{"id":7594,"date":"2026-02-08T00:00:38","date_gmt":"2026-02-08T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7594"},"modified":"2026-02-06T08:49:04","modified_gmt":"2026-02-06T11:49:04","slug":"v-domingo-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-domingo-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"V Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7594-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/08-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/08-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/08-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/08-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, \u00bfcon qu\u00e9 se la volver\u00e1 a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una monta\u00f1a. Y no se enciende una l\u00e1mpara para meterla debajo de un caj\u00f3n, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que est\u00e1n en la casa.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">As\u00ed debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">El domingo pasado dec\u00edamos que era, de alguna manera, el domingo de la felicidad, el domingo en el que Jes\u00fas con sus palabras nos invitaba a reflexionar sobre la felicidad y nos promet\u00eda obviamente la verdadera felicidad, abri\u00e9ndonos su coraz\u00f3n y mostr\u00e1ndonos el camino. Durante toda la semana hablamos de la felicidad, y finalmente tomando palabras de san Agust\u00edn dijimos que \u00abes feliz el que ama y se siente amado\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Pero no hay que olvidar algo importante tambi\u00e9n. Ser\u00eda incompleto hablar de que Jes\u00fas nos invita a una felicidad puramente individualista, dir\u00edamos, narcisista, a una b\u00fasqueda casi alocada por ser lo que uno quiere ser o lo que uno siente que tiene que ser, olvid\u00e1ndose de que a nuestro alrededor hay muchos otros que tambi\u00e9n desean y buscan lo mismo, todos en definitiva queremos ser felices, incluso otros que la pasan verdaderamente mal. Podr\u00edamos decir que hay mucha gente que no puede ser feliz, que no tiene los medios para ser feliz, ni materiales ni espirituales.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Si fuese as\u00ed nom\u00e1s, si fuese que Jes\u00fas nos invita a una felicidad personal, ser\u00eda un poco m\u00e1s de lo mismo, m\u00e1s de lo que nos proponen las ideas de este mundo. \u00abMientras seas feliz\u2026\u00bb, \u00abHac\u00e9 lo que te haga feliz\u00bb, \u00abMientras \u00e9l sea feliz, que haga lo que quiera\u00bb. Son frases muy lindas, son frases que nunca van a encontrar oposici\u00f3n, y todos las van a aceptar, y a todos les parecer\u00e1 muy lindo. Pero\u2026 a esas frases que se repiten en nuestras familias incluso les falta muchas cosas, les falta algo.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Somos llamados a la felicidad entre todos, y nadie puede ser feliz solo. Nadie se salva solo, nadie puede amarse a s\u00ed mismo nada m\u00e1s y sentirse amado solo. Nadie puede ser completamente feliz mientras vea a alguien al lado que no es feliz \u00bfC\u00f3mo se puede pretender ser feliz si no se tiene en el horizonte de la vida otras personas, que nos ayudar\u00e1n a ser felices y otras a las cuales nuestra felicidad les har\u00e1 muy bien?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Bueno, creo que Algo del Evangelio de hoy completa la invitaci\u00f3n del domingo anterior, o le da un cierre. \u00abUstedes son la sal de la tierra. (\u2026) Ustedes son la luz del mundo\u00bb. No somos sal para no sala, obviamente, y no somos luz para no iluminar. Parece muy tonto y elemental, esto que digo, pero es tan necesario de escucharlo una y otra vez m\u00e1s.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Jes\u00fas nos mira una vez m\u00e1s y nos dice al coraz\u00f3n a todos los bautizados, a vos y a m\u00ed, a todos los que nos sentimos y creemos cristianos, sus disc\u00edpulos: Ustedes, ustedes SON sal, ustedes SON luz. No dice que alg\u00fan d\u00eda lo seremos, sino que ya lo somos. Por eso el primer paso es darse cuenta lo que ya somos, para obrar seg\u00fan lo que somos. Fuimos elegidos para salar e iluminar. \u00abSer cristiano significa esencialmente pasar del ser para s\u00ed mismo al ser para los dem\u00e1s. Esto nos ayuda a entender tambi\u00e9n el concepto de elecci\u00f3n, a veces un poco extra\u00f1o para nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Elecci\u00f3n entonces no significa preferir a un individuo y separarlo de los dem\u00e1s\u00bb. &#8230; Ser elegidos, ser sal y luz del mundo no quiere decir que Dios nos prefiri\u00f3 a nosotros y despreci\u00f3 a los dem\u00e1s, quiere decir que nos eligi\u00f3 para que dejemos de \u00abgirar sobre nosotros mismos\u00bb como calesitas mir\u00e1ndonos el ombligo. Quiere decir que pretende que no seamos como esa sal de nuestras casas que encerrada en frascos de hace tiempo se terminan humedeciendo y que ya ni siquiera sale del salero para salar.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Quiere decir que en medio de un mundo que le gusta muchas veces la oscuridad y las tinieblas, desea que nosotros con nuestra forma de vivir, con nuestros deseos verdaderos y genuinos de ser felices de a muchos, ayudemos a ser felices a otros tantos. Somos sal y luz, dos elementos necesarios para vivir en esta tierra. Somos sal y cuando nos mezclamos con la comida de este mundo, aunque ya no se vea, podemos ser los que le demos a la comida \u00absu toque especial\u00bb. Somos sal no para que al salar las cosas pierdan su sabor, sino para que las cosas encuentren su mejor sabor. Somos sal para pasar desapercibidos, pero tambi\u00e9n para ayudar a que todo sea un poco m\u00e1s rico.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Somos luz para mostrar lo lindo de las cosas, lo que nadie puede ver por tener el coraz\u00f3n muchas veces impuro. Somos luz para estar sin molestar, porque mucha luz encandila y no ilumina. Todo con su justa medida, mucha sal hace perder el sabor a las cosas, mucha luz hace que no se vea bien las cosas. Por eso poca sal hace ins\u00edpidas las comidas, poca luz le quita el brillo a la vida.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Solo es feliz el cristiano que obra para que su Padre del cielo sea conocido, glorificado, reconocido y amado. Ning\u00fan buen hijo de Dios sala para s\u00ed mismo, ni ilumina para s\u00ed mismo. Solo seremos felices si buscamos hacer felices a los dem\u00e1s con nuestras obras, no olvidando que nosotros tambi\u00e9n necesitamos recibir, necesitamos que otros nos hagan felices, nos amen y nos quieran.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No somos sal para perder el sabor, ni somos luz para escondernos. Para pensar y rezar en este d\u00eda, en este domingo. Por eso, volvamos a decirlo, no somos cristianos para nosotros mismos, no somos cristianos para mirarnos el ombligo. \u00bfEstaremos salando? \u00bfEstaremos iluminando? O por ah\u00ed lo podemos decir al rev\u00e9s\u2026 \u00bfNo ser\u00e1 que en este momento de nuestra vida necesitamos que alguien nos sale un poco, nos ilumine con su amor? Siempre habr\u00e1 un buen cristiano para salar e iluminar, nunca perdamos la esperanza.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Que tengamos un buen domingo y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, \u00bfcon qu\u00e9 se la volver\u00e1 a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. 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