{"id":7609,"date":"2026-02-11T00:00:17","date_gmt":"2026-02-11T03:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7609"},"modified":"2026-02-10T08:21:20","modified_gmt":"2026-02-10T11:21:20","slug":"v-miercoles-durante-el-ano-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-miercoles-durante-el-ano-3\/","title":{"rendered":"V Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7609-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/11-febrero-audio-V-MiercolesDuranteAno-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/11-febrero-audio-V-MiercolesDuranteAno-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/11-febrero-audio-V-MiercolesDuranteAno-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/11-febrero-audio-V-MiercolesDuranteAno-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas, llamando otra vez a la gente, les dijo: \u00abEsc\u00fachenme todos y enti\u00e9ndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. \u00a1Si alguien tiene o\u00eddos para o\u00edr, que oiga!\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando se apart\u00f3 de la multitud y entr\u00f3 en la casa, sus disc\u00edpulos le preguntaron por el sentido de esa par\u00e1bola. \u00c9l les dijo: \u00ab\u00bfNi siquiera ustedes son capaces de comprender? \u00bfNo saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al coraz\u00f3n sino al vientre, y despu\u00e9s se elimina en lugares retirados?\u00bb As\u00ed Jes\u00fas declaraba que eran puros todos los alimentos.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Luego agreg\u00f3: \u00abLo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. Porque es del interior, del coraz\u00f3n de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los enga\u00f1os, las deshonestidades, la envidia, la difamaci\u00f3n, el orgullo, el desatino. Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Una de las grandes debilidades de nuestro coraz\u00f3n, debilidades digo, no me refiero a pecados, sino a una carencia: es el no saber, el no terminar de darnos cuenta lo que realmente somos. No terminamos de conocernos. Somos sal y somos luz. Jes\u00fas no dijo que lo seremos si hacemos tal o cual cosa, como poni\u00e9ndonos una condici\u00f3n; no dijo que lo dejaremos de ser por tener tal o cual debilidad, como un castigo, dijo que lo somos. Lo somos por el hecho de ser elegidos misteriosamente por \u00c9l, amorosamente por el Padre, as\u00ed de sencillo. Lo somos por haber sido bautizados, por haber recibido la gracia.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Obviamente que en la medida que m\u00e1s estamos con \u00c9l, m\u00e1s lo amamos en los dem\u00e1s, m\u00e1s luz y sal seremos. Obviamente que si no queremos salar y no pretendemos iluminar, no la haremos, nos es magia. Pero nunca podemos olvidar que en realidad podemos hacer todo eso, porque ya lo somos. Primero el ser, despu\u00e9s el hacer. No podr\u00edamos hacer nada si antes no lo fu\u00e9ramos. Espero no marearte con estas cosas, que parecen medias complicadas, como para pensar mucho, pero son simples, tan simples que las olvidamos y como las olvidamos, caemos en errores que nos hacen mal.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Alguien me dec\u00eda una vez en una misi\u00f3n: \u201cPadre, no quiero misionar, siento que tengo poca fe y me siento mal. \u00bfC\u00f3mo voy a misionar as\u00ed? Adem\u00e1s, no estoy bien con mi familia, me estoy llevando mal con ellos\u201d Este es uno de los planteos m\u00e1s comunes, que, bajo apariencia de bien, nos enga\u00f1an para que esperemos un \u201cno s\u00e9 qu\u00e9\u201d para hacer el bien. No tenemos que esperar a \u201cestar bien\u201d para salar e iluminar, sino que estaremos bien en la medida que lo hagamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No podemos pretender controlar nuestro \u201cnivel de fe\u201d para saber cu\u00e1ndo podemos iluminar, hay que salir para darse cuenta de que somos luz. Eso es no confiar en Jes\u00fas. Ya somos luz y sal, y lo descubriremos en la medida que caminamos, que salimos. \u00bfCu\u00e1ntas personas han descubierto sus dones saliendo a amar, a servir?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algo del Evangelio de hoy nos ense\u00f1a lo mismo, pero con las cosas malas de nuestro coraz\u00f3n. No podemos echarle la culpa a los de afuera. No podemos echarle la culpa al mundo de hoy, a internet, al celular, a la televisi\u00f3n, a las cosas malas que hoy pasan y antes no pasaban. No podemos vivir pensando que la culpa la tienen los otros y que todo lo que no soy yo, no es tan bueno.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Es verdad que fuera nuestro hay cosas malas, es verdad de que hay que evitar estar en lugares y con personas que nos hacen mal, que de alguna manera nos \u201censucian\u201d. Pero tambi\u00e9n es bueno volver a escuchar: \u00abLo que sale del hombre es lo que lo hace impuro\u00bb Somos sal, somos luz, pero no olvidemos que tambi\u00e9n en medio de la sal, y junto con la luz, en el coraz\u00f3n del hombre hay de todo un poco: hay algo de malas intenciones, de lujuria, de deseos de tener lo de otros, de deseos de matar, de adulterios, de maldad, de enga\u00f1os, de deshonestidades, de envidia, de difamaci\u00f3n, de orgullo, de desatino.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Cada uno tiene lo suyo, cada uno debe ser sincero consigo mismo y darse cuenta, de que, aunque lo de afuera influye, el que finalmente hace las cosas es uno, somos nosotros los que decidimos comportarnos como luz y como sal. No podemos vivir como los fariseos, creyendo que el problema de nuestra impureza es externo. No podemos vivir pensando que por hacer cosas buenas \u201cseremos buenos\u201d, sino que, porque ya somos algo, podemos hacer cosas buenas, porque la capacidad de amar ya Dios la puso en nuestro coraz\u00f3n y eso nos va \u201cabuenando\u201d, nos va purificando de lo otro, que siempre est\u00e1 y estar\u00e1, pero que en la medida que dejamos salir lo mejor de nosotros, se va apagando, va perdiendo fuerzas.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">El cristiano, ser\u00e1 m\u00e1s luz y sal, no en la medida que se ponga a luchar contra todo lo malo, sino en la medida que se ponga a salar e iluminar. Pongamos nuestro coraz\u00f3n en lo bueno y ya tendremos lo mejor de la batalla ganada: el darnos cuenta lo que somos, lo que Dios nos ha dado. \u201cEsc\u00fachenme todos y enti\u00e9ndanlo bien\u201d <\/span>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas, llamando otra vez a la gente, les dijo: \u00abEsc\u00fachenme todos y enti\u00e9ndanlo bien. 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