{"id":7494,"date":"2026-01-20T00:00:31","date_gmt":"2026-01-20T03:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7494"},"modified":"2026-01-19T07:59:03","modified_gmt":"2026-01-19T10:59:03","slug":"ii-martes-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-martes-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"II Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7494-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/20-enero-audio-II-MartesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/20-enero-audio-II-MartesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/20-enero-audio-II-MartesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/20-enero-audio-II-MartesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un s\u00e1bado en que Jes\u00fas atravesaba unos sembrados, sus disc\u00edpulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: \u00ab\u00a1Mira! \u00bfPor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfUstedes no han le\u00eddo nunca lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus compa\u00f1eros se vieron obligados por el hambre, c\u00f3mo entr\u00f3 en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comi\u00f3 y dio a sus compa\u00f1eros los panes de la ofrenda, que s\u00f3lo pueden comer los sacerdotes?\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Y agreg\u00f3: \u00abEl s\u00e1bado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el s\u00e1bado. De manera que el Hijo del hombre es due\u00f1o tambi\u00e9n del s\u00e1bado\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Saber descubrir a Jes\u00fas, cuando es se\u00f1alado por otros, como Juan Bautista, no es tarea f\u00e1cil. Hay que ser humildes para dejar que a trav\u00e9s de otros podamos descubrir su amor en nuestras vidas. Nos gusta a veces \u00abcortarnos\u00bb solos, o bien \u00abidolatrar\u00bb a los que nos se\u00f1alan a Jes\u00fas, creer que son ellos los mes\u00edas. Ni una cosa ni la otra.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Muchas veces se escucha decir por ah\u00ed, o incluso nos dicen a nosotros, los sacerdotes: \u00abYo no creo en los sacerdotes\u00bb. Y me gusta responderles: \u00abYo tampoco. Yo creo en Jes\u00fas\u00bb. S\u00e9 que por ah\u00ed te sorprende la respuesta, hasta te puede llegar a escandalizar. Pero quiero que me entiendas lo que quiero decir. No creemos en Jes\u00fas por aquel que lo \u00abse\u00f1ala\u00bb, por su credibilidad, sino que creemos en \u00e9l por \u00e9l mismo, por ser quien es, por reconocerlo como Hijo de Dios. Si fuera por nosotros, si fuera por los que lo \u00abse\u00f1alamos\u00bb, si fuera \u00fanicamente por nuestra credibilidad, bueno, ser\u00edan muy pocos los capacitados para se\u00f1alar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solamente los santos de los santos. Por eso la credibilidad de la Iglesia, la m\u00eda y la tuya porque somos todos la Iglesia, no est\u00e1 dada \u00fanicamente por lo buena que podemos ser, por lo bueno que es la Iglesia, sino por lo bueno que es Jes\u00fas. \u00c9l es cre\u00edble, Jes\u00fas es el sost\u00e9n y la raz\u00f3n de nuestra fe. Por supuesto que en la medida que m\u00e1s nos acercamos a \u00e9l, en la medida que m\u00e1s fieles somos a su voluntad, a su amor, m\u00e1s factible ser\u00e1 que los dem\u00e1s nos crean y crean en la verdad que anunciamos. Pero al mismo tiempo en la medida en que m\u00e1s amamos a Jes\u00fas, m\u00e1s creemos en \u00e9l, menos importante es qui\u00e9n es el que nos \u00abse\u00f1ala\u00bb, solo es un medio.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y nada m\u00e1s que eso. Cuando tenemos bien claro esta verdad, nada ni nadie pueden separarnos del amor de Jes\u00fas. Aunque te decepciones de un sacerdote, te decepciones de m\u00ed, te decepciones de tu catequista, de quien sea, si realmente te quedaste con Jes\u00fas, nada te apartar\u00e1 de \u00e9l y, al mismo tiempo, nunca dejar\u00e1s que los dem\u00e1s te vean como un Mes\u00edas, sino simplemente como un mediador, que incluso puede equivocarse, y mucho.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algo del Evangelio de hoy nos muestra otra vez un \u00abse\u00f1alar\u00bb distinto al de Juan el Bautista, un modo de se\u00f1alar que no es para edificar, para mostrar la bondad, sino para juzgar. \u00ab\u00a1Mira! \u00bfPor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb. Es el \u00abse\u00f1alar\u00bb acusador. Es el se\u00f1alar infantil, ani\u00f1ado, inmaduro, que se regocija de mostrar lo que el otro est\u00e1 haciendo mal. \u00a1Cu\u00e1nto hay de esto en nuestros corazones a veces! \u00a1Cu\u00e1nto hay de esto incluso en los hijos de la Iglesia! \u00a1Cu\u00e1nto hay de esto entre hermanos! La Iglesia da para todo, porque est\u00e1 formada por seres humanos, da para lo mejor y tambi\u00e9n para lo peor, porque es santa y pecadora.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">A veces me maravillo del tiempo que pierden ciertos personajes dentro de la Iglesia o sectores, pero no hay que generalizar, ciertas personas, ciertas espiritualidades, ciertos modos de vivir la fe, esos que les encanta \u00ablevantar el dedo\u00bb acusador para encontrar el error, la debilidad, y tantas cosas m\u00e1s en los otros, mientras la realidad nos pasa por encima a todos, mientras tanta gente necesita otra cosa, mientras miles de personas necesitan de Jes\u00fas, de un Jes\u00fas Cordero, que abraza y perdona, que no juzga ni condena. Muchos se justifican diciendo que est\u00e1n buscando la verdad, que hay que anunciar la verdad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00abHay que buscar y decir la verdad, hay que corregir cuando se ve algo mal\u00bb, dicen con mucha seguridad. Y me pregunto\u2026 \u00bfde d\u00f3nde sacan tiempo para elaborar hasta p\u00e1ginas de internet, blogs, escritos, videos de todo tipo y color, para marcar los errores de todo el mundo, mientras el mismo Evangelio muestra que no hay nada peor que \u00abse\u00f1alar\u00bb los errores de los otros y que el due\u00f1o de la ley es Jes\u00fas, y que la ley est\u00e1 al servicio del hombre y no para condenar? No s\u00e9 c\u00f3mo tienen tanto tiempo para esas cosas. A veces me parece incre\u00edble.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La ley dada por Dios es para salvar y sanar, no para condenar y se\u00f1alar. Ahora, que haya personas, como vos y yo, que no la viven en su plenitud no es ninguna novedad, ni vos ni yo somos santos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Mientras el mundo siga siendo mundo, no alcanzaremos la plenitud, no amaremos como \u00e9l quiere que amemos. Podremos hacer todo lo posible, pero no podremos ser perfectos. El que \u00abse\u00f1ala\u00bb y critica, el que tiene tiempo para juzgar y le resta tiempo a la posibilidad de amar, es porque todav\u00eda no descubri\u00f3 al verdadero Jes\u00fas, a ese que se\u00f1al\u00f3 Juan el Bautista. Todav\u00eda conoce muy poco de \u00e9l, aunque se sepa el Catecismo y toda la teolog\u00eda de memoria.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Conocer\u00e1 algo de lo que le dijeron de \u00e9l, \u00abtocar\u00e1 de o\u00eddo\u00bb, como se dice, conocer\u00e1 una doctrina, una \u00e9tica, un manualcito para ser cristiano, pero no es cristiano de verdad. No se dej\u00f3 empapar todav\u00eda de la Palabra de Dios. No hay que confundir verdad con ser implacables. Decir la verdad no quiere decir ser fariseos y se\u00f1aladores de los errores ajenos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por otro lado, no hay que confundir misericordia con relativismo, es verdad. Tener misericordia no es que nos d\u00e9 lo mismo todo. Amor y verdad, verdad y amor. Amor con verdad, verdad con amor, como nos ense\u00f1aba nuestro papa Benedicto XVI. Todos tenemos un fariseo dentro del coraz\u00f3n, cuidado, siempre queriendo aparecer.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solo mirando a Jes\u00fas, viendo sus actitudes, escuchando sus palabras, dej\u00e1ndonos perdonar, podremos aprender a no \u00abse\u00f1alar\u00bb a los dem\u00e1s para destruirlos, sino siempre para construir y amar. Pidamos con amor que nos libre de este pecado, que no nos deje caer en esa tentaci\u00f3n tan tentadora.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un s\u00e1bado en que Jes\u00fas atravesaba unos sembrados, sus disc\u00edpulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. 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