{"id":7557,"date":"2026-02-01T00:00:47","date_gmt":"2026-02-01T03:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7557"},"modified":"2026-01-31T14:06:17","modified_gmt":"2026-01-31T17:06:17","slug":"iv-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"IV Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7557-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/01-febrero-audio-IV-DomingoDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/01-febrero-audio-IV-DomingoDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/01-febrero-audio-IV-DomingoDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/01-febrero-audio-IV-DomingoDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Segu\u00edan a Jes\u00fas grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Dec\u00e1polis, de Jerusal\u00e9n, de Judea y de la Transjordania.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Al ver a la multitud, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00c9l. Entonces tom\u00f3 la palabra y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles, diciendo:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">\u00abFelices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.<br \/>\nFelices los afligidos, porque ser\u00e1n consolados.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices los pacientes, porque recibir\u00e1n la tierra en herencia.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser\u00e1n saciados.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices los misericordiosos, porque obtendr\u00e1n misericordia.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices los que tienen el coraz\u00f3n puro, porque ver\u00e1n a Dios.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices los que trabajan por la paz, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de m\u00ed.<br \/>\n<\/span><span class=\"cf0\">Al\u00e9grense y regoc\u00edjense entonces, porque ustedes tendr\u00e1n una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf1\">Este es un domingo en donde se nos invita a la felicidad, a la bienaventuranza, a pensar qu<\/span><span class=\"cf0\">\u00e9 significa eso para nosotros, esa palabra tan usada, pero muchas veces tan mal usada y tan deseada por todos. En realidad, no la palabra en s\u00ed, sino lo que significa.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Nunca olvidar\u00e9 y cada vez que escucho este Evangelio cuando tuve la gracia de esta en ese monte, en ese lugar donde Jes\u00fas proclam\u00f3 el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y de donde salieron de su boca estas palabras maravillosas, llenas de esp\u00edritu y de verdad que permanecen y atraviesan todos los tiempos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas sabe lo que necesitamos, Jes\u00fas conoce nuestro coraz\u00f3n y desde ese monte, ese d\u00eda parado ante una multitud, proclam\u00f3 estas palabras que quedar\u00e1n para siempre en la memoria de la comunidad de la Iglesia y que tienen que seguir permaneciendo en tu coraz\u00f3n y en el m\u00edo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Dec\u00edamos que es el domingo donde se nos invita a la felicidad, por supuesto no a la felicidad que se f\u00e1brica desde afuera. Imag\u00ednate que Jes\u00fas no har\u00eda eso. Es a veces la falsa felicidad que nos quieren vender por unos pesos o unos d\u00f3lares. Es el domingo de la felicidad, pero de la verdadera, la que perdura y viene de Dios Padre si vivimos como \u00e9l quiere, siguiendo siempre su voluntad. Es el domingo de las Bienaventuranzas, en donde Jes\u00fas nos abre su coraz\u00f3n para siempre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Son felices entonces los que se dan cuenta que la felicidad no solo se construye d\u00eda a d\u00eda con las propias decisiones, sino que tambi\u00e9n se encuentra cuando se aprende a renunciar a las propias decisiones, a ser los propios art\u00edfices de nuestras vidas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Son felices lo que descubren que la humildad y la pobreza de coraz\u00f3n son condiciones necesarias para encontrar la paz que perdura para siempre.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ser\u00e1n felices los que aun en medio de un mundo que promueve solo el tener por el tener, aprenden a tener solo lo necesario y comparten con los que no tienen tanto, como don Reyes; ese hombre que conoc\u00ed en el cerro que vivi\u00f3 siempre ah\u00ed y que era feliz con muy poco, y que me contaba que, de sus ciento diez ovejas, treinta fueron matadas por un perro. Y me lo contaba con una tranquilidad que a m\u00ed me dejaba pasmado, porque en el fondo su felicidad no estaba puesta en sus bienes, que en ese caso eran sus ovejitas, sino en el vivir el presente. Por eso, ser\u00e1n felices los que se alegran por poseer lo que nadie nos podr\u00e1 quitar, el amor de nuestro Padre en nuestros corazones.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ser\u00e1n felices los que descubran que ser felices es tambi\u00e9n una promesa de Jes\u00fas para los que viven como \u00e9l, sencillamente, con un coraz\u00f3n humilde, para los que aprenden de su mansedumbre y humildad. Ser\u00e1n felices los que sufren, pero se dejan consolar porque reconocen que son necesitados. Ser\u00e1n felices los que al afligirse como nos pasa a todos aprenden a abrir su coraz\u00f3n sin temor a la humillaci\u00f3n por su debilidad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Ser\u00e1n felices los que sufren, pero se dejan consolar por Jes\u00fas, que no solo consuela en el silencio, sino a trav\u00e9s de otros hermanos sufrientes. Ser\u00e1n felices los que a pesar de que el sufrimiento no nos gusta, aceptan que es parte de la existencia y, que, sin buscarlo, logran darle un sentido m\u00e1s profundo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Son mucho m\u00e1s felices los que saben esperar e intentan llevar el ritmo de Dios, no el propio. Son mucho m\u00e1s felices los que no pierden la paciencia por estar esperando las cosas que ellos creen que necesitan o que las cosas sean como ellos pretenden que sean. Son mucho m\u00e1s felices los que por ser pacientes descubren que la vida y los dem\u00e1s tienen muchas cosas lindas para darles.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Son muchos m\u00e1s felices aquellos que esperan sabiendo que el tiempo sabe curar las heridas y los que aprenden tambi\u00e9n con paciencia a convivir con la debilidad propia y ajena, y no esperan un mundo perfecto que ac\u00e1 no existe ni existir\u00e1. Son mucho m\u00e1s felices los hijos de Dios que a pesar del sufrimiento y dolor de esta vida, saben que el Padre alg\u00fan d\u00eda nos har\u00e1 participar de la Vida eterna, de la eterna felicidad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es feliz entonces el que busca y busca, con la certeza de que solo el que \u00abbusca, encuentra\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es feliz el que no baja los brazos y lucha d\u00eda a d\u00eda por la santidad, por hacer la voluntad del Padre, aun en medio de sus pecados, aun cuando no comprenda. Es feliz el que sabe que la santidad viene de Dios y no es un trofeo a alcanzar, solo \u00e9l puede hacernos santos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La felicidad la vamos a encontrar en el perd\u00f3n y en la misericordia, en vivir la experiencia de sentirse perdonado siempre y de jam\u00e1s retener el perd\u00f3n a otros que nos ha ofendido a nosotros o a la humanidad. La felicidad es la alegr\u00eda de no guardar rencor en el coraz\u00f3n por tener la certeza de que Dios no lo guarda jam\u00e1s con nosotros. La felicidad que proviene de la misericordia no puede compararse con ninguna, porque quita el peso del alma que solo Dios puede quitar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Siempre ser\u00e1 feliz el que mira con el coraz\u00f3n, con un coraz\u00f3n puro que jam\u00e1s distorsiona la imagen de los dem\u00e1s. Siempre ser\u00e1 feliz, aun en medio de un mundo bastante turbio, aquel que no se deja ensuciar el alma con las impurezas que no nos dejan en paz. Siempre ser\u00e1 feliz el que no juzga, el que no critica, el que no mira a los dem\u00e1s con los anteojos del orgullo personal.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Los felices de este mundo son los que trabajan por la paz del coraz\u00f3n y de su entorno. Los felices de este mundo son los que buscan la paz luchando interiormente por amar y salir de s\u00ed mismos. Son los que viven como hijos de Dios sin pretender grandezas humanas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Se puede ser feliz aun en medio de la prueba y la persecuci\u00f3n, no porque sea linda, sino porque se sufre con amor y por amor. Se puede ser feliz siendo perseguido y calumniado como le pas\u00f3 al mismo Jes\u00fas, aunque nos dejen solos, porque en el fondo nunca est\u00e1 solo quien se siente amado y ama a su Padre del cielo. Podremos ser felices si esa persecuci\u00f3n y cr\u00edtica se convierte en oraci\u00f3n y perd\u00f3n para los que nos persiguen.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">\u00bfTodav\u00eda crees que la felicidad puede venir de un papel, de un decreto, o que la felicidad se compra en cuotas? Jes\u00fas nos invita a una felicidad mucho m\u00e1s grande y duradera. Y en este domingo intent\u00e9 contarte de alguna manera lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1a con las Bienaventuranzas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Que tengamos un buen domingo y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segu\u00edan a Jes\u00fas grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Dec\u00e1polis, de Jerusal\u00e9n, de Judea y de la Transjordania. Al ver a la multitud, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se acercaron a \u00c9l. 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