{"id":7708,"date":"2026-03-01T00:00:59","date_gmt":"2026-03-01T03:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=7708"},"modified":"2026-02-28T07:22:08","modified_gmt":"2026-02-28T10:22:08","slug":"ii-domingo-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-domingo-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"II Domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-7708-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/01-marzo-audio-II-DomingoCuaresma-A.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/01-marzo-audio-II-DomingoCuaresma-A.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/01-marzo-audio-II-DomingoCuaresma-A.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/01-marzo-audio-II-DomingoCuaresma-A.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev\u00f3 aparte a un monte elevado. All\u00ed se transfigur\u00f3 en presencia de ellos: su rostro resplandec\u00eda como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas, hablando con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pedro dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00a1qu\u00e9 bien estamos aqu\u00ed! Si quieres, levantar\u00e9 aqu\u00ed mismo tres carpas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubri\u00f3 con su sombra y se oy\u00f3 una voz que dec\u00eda desde la nube: \u00abEste es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilecci\u00f3n: esc\u00fachenlo.\u00bb<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, los disc\u00edpulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos y, toc\u00e1ndolos, les dijo: \u00abLev\u00e1ntense, no tengan miedo.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas solo. Mientras bajaban del monte, Jes\u00fas les orden\u00f3: \u00abNo hablen a nadie de esta visi\u00f3n, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1No te olvides, no te olvides por favor! No perdamos la memoria. No nos olvidemos de las caricias de amor que nos ha dado Jes\u00fas a lo largo de la vida, de sus demostraciones de amor que de tantas maneras ha llegado a nuestros corazones. No nos olvidemos de aquella vez que experimentamos, como se dice, el \u00abcielo en la tierra\u00bb; no nos olvidemos de ese d\u00eda en el que dijimos seguramente con el coraz\u00f3n lleno de gozo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 lindo que ser\u00eda que esto dure para siempre!\u00bb, como queriendo eternizar ese momento.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>No nos olvides de ese d\u00eda en el que nos dimos cuenta de que est\u00e1bamos enamorados de Jes\u00fas y pensamos en lo lindo y lo maravilloso que es ser cristiano, en lo linda que es la vida. No nos olvidemos de ese retiro espiritual que alguna vez hicimos, \u00bfte acord\u00e1s? Ese que te marc\u00f3, en donde te diste cuenta de que es imposible dudar de la presencia de Jes\u00fas en este mundo. Seguramente tuviste esa experiencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Acordate de ese retiro, de ese que te marc\u00f3. No nos olvidemos, por favor, no nos olvidemos de esa misi\u00f3n en la que fuimos a anunciar a Jes\u00fas y nos dimos cuenta de que vale la pena dar la vida por otros y por \u00e9l, y pensamos para adentro: \u00abOjal\u00e1 toda la vida sea una misi\u00f3n\u00bb. No nos olvidemos cuando por ah\u00ed tuviste a tu hijo por primera vez en brazos y sentiste que el amor de Dios es parecido, pero mucho m\u00e1s grande, es algo demasiado grande como para poder explicar con palabras. No nos olvidemos de esa Palabra de Dios que te marc\u00f3, que nos marc\u00f3 y nos cambi\u00f3 la vida, nos toc\u00f3 el coraz\u00f3n y nos dio la certeza de que es necesario escuchar su Palabra todos los d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Estar\u00e1s pensando por qu\u00e9 empec\u00e9 as\u00ed el audio de este segundo domingo de Cuaresma. En realidad, la verdad\u2026 es que no s\u00e9, as\u00ed sali\u00f3. Casi siempre cuando empiezo el audio en realidad, aunque no lo creas, no s\u00e9 mucho qu\u00e9 decir, no s\u00e9 por d\u00f3nde empezar y es ah\u00ed donde experimento claramente que es Jes\u00fas el que me gu\u00eda cada d\u00eda para empezar, para decir lo que \u00e9l quiere. Pero s\u00ed te puedo decir que record\u00e9 tantos testimonios de personas que me expresan su alegr\u00eda de recibir cada d\u00eda la Palabra de Dios. Son incontables. Son una nube de testigos, como dice la carta a los hebreos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y al escuchar su alegr\u00eda, al sentir que al escuchar todos los d\u00edas el texto del Evangelio que les cambia realmente sus vidas, me da \u00e1nimo para seguir o incluso ten\u00eda cansancio y quer\u00eda dejarlo para ma\u00f1ana, pero dije: \u00abLo voy a hacer por aquellos que lo necesitan\u00bb. \u00bfLo crees? Yo lo creo. Creo que Jes\u00fas hace su obra de una manera maravillosa y tambi\u00e9n porque me lo dicen. Me la termin\u00e9 creyendo, en realidad, por cansancio. Jes\u00fas ya no me deja dudar y me da fuerzas para seguir.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy me surgi\u00f3 ese deseo de decirte y decirme, una vez m\u00e1s entre todos: \u00abNo nos olvidemos de esos momentos de transfiguraciones que hemos vivido, de esos momentos en los que Jes\u00fas se nos present\u00f3 como realmente es, como nuestro Salvador\u00bb. Por eso, tambi\u00e9n te pido que me sigas ayudando a transmitir el Evangelio de cada d\u00eda, eso que transforma corazones.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, si quer\u00e9s seguir recibi\u00e9ndolo directamente, acordate que, si te bajas la aplicaci\u00f3n de Telegram y buscas nuestro canal @algodelevangelio pod\u00e9s recibirlo directamente en tu celular, o bien escribirnos a nuestro correo algodelevangelio@gmail.com, o ingresar en nuestra web, www.algodelevangelio.org, y ah\u00ed encontrar\u00e1s todas las maneras de recibirlo, incluso por WhatsApp o de una aplicaci\u00f3n. Bueno, pero vamos a lo importante.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy me surgi\u00f3 ese deseo de decirte y decirme, decirnos a todos: \u00abNo nos olvidemos de nuestras transfiguraciones\u00bb. No nos olvidemos de esos momentos en los que Jes\u00fas se nos \u00abmostr\u00f3\u00bb, se nos manifest\u00f3 y se nos qued\u00f3 en el coraz\u00f3n para siempre. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podemos esperar? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pretendemos recibir? Para el cielo falta, tenemos que asumirlo, mientras tanto hay que seguir caminando con esfuerzo, con cansancio, pero saber a d\u00f3nde vamos, donde est\u00e1 la meta. No podemos pretender el cielo entero en la tierra por anticipado, solo un pedacito. Es lo que le pas\u00f3 a Pedro.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lo que hubiese pretendido cualquiera de nosotros ante semejante momento. Tan, pero tan emocionante y lindo debe haber sido ese momento, que Pedro ni siquiera pretendi\u00f3 una carpa para \u00e9l, se conformaba con dormir a cielo abierto.<\/em><\/p>\n<p><em>En este segundo domingo de Cuaresma, por un momento se nos muestra el final del trayecto, se nos muestra el final de la pel\u00edcula, se nos esp\u00f3ilea el final, para que no se nos ocurra abandonar por las dificultades que vivimos durante este largo y duro camino. Las pruebas y tentaciones son duras muchas veces. Las ca\u00eddas son fuertes y a veces repetidas. El mundo est\u00e1 y seguir\u00e1 estando convulsionado.<\/em><\/p>\n<p><em>Al mundo le gusta la confrontaci\u00f3n, la grieta, como se dice, la divisi\u00f3n, la guerra, pero nosotros, los que tenemos fe, \u00abrespiramos\u00bb otro aire, debemos respirar otro aire, debemos respirar el aire de la \u00abtransfiguraci\u00f3n\u00bb. El aire de saber que Jes\u00fas est\u00e1 y es el due\u00f1o de todo, de tu vida y de la m\u00eda. Tranquilos, tranquilos. Tenemos que estar tranquilos. No tenemos que tener miedo. Jes\u00fas venci\u00f3 las tentaciones, nos ayuda a vencerlas y hoy nos ense\u00f1a a descansar en \u00e9l, en lo que vendr\u00e1, en saber que alg\u00fan d\u00eda disfrutaremos de ese momento eterno que nadie nos podr\u00e1 quitar. Tranquilos, tranquilas, no nos inquietemos, no tengamos miedo.<\/em><\/p>\n<p><em>La vida a veces es como Cuaresma, es verdad, la vida tiene mucho de cruz, es verdad, la vida tiene muchos montes \u00abcalvarios\u00bb, pero la verdad que tambi\u00e9n hay \u00abmontes en donde Jes\u00fas se transfigura\u00bb, tabores donde se nos muestra como lo que es, en su divinidad, su santidad, su paz, ese gozo que no se puede explicar con ninguna palabra de esta tierra. Sigamos tranquilos, ya llegar\u00e1 nuestro momento lindo con Jes\u00fas\u2026 aprendamos a perseverar, a mantenernos, a permanecer, no vivamos de la impaciencia de este mundo, no vivamos del acelere, de la ansiedad.<\/em><\/p>\n<p><em>Tom\u00e9monos tiempo para frenar y apartarnos. Tranquilos, si estamos en plena sequedad o aridez, no nos olvidemos de esos momentos que pensamos que nunca \u00edbamos a olvidar\u2026 y as\u00ed nos olvidamos finalmente, tenemos que reconocerlo y recordarlo y no sacarlo de nuestro coraz\u00f3n. Tranquilo y tranquila, si est\u00e1s en un momento de gracia y alegr\u00eda, aprend\u00e9 a guardarlo para siempre, pero sab\u00e9 que, mientras est\u00e9s en la tierra, eso no durar\u00e1 siempre, hay que bajar al llano a trabajar y luchar.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras tanto, mientras caminamos\u2026 \u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer? Lo que dijo el Padre. Escuchar al Hijo. Escuchar a Jes\u00fas. \u00bfNos parece poco? En realidad, es todo. El que escucha, se cae, se cansa, se desilusiona, se enoja, se entristece, se llena de alegr\u00eda, se pasa de rosca, se estanca, pero no se aparta de Jes\u00fas. El que deja de escuchar la Palabra, se aleja de \u00e9l y se pierde. \u00bfEstamos escuchando o dejamos de escuchar? No nos olvidemos, el que se olvida del amor, deja de escuchar; el que deja de escuchar, se olvida del amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen domingo y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas tom\u00f3 a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llev\u00f3 aparte a un monte elevado. All\u00ed se transfigur\u00f3 en presencia de ellos: su rostro resplandec\u00eda como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Mois\u00e9s y El\u00edas, hablando con Jes\u00fas. 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