{"id":7649,"date":"2026-02-18T00:00:18","date_gmt":"2026-02-18T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7649"},"modified":"2026-02-17T15:01:07","modified_gmt":"2026-02-17T18:01:07","slug":"miercoles-de-ceniza-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/miercoles-de-ceniza-3\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de ceniza"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7649-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/18-febrero-audio-MiercolesCeniza-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/18-febrero-audio-MiercolesCeniza-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/18-febrero-audio-MiercolesCeniza-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/18-febrero-audio-MiercolesCeniza-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibir\u00e1n ninguna recompensa del Padre que est\u00e1 en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando t\u00fa des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando ustedes oren, no hagan como los hip\u00f3critas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">T\u00fa, en cambio, cuando ores, ret\u00edrate a tu habitaci\u00f3n, cierra la puerta y ora a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hip\u00f3critas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Buen d\u00eda, buen mi\u00e9rcoles. Prestemos atenci\u00f3n, hoy es Mi\u00e9rcoles de Ceniza. Una Cuaresma m\u00e1s que comienza con este d\u00eda tan lindo y tan importante que se nos regala para seguir creciendo en la fe, para seguir caminando, para no bajar los brazos, para darnos cuenta que todav\u00eda tenemos mucho por recorrer, que todav\u00eda podemos seguir creciendo en la fe y convertirnos, que podemos dejar de mirar la paja en el ojo ajeno y descubrir la viga que tenemos en el nuestro. Y eso implica tambi\u00e9n mucho trabajo, mucha humildad.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Bueno, buen comienzo de Cuaresma. Es un tiempo con tantos regalos, con tantas gracias, que te animo a partir de hoy a que te propongas a recorrerlo con el coraz\u00f3n. Dej\u00e1 de lado tantas recetas que andan dando vueltas por ah\u00ed que nos dicen \u00abBueno, ten\u00e9s que hacer esto\u00bb o \u00abTen\u00e9s que hacer lo otro\u00bb; ahora, en la Cuaresma, \u00abTen\u00e9s que pensar esto, planificar lo que viene\u00bb. Yo te dir\u00eda que, todo lo contrario.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">A partir de la Palabra de Dios de hoy, de Algo del Evangelio, podr\u00edamos decir que la Cuaresma en realidad es un dejarse llevar por la gracia que nos va atrayendo y nos va transformando desde adentro, en la medida que nos disponemos, por supuesto. Por supuesto que hay que disponerse, por supuesto que tenemos que amar, rezar y, de alg\u00fan modo, ayunar y privarnos de algo para que su gracia nos transforme. Pero de nada servir\u00e1, de nada va a servir que hagamos mil cosas, mil recetas que nos proponen por ah\u00ed, si realmente no lo hacemos y no descubrimos lo que Jes\u00fas nos dice en la Palabra de Dios de hoy: \u00abTengan cuidado\u00bb.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Tenemos que tener cuidado porque si amamos para ser vistos, en el fondo no estamos amando, porque estamos buscando una recompensa. Si damos limosna simplemente para calmar nuestra conciencia que nos grita que algo tenemos que hacer, tampoco estamos amando al modo de Dios, que ama sin buscar ser aplaudido. Si rezamos simplemente para cumplir, si cumplimos con nuestros prop\u00f3sitos de hacer tantos rosarios o tantas horas de lo que sea, de adoraci\u00f3n o de silencio, pero solo lo hacemos para ser vistos, o incluso somos capaces de pregonarlo por ah\u00ed; finalmente, eso no ser\u00e1 algo que le agrade a Dios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Si ayunamos y nos privamos de algo, si dejamos ciertas cosas, pero andamos tristes y no disfrutamos de la vida, de la gracia, de la vida de ser hijos de Dios, e incluso nos gustar\u00eda que se den cuenta de todo lo que hacemos; en el fondo, lo que estamos haciendo es buscarnos a nosotros mismos. Por eso en esta Cuaresma te propongo y me propongo que volvamos a darnos cuenta que lo \u00fanico que interesa es que nuestro Padre, que ve en lo secreto, nos recompense. Lo \u00fanico que nos debe mover para amar, para rezar m\u00e1s o mejor y para privarnos de aquellas cosas que no nos dejan acercarnos a \u00e9l; lo \u00fanico que nos debe interesar es que nuestro Padre lo sepa.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Y en realidad la gran noticia es que nuestro Padre siempre lo sabe, siempre sabe de nuestros esfuerzos, de nuestros trabajos, de nuestros sacrificios y tambi\u00e9n sabe de nuestros ego\u00edsmos, de nuestras vanidades, de nuestras b\u00fasquedas personales. Por eso, \u00bfpara qu\u00e9 buscar la recompensa en los dem\u00e1s? \u00bfPara qu\u00e9 buscar incluso la recompensa a nuestra propia conciencia que nos aplaude y nos dice casi vanidosamente: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 bueno que sos!\u00bb?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">No, busquemos la purificaci\u00f3n verdadera, el camino de la fe silencioso, que lo \u00fanico que le interesa es que el Padre del cielo le d\u00e9 lo que realmente necesita a nuestro coraz\u00f3n, le d\u00e9 a nuestro coraz\u00f3n lo que necesita, que en el fondo y simplemente es el amor del Padre, el saber que somos hijos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><span class=\"cf0\">Que tengamos una buena Cuaresma, que la vivamos realmente desde la Palabra de Dios, como la Iglesia nos ense\u00f1a. Dej\u00e1 de lado las recetas y disponete a escuchar al Esp\u00edritu que tambi\u00e9n, como a Jes\u00fas, nos conduce a vos y a m\u00ed al desierto para que podamos vivir no solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibir\u00e1n ninguna recompensa del Padre que est\u00e1 en el cielo. 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