><span class=\"cf1\">\u2013que somos vos y yo\u2013, sigue siendo el m<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9dico de nuestra vida. \u00a1Qu\u00e9 buena noticia! \u00a1Qu\u00e9 gracia tan grande hemos recibido!<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">No desaprovechemos esta llamada, y una vez m\u00e1s dejemos lo que estamos haciendo y sigamos a Jes\u00fas, que es lo mejor que nos puede pasar en esta vida.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas sali\u00f3 nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acud\u00eda all\u00ed, y \u00e9l les ense\u00f1aba. Al pasar vio a Lev\u00ed, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudaci\u00f3n de impuestos, y le dijo: \u00abS\u00edgueme.\u00bb El se levant\u00f3 y lo sigui\u00f3. 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