{"id":7682,"date":"2026-02-24T00:00:05","date_gmt":"2026-02-24T03:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7682"},"modified":"2026-02-23T08:22:36","modified_gmt":"2026-02-23T11:22:36","slug":"i-martes-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-martes-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"I Martes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7682-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/24-febrero-audio-I-MartesCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/24-febrero-audio-I-MartesCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/24-febrero-audio-I-MartesCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\"><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/24-febrero-audio-I-MartesCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que est\u00e1 en el cielo sabe bien qu\u00e9 es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que est\u00e1s en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del mal.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><span class=\"cf0\">Si perdonan sus faltas a los dem\u00e1s, el Padre que est\u00e1 en el cielo tambi\u00e9n los perdonar\u00e1 a ustedes. Pero si no perdonan a los dem\u00e1s, tampoco el Padre los perdonar\u00e1 a ustedes.<\/span><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Palabra del Se\u00f1or<\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><strong><span class=\"cf0\">Comentario<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Dios quiera y Dios seguramente lo quiere, porque lo dice su Palabra, que aprendamos en esta Cuaresma a experimentar un poco m\u00e1s eso de que \u00abno vivimos solamente de pan\u00bb material. Voy a ser un poco insistente en estos d\u00edas con este tema, pero creo que nos ayuda, por lo menos a m\u00ed, y que es necesario seguir profundizando esta frase que responde a una tentaci\u00f3n, a una prueba continua de nuestra vida, a una tentaci\u00f3n que vive la misma Iglesia como comunidad, una tentaci\u00f3n tuya y m\u00eda y de este mundo, mucho m\u00e1s. Jes\u00fas con su respuesta nos ense\u00f1\u00f3 el modo de vencerla, pero hace falta seguir y seguir entendiendo a qu\u00e9 se refiere, o qu\u00e9 quiere combatir, en definitiva. Para otro momento quedar\u00e1 el profundizar las otras tentaciones y sus remedios.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">La Cuaresma dijimos que tiene una imagen de fondo que ayuda a comprender esto que estoy diciendo, es el desierto. Jes\u00fas se va al desierto, en realidad es llevado por el Esp\u00edritu al desierto, y es ah\u00ed donde experimenta la prueba. Las pruebas, las tentaciones aparecen en el desierto de esta vida, nuestra vida es, de alg\u00fan modo, un desierto lleno de carencias, y por eso cuando experimentamos la carencia, la falta de algo, cuando nos falta lo superfluo, incluso lo necesario, como el alimento, ah\u00ed empiezan las pruebas. Es un s\u00edmbolo. En el desierto aprendemos a vivir o deber\u00edamos aprender a vivir con lo esencial, y por eso en la Cuaresma vamos aprendiendo a prescindir de lo que es innecesario y a aferrarnos a lo realmente necesario.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Siempre me acuerdo con gracia cuando una vez fuimos de campamento con un colegio en donde yo trabajaba a un lugar inh\u00f3spito, donde no era desierto, pero no hab\u00eda ni luz ni nada de las comodidades que estamos acostumbrados, y una de las madres de los ni\u00f1os que iba de acompa\u00f1ante en un momento dado sac\u00f3 de su bolso un secador de pelo preguntando d\u00f3nde lo pod\u00eda enchufar para usarlo. Te imaginar\u00e1s la risa de los presentes, nunca nos re\u00edmos tanto ese d\u00eda. En un campamento, en el desierto, lo accesorio se transforma en innecesario, se transforma finalmente en una carga, no sirve para nada y nos ayuda a darnos cuenta que somos nosotros los que muchas veces hacemos de lo superfluo, algo esencial.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Lo mismo nos pasa en la vida de fe, en la espiritualidad y por eso la Cuaresma es tiempo de purificaci\u00f3n, para darnos cuenta que a veces \u00abhacemos pan, hacemos alimento necesario\u00bb lo que realmente no lo es. Por eso es lindo volver a escuchar que \u00abno vivimos solamente de pan\u00bb, necesitamos algo m\u00e1s esencial, no vivimos de los alimentos que nos \u00abinventamos\u00bb nosotros mismos, sino del alimento que proviene de Dios Padre al escucharlo y al hablarle, del amor que nos llega a nuestra vida de tantas maneras.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Algo del Evangelio de hoy nos deja tambi\u00e9n esta ense\u00f1anza, pero con respecto a la oraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es lo esencial de la oraci\u00f3n finalmente? \u00bfC\u00f3mo debemos orar? \u00bfNo ser\u00e1 que a veces la hemos cargado de adornos que al fin y al cabo, cuando nos ponemos a pensar, no hacen m\u00e1s que dificultarnos las cosas, no hacen m\u00e1s que interferir en nuestra relaci\u00f3n que debe ser sencilla y cotidiana con nuestro Padre, que simplemente nos est\u00e1 mirando al coraz\u00f3n, nos est\u00e1 abriendo los brazos y nos dice: \u00abAqu\u00ed estoy, comun\u00edcate conmigo, h\u00e1blame, esc\u00fachame como puedas pero tambi\u00e9n como te ense\u00f1\u00e9\u00bb?<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">En su esencia rezar es hablar con nuestro Padre del cielo, es escucharlo, es dialogar. Tan simple y complicado como eso. Por eso Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 a no complicarnos la vida de oraci\u00f3n, nos ense\u00f1\u00f3 la simplicidad del Padrenuestro, en donde aprendemos a pedir lo esencial, lo que realmente necesitamos, y adem\u00e1s, a pedirlo en el orden que corresponde, porque no solo es bueno aprender a decir cosas buenas, sino que adem\u00e1s decirlas como hay que decirlas, en el orden que hay que decirlas. Con el Padrenuestro tenemos asegurado todo esto, porque son las palabras del Hijo ense\u00f1adas a los hijos peque\u00f1os que somos nosotros.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Te propongo hoy que digamos juntos la oraci\u00f3n madre de todas las oraciones que muchas veces hemos ido olvidando o repitiendo como loros, volvamos a levantar la cabeza y el coraz\u00f3n hacia el cielo y a pensar en todo lo que queremos pedirle al Padre del cielo, pero al mismo tiempo, confiando en que \u00e9l sabe mejor que nosotros qu\u00e9 es lo que necesitamos. Digamos juntos: Padre, Padre de todos, de buenos y malos, de aquellos que incluso no queremos tanto, Padre de todos los hijos, que est\u00e1s en el cielo, que est\u00e1s en todos lados, que habitas en los corazones de todos los hombres que aman y en donde a veces menos pensamos.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Queremos que tu Nombre sea conocido, santificado, amado, queremos que tu Reino, tu amor, llegue a todos, que todos reconozcan tu voluntad y la puedan cumplir, para que este mundo sea distinto, especialmente los cristianos, los hijos que decimos amarte. Necesitamos el perd\u00f3n tuyo y el de los dem\u00e1s, necesitamos aprender a perdonar de coraz\u00f3n porque no podemos vivir sin perd\u00f3n, nos hace mal, necesitamos aprender tambi\u00e9n a pedir perd\u00f3n. \u00a1Ay\u00fadanos a vivir esto, por favor, Padre! Queremos el Pan de cada d\u00eda, el Pan de tu Palabra que nos alimenta, el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo y el pan necesario para nuestra mesa y el de nuestras familias. No queremos pensar que lo material es lo esencial.<\/span><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p class=\"pf0\"><em><span class=\"cf0\">Por favor no nos dejes caer en esta tentaci\u00f3n, aceptamos que somos tentados, pero no nos dejes caer en esa tentaci\u00f3n, no dejes que nos olvidemos que somos hijos amados, no dejes que el maligno nos aparte de tu amor, de tu coraz\u00f3n de Padre, que nos haga dudar de que nos amas por siempre. Todo esto y lo que no nos damos cuenta, y lo que no nos atrevemos a pedir, te lo pedimos por Jesucristo nuestro Se\u00f1or, en el Esp\u00edritu Santo y te pedimos que derrames tu bendici\u00f3n sobre nosotros, tu bendici\u00f3n misericordiosa en el Nombre tuyo, de tu Hijo y del Esp\u00edritu Santo. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar ser\u00e1n escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que est\u00e1 en el cielo sabe bien qu\u00e9 es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. 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